Y a veces sucede que uno se ve de nuevo donde siempre fue necesario estar, donde sabia que resolvía los problemas, y donde también, las soluciones casi mágicamente... simplemente aparecían.
Las palabras siempre me ayudan en momentos como este y sinceramente no las esperaba pero, que bien me hacen, cuanta libertad me despiertan y que sinceridad acumulada son capaces de hacer fluir.
Bienvenida la claridad y el despertar a un interior que hace años duerme en una especie de nube sin tiempo, sin cielo y sin lugar donde definitivamente dejarse sentir y descargar toda la lluvia que hace tiempo no se desata, no cae, no se permite ver la luz por miedo a todo aquello que traería consigo si lo hiciera.
miércoles, 28 de agosto de 2019
jueves, 1 de junio de 2017
Si de mala suerte se tratara te diría que no es el momento, porque mas allá de todo sabemos que es el final dilatado que tanto temíamos. Pero por otro lado puedo decirte que no, que es así a medida que pasa el momento y que todo se desgasta simplemente porque ese es el curso del tiempo, del sol, del aire, de la mañana...
No busques explicaciones que no tengo porque ya no quiero darte nada. Estar vacío es doloroso pero pesa mas por saber que dar siempre fue la opción mas difícil, y por eso fue que seguimos juntos.
Porque entendernos es distinto que amarnos y nunca podrá ser lo mismo.
Ni acercarse siquiera.
jueves, 25 de mayo de 2017
Y no sirve de nada trabajar por lo que uno quiere, estudiar, prepararse, conseguir donde expresarse y finalmente hacerlo eficazmente. No sirve para nada. O, si, sirve para que te echen a la primera oportunidad y dejen en cambio a la mas estúpida de las personas, a esa clase de gente que necesita que le señales con el dedo cada cosa que tiene que hacer.
Pero claro, entiendo que eso es mas barato, mas fácil y menos complicado que mantener y convivir con quien defiende sus derechos todo el tiempo, hace valer su integridad como persona y es capaz de estar de igual a igual con cualquiera que se haga llamar así mismo "experto en la materia".
Igual ahora que veo todo desde afuera, aunque este muy triste y defraudada, estoy tranquila conmigo misma, porque se que hice todo lo que tenia que hacer y de la forma en que debía ser hecho. Y entiendo que no era todo como yo creía,
Al final solo eras una pobre mina, soberbia, y con una vida de mierda.
martes, 13 de diciembre de 2016
Cuando creo que este ya no es mi mundo, escucho el piano que toca como nunca antes y me encuentro, recuerdo que hacia yo en otro momento, que pensaba, o porque escribía todo el tiempo.
Creo que ser uno mismo es también parte de todo eso, saber que nada queda atrás porque siempre y en algún momento se vuelve. Y no es solo el alma quien regresa sino nosotros por si mismos, por ser lo que somos con esencia nítida y por tener necesidad infinita de reconocernos en aquellos, los que una vez y para siempre fuimos.
martes, 8 de noviembre de 2016
Tenia tanto miedo que podía verme quieta aun sin estar sintiéndolo, e interiormente saber que solo quería escaparme. Tenia dolor acumulado que no reconocía, porque saber que algo te molesta no es afirmar que este lastimándote por dentro todo el tiempo. Y eso es lo que me pasa, absorbo, acumulo, reservo, y archivo. Pero no suelto.
Y el cuerpo decidió llamarme la atención sintiendo todo eso, un ahogo tan grande que me impedía llorar cuando tenia ganas y necesidad de hacerlo. De hacer solo eso.
De decirme a mi misma que estoy,distinta, pero igualmente teniendo miedo. Como cuando te vi convulsionar y sentí que nuevamente era mi culpa. Como cuando no sabia que tenia que hacer y aun así, no poder reconocerlo.
Ataques de pánico.
Así le llaman a lo que yo tengo.
Y el cuerpo decidió llamarme la atención sintiendo todo eso, un ahogo tan grande que me impedía llorar cuando tenia ganas y necesidad de hacerlo. De hacer solo eso.
De decirme a mi misma que estoy,distinta, pero igualmente teniendo miedo. Como cuando te vi convulsionar y sentí que nuevamente era mi culpa. Como cuando no sabia que tenia que hacer y aun así, no poder reconocerlo.
Ataques de pánico.
Así le llaman a lo que yo tengo.
martes, 26 de abril de 2016
Y bueno, se ve que al final mi trabajo no era más que este. Aguantar. Aguantar tu mal humor una de tantas y tantas veces. Aguantar insultos, faltas de respeto y junto con todo eso, el hecho de conocerte realmente. Porque no creo que uno cuando se enoja habla desde la furia, no, no lo creo. Creo que cuando uno se enoja dice lo que realmente siente. Y hoy me doliste tanto. Me hiciste pedazos, y no exagero, me rompiste.
Durante todos estos años juntos las vivimos a todas, pero nunca me habías tratado como hoy lo hiciste. Me dijiste y llamaste de formas horribles. Me faltaste el respeto. Me dejaste tan pero tan chiquitita y sola que ni se como hice para llegar hasta esta hora del día. Como de llorar y llorar tanto todavía veo lo que escribo. Me arde la vista tanto como el corazón se me desconsuela, y por lo visto no te importa.
Me siento estúpida. El otro día hablaba justamente de esto, diciendo toda orgullosa que esto a nosotros no nos pasaba...y mira donde y como estamos ahora. Es como dije hoy a la mañana...de esto no se vuelve...y se que no hay otra forma posible.
Pero como pudiste.
Como no pensaste como iba a sentirme.
Como fuiste capaz
Como
como pudiste....
Lo peor de todo es que no te hice nada. Y sabes que es cierto. Las veces que te he hecho algo que merecía algún tipo de enojo justificado tuyo te he pedido perdón hasta conseguirlo, arrastrándome, suplicando y más importante que eso. Lo he reconocido.
Pero hoy no pasó nada de eso, por eso me duele tanto tanto tanto. Por eso no pedo dejar de llorar y reponerme. Y es que no se que me pasa. Antes podía mantener peleas durante horas, incluso días. Me mantenía firme en mi punto de vista y lo defendía como sea. Pero ahora es distinto. Ahora ya no puedo. Me descompongo y es horrible. Me duele la cabeza, me tiembla el cuerpo entero, siento que me desmayo y no se como manejarlo. Me asusta mucho.
Máximo me vió llorar y se tapó la cara con las manitos y empezó a llorar muy fuerte.
Como fuiste capaz...
Como pudiste tratarme así.
No lo hubiera esperado nunca.
Me decepcionaste tanto...
Y me humillé para que me hablaras, para explicarte, para que entendieras que estabas equivocado y obviamente no me contestaste. Y acá estoy, haciendo lo único que puedo que de alguna forma me calma. Desahogándome. Porque hasta esa oportunidad me quitaste. Sos re macho para cortarme el teléfono pero no te dan los huevos para escucharme. No te bancas lo que yo tengo para decirte.
Pero no te preocupes. cuando te decidas a volver a hablarme yo voy a atenderte como si nada, y tampoco voy a decirte lo que te mereces, ni tampoco voy dejarte. Pero no te equivoques, solo lo voy a hacer por el nene. Vos no vales nada. Ya lo tengo claro.
Si me insultas por la izquierda me voy a dar vuelta para esperar que la próxima vez venga por la derecha y asi no me duela tanto si recibo todo del mismo lado. Por eso lo haces, porque sabes que para eso estoy. Para aguantar. Y nada más chico ni más grande que eso.
Entendí que ser la mujer de una familia es un trabajo muy muy difícil, el cual casi nunca es valorado como se debe y todo es muy muy injusto. Pero bueno, es como dice una de las canciones que más me gusta en el mundo...."y la que paga los platos rotos siempre es ella...la de adeveras...la que me cuida...la que me espera...la que me aguanta..."
Al final yo voy a estar tranquila y vos por siempre arrepentido.
sábado, 23 de abril de 2016
Y hoy puede que tenga miedo, que no sea capaz de esperarte como al principio y por eso mismo dude sobre todo y un poco también sobre nada. Porque me contaste ciertas cosas que indirectamente me afectan y lo supiste al instante mismo de decirlas, justo cuando sentiste que mis ojos sellaban viejas palabras. Y eso que no podes verme....
Tenemos que recuperar terrenos, espacios comunes que nos representen lejos el uno del otro, y encontrarnos mas luego, cuando sentimos que perderlo todo ya no tiene el mismo sentido. Como el día que me dijiste lo que sentías y yo me reí al conocer tu segundo nombre. Y fue con esa naturalidad de dos desconocidos que pudimos saber que estábamos destinados a estar juntos. Y hoy un para siempre ya está primero en la lista de nuestros futuros tatuajes.
Los meses pasan y cada nuevo día es un poco más difícil que los otros, y el anterior peleamos por teléfono y casi nos acostamos sin despedirnos. Pero eso nunca nos pasa. Ya atravesamos la barrera de la vergüenza y el orgullo se cansó de querer ocupar un lugar entre nosotros. O me llamas vos o yo te escribo. O es un corazoncito tuyo o una simple manito mía.
Pero el verdadero dolor corre por dentro, porque acá ya es otoño y te extraño, y aunque allá aún sufran resquicios del verano se extraña lo mismo. Un sábado dejó de ser sábado y el domingo ya nos vio tan enojados y cansados que hasta llegué a creer que nos tiene miedo. Y para entonces llega de nuevo el lunes y comienza el círculo de nuevo. Y parece que cada segundo que pasa se cierra más y más y más...dentro y fuera de si mismo.
Ahora por ejemplo él mira una foto tuya y juega con ella, te acaricia y dice papá tantas veces como a mamá nunca jamás lo ha dicho. Y me duele. Me duele tanto que olvido el tiempo que dedico a llorar por que no quiere decirlo. Se que sabe hacerlo, solo que no quiere. Y yo que lo amo más allá de todo límite imaginable lo sufro, y me angustia mucho.
Dicen que se sufre más por lo que imaginamos que por aquello que realmente pasa, y yo creo ser un vivo ejemplo de ello. Y es que en este momento de mi vida donde me siento mejor que nunca las personas parecen ya no querer estar más conmigo. Se alejan y por razones tan pero tan estúpidas que llego a la conclusión de que es un favor que me hacen y no una molestia como se que esperan. Por suerte tengo pequeñas cosas que ellos quieren y no pueden. Y entendí que con muchos viajecitos por el mundo no se reemplaza nunca tener un lugar a donde llegar todos los días.
Donde el alma se arregla es dentro de uno mismo, pero donde el corazón se expande y quiere salirse de sus propios límites es en el cuerpo de otra persona. Y eso también lo tengo. Solo que la distancia me lo lleva tan lejos que por momentos olvido la seguridad que nunca debí haber perdido.
Y mientras tanto me quedo con mi otro crazoncito, el más chiquito, el que no dice mamá.
Todavía...
martes, 1 de marzo de 2016
Está sola. Para todo lo que necesitara y para pasar cada momento como y cuando más lo quisiera. Dejó de pedir favores en el momento que notó que le mentían en la cara, y ella por ingenua y sencilla, simplemente dejaba que pasaran.
La familia dejó de hablarle por distintas e iguales razones, ambas causas al mismo tiempo. Una estaba molesta por haberla visto bajar de peso cuando ella no lo conseguía. La nombró culpable e inmediatamente le retiró el saludo. Y puso eso sobre cualquier posible cariño que pudiera llegar a sentir sobre su pequeño sobrino. Tanto es así que aun sabiendo que están los dos solos nunca fue capaz de preguntarle una vez siquiera, como estaban.
La otra consideró, que, por no pertenecer ella a su mismo nivel económico, no valía la pena de acercarse bajo ningún tipo de circunstancia. Ya no queda nada si es que en algún momento lo hubo. Y esos lazos que deberían de darse naturalmente solo se diluyen dentro de cuestiones que no entiende, pero que la lastiman hasta lo más más más profundo.
Y siendo que siempre había tratado de conciliar las cosas entre ellos en cualquier circunstancia, aún en las más bajas acciones que ambas tuvieron para con su familia más íntima. Siempre aconsejando dejar atrás viejas peleas y sepultando bajo mil perdones cualquier ofensa que hubieran podido propiciarle en el pasado (las cuales fueron muchas)
Ahora entiende que hay que cambiarlo todo de nuevo, y toma decisiones que no le gustan pero que son de urgencia y absolutamente necesarias. Dejar de hace oídos sordos a palabras hirientes, dejar de permitirles que la ignoren en todo momento, y sobre todo, valorarse y ubicarse en la realidad y las situaciones como verdaderamente son. No en un mundo idealista donde todos se quieren y perdonan.
Teniendo que ser forzada a dejar de ser sumisa y olvidándose de sus actitudes siempre reconciliantes.
Ahora entendió y reconoce que está sola. Y aunque sabe que las personas nunca serán como ella quiere. asume que tiene derechos, siendo uno de ellos, el más importante.
El de exigir respeto.
domingo, 31 de enero de 2016
Entonces entendí que es lo que le molesta, y es justamente todo lo que a mi me alimenta de vida cuando siento que esta me suelta. Y no le importa. Inventa excusas que cree que no entiendo y habla sintiéndose segura de que no me doy cuenta, pero es todo lo contrario.
Veo que acepta de nuevo en su vida a gente que la hizo sufrir durante tanto tiempo, y a veces me arrepiento de haber estado cuando no le hablaban ni se acordaban de ella. Pero hoy, las recibe en su casa, y les dice "hermosa familia".
Y yo me pregunto...y la mía? Que pensará ella en el fondo de su alma sobre la mía?
Porque el hombre que está conmigo será lo que será, pero solo por fuera, y se que es eso lo que a ella le molesta, pero en 15 años de relación jamas me falto al respeto, no como el de ella, que le dijo que le había hecho algo imperdonable justo en el peor día de su vida, sin importarle absolutamente nada. O como el de la otra, el de la bella familia, que dejó a su novia sola cuando se enteró que estaba embarazada.
Entonces me pregunto, preferís no estar con personas basándote en prejuicios físicos y dejas volver a tu vida a personas que fueron capaces de hace semejantes cosas?
Ni se porque todavía sigo llamándote amiga.
No te mereces eso ni mucho menos.
sábado, 19 de diciembre de 2015
Todavía espero que sean las doce para correr a abrir los regalos, el tiempo donde todos estábamos juntos por el solo hecho de quererlo, y no, por ser obligados. Todavía siento nervios al ver que la hora pasa de un modo conocido pero cada vez más fuerte, más certero y más y más doloroso que como yo lo recuerdo. Y paralelo a esto se que me repuse de todo lo malo sabiendo que nada peor podía llegar a pasarme. Y hoy entiendo que estaba equivocada.
Que ni todo el dinero del mundo te hace mejor persona, ni una casa propia te nombra digno, mucho menos podes llegar a ser bueno si en tu trabajo te pagan uno o dos pesos más de los que yo podría llegar a ganar con el mío. Hoy se que no hay dolor más grande que el del miedo a perder algo que amo, porque después de eso no tendría motivos para nada, y en ese momento sabría lo que vale haber podido decidir en otros momentos que, ignorantemente, llamaba difíciles e insoportables.
Porque se que hay lugares donde uno es libre, dueño de si tanto como del entorno mismo, y es ahí donde creo que estoy en este momento. Podría dejar de decir cualquier cosa con tal de cerrar los ojos y sentir que mi familia esta conmigo. Que aprendí a no dejar que nadie maneje mis cosas sin tener que irme y empezar a vivir de nuevo en otro sitio, sola, como cuando creía que ese era mi único destino posible. Ahora estoy primero pero dentro de un círculo, uno que ya no se cierra y me ahoga.
Y sin embargo no entiendo como es que los sentimientos se pierden, las personas dejan de llorar por pequeñas cosas y a su vez también olvidan de donde es que parte todo, como fue que empezaron y porque están juntos. Para después separarse y ya nunca recordar el camino de vuelta para reencontrarse. Y tengo miedo que me pase eso. Porque nadie esta exento de nada, ni el más valiente ni el más cobarde. Pero a diferencia de otros, mi motivo es tan pero tan chiquito, que encierra dentro de su cuerpo todo lo más importante.
El amor que nunca creí que sentiría, así como también la fuerza que creí que no tenía. Y por eso se, que a pesar de todo, uno también tiene determinados lugares donde siempre vuelve y encuentra ese porque tan valioso como profundo, donde en silencio duerme la respuesta a toda pregunta necesaria.
Y en mi caso es tan chiquito que asusta, pero a su vez tan feliz por el solo hecho de estar conmigo, que creo que finalmente eso hace que olvide cualquier otra cosa.
lunes, 23 de noviembre de 2015
Jugué con el porque, creo que en eso se basaba todo, ninguno decía la verdad de su vida, y la felicidad reinaba en todo momento. Me reí con el porque más allá de todo, tenía la idea fija de poder, y saber, reconocer las señales si fuera que todo terminara por convertirse en algún otro tipo de... "cosa".
Pero después lo soñé. Y después de eso ya no pude encontrar el camino de vuelta.
miércoles, 16 de septiembre de 2015
Y es decaerme a cada momento, pensar en positivo todo el tiempo pero terminar sabiendo que no me alcanza, que siempre necesito un poco más, ese maldito "poco mas" que precisamente ya no tengo. Odio y acepto los cambios de humor porque es una constante en mi vida, pero al mismo tiempo es lo que me detiene, lo que hace que siempre me sienta menos, parada sobre tierra mojada y con los pies más allá del suelo.
Tengo que aprender que solo son momentos, que más tarde o menos temprano todo pasa y de algún modo la normalidad (de la cual ya creo desconocer el significado) termina volviendo. Pero, cuando es que va a pasarme eso? Cuando voy a poder decir que me siento bien, y lo que es más importante, pode sentirlo?
Me desespera no saber en que termina todo, donde empieza o porque es que no me siento yo en ninguno de los dos extremos. Me duele volver a situaciones pasadas que me lastimaban todo el tiempo, porque se que ante eso soy débil y todo ese sufrimiento viejo puede alcanzarme de nuevo.
Creía sentirme bien, con una fuerza que desconocía y decidida a poder con todo y con todos, y si...pensando así me sentía...completa. Pero la ilusión me duró poco y ahora se que para eso no me queda tiempo, que debo hacer lo que pueda con lo que tengo y conformarme con el resto.
El resto...
Siempre el resto...
Y me duele ver a otras personas hacer, lo que para mi, siempre formará parte de un sueño...
viernes, 28 de agosto de 2015
A veces siento que escondo un sentir tan profundo que ni las más largas y profundas palabras lograrían darle vida como verdaderamente lo quiero. Y a veces, a veces también tengo tanto miedo que no puedo reconocer que se exactamente porque me callo todo y me escondo...y es que, a decir verdad lo hago. Últimamente mucho.
Y es por planteos que no quiero escuchar que tomo decisiones que ya sabía y las digo de la forma menos humana posible. Dejo que se caiga toda la coraza de oscuridad que me cubre y permito a la luz que por si misma fluya, que corra libre y me rodee tanto que hasta me duela en el intento de reconocerme la más estúpida.
No quiero y no hay ninguna otra cosa. Nada más ni nada menos. Abajo de cada palabra mía hay tanto rencor tapado con lágrimas de las que hace tiempo caían limpias, y ahora, a medida que las fui negando se volvieron más sucias. Hay mucho secreto que duele por el solo hecho de saber que he mentido, omitido, o como sea que tenga que llamarlo. Odio la mentira y todas sus formas, pero más me odio a mi misma por haber tenido que recurrir a una parte de ella.
Y fue tan difícil decirte todo esto que cuando lo hice no supe si entendiste o si solo pudiste mirarme y hacer silencio. Porque hable y llore tanto que no quedaba ni milímetro libre para hacer ninguna otra cosa. Pero no había otra salida, tenia que ser sincera y decirte todo porque de no hacerlo, nuestra vida seguiría siendo otra. Y no la que queremos o creemos que teníamos.
Y vos recurriste a la culpa que tanto te gusta, a decir que tengo tanta mierda abajo de la alfombra que es imposible volver a esconderla toda, para lo cual te dije que si, que lo reconocía y me mataba tanto por dentro como por fuera. Entonces entendiste que era mejor decirlo todo y dejar de obviar lo que los dos sabíamos.
Que en este momento es imposible.
Y no era necesario hacerme sentir mala persona solo por ser siempre la más ubicada de la pareja y poner sobre la mesa la realidad más cruda de las cosas. La más pesada, la más dolorosa.
Y creeme que quisiera ser como vos. Reirme de todo, andar por la vida como un adolescente eterno y hacer de cuenta que la realidad es otra, que los problemas jamás te alcanzan y que siempre vas a tener las miles de segundas oportunidades que has tenido hasta ahora.
Creeme que quisiera, pero te juro que no puedo.
Porque a mi me queda la otra parte, la que te toca el hombro obligándote a dar vuelta cuando tu realidad paralela amenaza con arrastrarte lejos. Y sin pensarlo mucho, quisiera que algún día nos cambiáramos un ratito, no te pido mucho. Para que trates de entender que estar en mi lugar no es fácil.
Que no lo fue nunca.
martes, 23 de junio de 2015
Hace días que quiero escribir y no tengo ganas, todo al mismo tiempo, tengo que estudiar y se me van las ganas. Siento que todo me esta saliendo mal, o simplemente no como lo esperaba. Acabo de decorar la torta de mi cumpleaños, anoche mas precisamente, y estaba hermosa, me fui a dormir tranquila, pero al levantarme esta mañana e ir a la heladera veo que el merengue se había deformado... Se que es una estupidez cósmica, pero a mi me afecta, y mucho. Amo cocinar pero con las tortas tengo un tema, siempre hay un detallecito que me deja frustrada.
Y bueno, reconozco que eso me afecta en todos los niveles de la vida. Es que estoy acostumbrada a la perfección y eso también me limita, es una presión tan grande que hace, mas de una vez, que termine por equivocarme basándome en ello. Siempre me fue bien en la escuela, por ejemplo, excelente, la mejor alumna, la mas inteligente, la que tenia y sabia todas las respuestas. Asumo también que eso era porque estudiar me gustaba, lo amaba. Así fue durante muchos años, hasta que al momento de comenzar o mejor dicho avanzar en la facultad fue que de pronto me sentí absolutamente cansada. Era como que algo pesaba tanto que me ahogaba, y dejé todo. Hoy me arrepiento pero le encuentro respuesta, tanta presión, mandamientos y metas auto impuestas llegaron al nivel de devorarme externa e internamente. Es por eso también que hoy, a los 31 años estoy empezando una carrera, pero desde otro ángulo. Tengo la necesidad de hacerlo, de reencontrar esa parte mía que me define y apasiona tanto. Esta vez se que voy a lograrlo, sacrificándome el doble de lo que hubiera tenido que hacerlo en mis 18, porque con una familia y un hijo chiquito va a ser difícil, pero tampoco me importa. Voy a recibirme y trabajar de ello. Por mi cuenta, sin que nadie me dirija.
Sumado a todo esto creo que tengo una crisis de pasado asumido y no resuelto. Me he propuesto, sin pensarlo, estar en paz conmigo y el resto de las personas que me rodean en la medida de lo posible. Intenté dejar de lado malas actitudes de parte de ciertas personas e intentar recobrar la relación que teníamos pero me parece que no se puede. Después de tantos años y experiencias fuertísimas yo he cambiado mucho. Creo que cierto grado de humanidad ha pasado a formar parte de mi esencia entendiendo así que antes no lo tenia. No perdonaba fácilmente, y hasta en ocasiones no lo he hecho nunca. Ahora que todo para mi es distinto, aquellas personas que he perdonado se hacen rogar y eso francamente no me gusta. Tampoco estoy dispuesta a que se burlen de mi de ninguna forma.
Entonces no se si seguir adelante con eso o simplemente quedarme en mi propio orgullo basado en la humildad y madurez que me dieron las experiencias y aceptar que no todos cambiamos para bien o nos interesa recomponer relaciones que antes eran importantes en nuestras vidas. Y entender algo que me resulta muy doloroso y difícil.
Tal vez sea que esas personas ya no me quieren.
Y por eso no es bien recibida mi intención de perdonar y olvidar todo lo malo que me hicieron en su momento. Reconociendo que puede que a ella simplemente no le interese volver a formar parte de mi vida.
viernes, 29 de mayo de 2015
El me dijo que en la vida hay una edad para todo, y que pasado ese lapso, las cosas que no se hicieron pueden ser consideradas nulas, porque ya nunca mas será posible concretarlas.
Yo le dije que no, que hay un momento para hacerlas, lo cual es muy distinto a lo que él me explicaba. Porque mi ejemplo es perfecto para responderle y respaldar lo que le digo.
Me siento mejor que nunca y estoy haciendo exactamente casi todo lo que la mayoría de la gente hace diez años antes. Y me enorgullece mucho más ahora. Porque simplemente éste es el momento, el mío, y va en dirección contraria al común del mundo.
Y no me importa tanto como logra asustarme. Porque aún en la seguridad más grande se esconde un miedo terrible. Y la mía, no logra ser la excepción a la regla.
lunes, 18 de mayo de 2015
domingo, 26 de abril de 2015
jueves, 23 de abril de 2015
Aún sabiendo y aceptando que todo sucede por alguna razón, el dolor que esto causa es inalterable, nada lo mueve y pocas palabras y ningún acto lo modifican. Que injusto se siente el dolor cuando nace en otro cuerpo y termina en el tuyo, o en este caso el mío. El mismo que ya sabe del dolor más de lo que él mismo reconoce en su naturaleza, y mucho más de lo que creía que la vida era. Que cruel, que oscuro, que siniestro.
Un laberinto que caminé hace tiempo me enseñó que al final de todo lugar donde no hay luz se abre finalmente una puerta, pero hoy supe que ésta es distinta. Porque es esa, la que tiene tanto óxido que es casi imposible quitarlo, la misma que todos abrimos en algún momento de la vida, pero que nunca coincide con los momentos del otro.
Y en medio de todo esto volviste a decirme lo mismo que el otro día, entonces ahora se que lo crees enserio y va mucho más allá de un enojo o un momento de soberbia. Ahora se que sos capaz de sentir cosas que yo no creía, y esto me lleva a preguntarme dos cosas.
Que hago con vos? Y porque te quiero?
Un laberinto que caminé hace tiempo me enseñó que al final de todo lugar donde no hay luz se abre finalmente una puerta, pero hoy supe que ésta es distinta. Porque es esa, la que tiene tanto óxido que es casi imposible quitarlo, la misma que todos abrimos en algún momento de la vida, pero que nunca coincide con los momentos del otro.
Y en medio de todo esto volviste a decirme lo mismo que el otro día, entonces ahora se que lo crees enserio y va mucho más allá de un enojo o un momento de soberbia. Ahora se que sos capaz de sentir cosas que yo no creía, y esto me lleva a preguntarme dos cosas.
Que hago con vos? Y porque te quiero?
jueves, 9 de abril de 2015
Esto no tiene que ver con vos, con todo eso que crees de importancia cuando no la tiene, no se relaciona con tu forma de decirme cosas hirientes sabiendo donde apuntarlas...o si...tal vez sea todo lo mismo. Todos los años que llevamos en la espalda ayudan al conocimiento personal y más allá de eso, también a la más oscura profundidad que habita detrás de las palabras del otro, cuando creemos conocerlo más que a todo.
Nunca terminé de saber que era lo que quería para mi futuro, aun muriendo por seguir una carrera para la cual había nacido pero que por razones económicas siempre me estuvo negada. Y no lo siento mi culpa, pero al esforzarme por hacer otra cosa más me enamoraba de ella...y no hallaba el modo de terminar lo que empezaba. Pero vos solo hacías que todo me resultara más difícil de lo que naturalmente era.
Alguna vez me preguntaste que era lo que sentía? o que pensaba con respecto al tema?. Preferiste hacer que todo lo malo fuera peor que eso y que lo bueno que había dentro de mi persona fuera muriendo, tan de a poco, que hoy puedo asegurar que nunca me di cuenta. Porque la autoestima nace de uno mismo, pero entendí también lo mucho que contribuye a eso la opinión y el apoyo de las personas que te acompañan. Tanto a su nutrición como a su propia muerte lamentablemente...
Hoy estoy frente al fruto de todo eso, me siento nada y me molesta. El enojo es tan grande que ni se como manejarlo, y como siempre, pienso que la culpa es mía, y no tuya. Pude haber reaccionado distinto y no lo hice, pero a la par estoy convencida de que me queda tiempo, y mucho, o todo el que yo quiera. Y eso me reconforta.
Me creo capaz de todo, tengo ganas de salir, seguir, aprender, olvidar; pero por sobre todo tengo necesidad y ganas de dejar de escucharte. Porque aun siendo la mejor persona que pudo formar parte de mi vida, dándome todo lo que tenes y muchas cosas más allá de tus propios alcances, sos capaz y el único que me lastima hasta arrancarme el alma, logrando que la culpa me ahogue y no quiera salir de eso. Y me duele más que cualquier otra cosa que ya viví o pudiera vivir a futuro. Es por eso que no entiendo como fuiste capaz de decirme que lo que le pasó a mi bebé cuando nació fue culpa mía...
No puedo entenderlo. Y no lo haré nunca.Y duele...Dios mío...
duele mucho...
lunes, 9 de marzo de 2015
Solo son estrofas de un triste cuento
Fue con tu mano
de dolor nocturno y brillo de día
fue con tu cuerpo todo
cubierto de más que mil mentiras
grabados de fuego
dolorosos y del tiempo
de esperanza viva
lejos del pensamiento
Pero más fue tu boca
que cualquier otra de tus vísceras
el filo de tus muslos
o la delgadez de tu columna
fue tu bastón de humo
quien ya no te detenía
fue nada de lo que dije
y lo que callé en el encuentro último
Fue tu voz remarcando acentos
diciendo rutina
explicando realidades tuyas
redactando teorías
Fue que ya no quedaba nada
y no supimos como decirlo
El triste saberse medio vivo
y terrible e irremediablemente muerto
pero por completo
o fue que la luz se hizo sombra
y borró pasos de recuerdos
no se...
no se...
todavía no entiendo...
Quizás fue que vos decías
"Hoy no, ya no puedo..."
Y mi cuerpo
y mis manos
y pies
y besos
y palabras
y lágrimas
y recuerdos
...y mi voz ...
siempre chiquita y a veces líquida
solo decía un inaudible
"Para toda la vida..."
Pensaba que...
Fue todo lo que debía
Suscribirse a:
Entradas (Atom)