Y a veces sucede que uno se ve de nuevo donde siempre fue necesario estar, donde sabia que resolvía los problemas, y donde también, las soluciones casi mágicamente... simplemente aparecían.
Las palabras siempre me ayudan en momentos como este y sinceramente no las esperaba pero, que bien me hacen, cuanta libertad me despiertan y que sinceridad acumulada son capaces de hacer fluir.
Bienvenida la claridad y el despertar a un interior que hace años duerme en una especie de nube sin tiempo, sin cielo y sin lugar donde definitivamente dejarse sentir y descargar toda la lluvia que hace tiempo no se desata, no cae, no se permite ver la luz por miedo a todo aquello que traería consigo si lo hiciera.