Me encontré en el principio, necesitaba saber como ser de nuevo la misma y entre palabras y viejos gestos tuve entre mis manos el filo de la respuesta. Era tan fácil, que debido a eso, no había sido capaz de encontrarla antes. Me faltó tiempo para mirar sobre aquellos pensamientos y fue gracias también a eso, que anoche se despertaron estos, los que desde hace años pasaron a veces, a ser también los nuestros.
Curiosamente supe a que me refería dentro de cada texto, en que situación me encontraba y porque, de esa forma lo había compuesto. Hubo frases que despertaron la bronca que tenia guardada desde hace tiempo, a su vez que del mismo modo surgieron ciertos y pequeños sentimientos. No se como puede ser que ahora, cuatro años después, todavía lo sepa. Pero estoy segura de que así es como lo siento.
No tenia que hacer nada, solo buscarme en el sitio mas profundo donde me escondía siempre que tenia miedo, o como esa vez, que la verdad lastimó todos mis intentos. Estaba cansada, pretendía salir de un pozo cuando mis pies se habían encariñado demasiado con el hueco del fondo. O como el momento en que despedirme no fue el final del cuento, sino el principio del capitulo que jamas escribieron mis dedos, pero que día a día, me marcan los recuerdos.
Anoche no fue tan distinto, él dormía tranquilo y se escapaba del silencio, respiraba dulce y muy muy ingenuo, ignorando que lo amo mas de lo que hubiera imaginado nunca, y desconociendo también que al acariciarlo y saber que es mio, siento que se me rompe entero el cuerpo.
Lo grande y lo chiquito...así me gustaría definirlo y seria una forma apropiada y simbólica de explicarme a mi misma la magnitud de un hasta ahora desconocido sentimiento. Y tengo miedo que le pase algo, y no quiero que le pase nada, quiero tenerlo siempre conmigo y defenderlo de todo mal ajeno, de sus miedos, de sus monstruos y también de los nuestros.
La experiencia fue muy dura, la tristeza latía y dormía dentro de mi cuerpo, la sensibilidad, la impotencia y la incertidumbre solas, escribían su propio cuento. Hoy, un año y medio después quiero transcribirlo y por momentos no puedo.
El otro día, Dios me (nos) probó de nuevo, y fue duro, terrible y angustiante. Me cuesta escribirlo, me tiemblan las manos y se me nublan los ojos, y siento más y más miedo.
Creo que desde que vi que tus ojos se movían de una forma diferente supe lo que te estaba pasando, solo que, quizás por estúpida cobardía, no podía!, no conseguía nombrarlo! No sabia que hacer, no me salían las palabras, no encontraba el teléfono, la emergencia no venia y vos...vos....mi amor chiquitito... no respirabas....
Hubiera querido darte mi aire y matar mi propio cuerpo, mis manos, mis alas, mis ojos y todo lo que te hiciera falta...pero entendí la grandeza de la vida y lo indefensa que soy ante ella y sus planes...
Me duele, lo siento de nuevo....
Fue horrible.
Y no puedo sacarme la sensacion de desesperacion de dentro del cuerpo.
te vi convulsionando mi amor...
y creí que te morías de nuevo...
como cuando naciste
que me dijeron que padecías una enfermedad desconocida y horrible...
y que nunca nunca, moverías tu cuerpo....
Es increíble todo lo que logras transmitir en estas líneas. Un beso enorme.
ResponderEliminarMe dejaste sin palabras, muy profundo. Un beso
ResponderEliminarGracias.
ResponderEliminarEs que aun así no se llega a sentir lo que fue vivirlo...
Es por eso que escribirlo me cuesta tanto...
Impactante, Besos.
ResponderEliminarFeliz finde.
Gracias, igualmente!
EliminarMiro en dirección a la calle y veo que ya es de noche. La ciudad parece no haber notado que me escondía en mis palabras, y la oscuridad ha sido contrarrestada con el brillo de las luces. Todo sigue su curso. Todo mantiene el lugar que le corresponde.
ResponderEliminarAdentro, el lugar parece estar desierto, aunque en verdad está lleno de gente. Y siendo de una u otra manera, me es indiferente.
Solo que en una mesa alejada de la mía, hay una mujer sola que escribe. Recuerdo haberla visto cuando entré. Me llama la atención que también esté escribiendo. Tal vez también se le pasó la tarde y se le hizo de noche, o tal vez su mirada fija en su hoja me hace pensar que alguna vez de niña se le pasó la tarde sin darse cuenta.
Al parecer, no soy el único que se desahoga escribiendo
Como te gusta ese texto...y
ResponderEliminarY cuantos usos que le damos y ya le dimos.
Gracias!