Si me propusieras tomar un café
yo te daría la mano
para cruzar juntos la calle del olvido
y pararnos en la vereda de enfrente
Jugar a patear piedritas
mientras intentamos caminar con un solo pie
pero sin llegar a tocarnos
Querer decir basta cuando duele la panza de tanta risa
y suspirar profundo
lo suficiente como para filtrar todo el aire del mundo
que solo nos conoce separados
Y así juntarnos por siempre
con un café
una mirada
y una palabra en cada mano
te amo
Suficiente con esas palabras.
ResponderEliminarUn abrazo.
que hermoso, ps que ese café y esa mirada aunq duren una eternidad o unos minutos los vivas con tanto amor como el de este texto.saludos
ResponderEliminarhoy que parece invierno... y no me refiero al clima..
ResponderEliminarUltima semana de invierno... Invierno...
Si bien amo los otoños y son mi estación favorita
Pero el invierno, con sus colores, los recuerdos...
En invierno fui calor, fui rojo, cobré vida
Crucé la línea y fui gemelo del viento
En invierno adopté un banco de plaza
y navegué sobre baldozas
la ternura que nacía en las mejillas
y los latidos, y los nervios, y las ganas, y el miedo de todo
Invierno que alimentaba mi fuego interior
y el calor. y lo cálido. y mis manos que temblaban
y mis manos que recorrían, que conocían, que volaban...
Si habré volado, y habré llegado a los mas alto para recojer un puñado de vientos
que me despeinen
que nos despeinen los sentidos. que nos acaricien el alma para cuando ya no haya tiempo
y recogí con la otra mano un puñado de estrellas
y los comparé con tus pecas
como si fueran el camino a seguir
como si fueran millones de luciérnagas
Luciérnagas...
Y la mirada de las luciérnagas
me pestañaban. me agradecían al pasar, como si me acompañaran o cuidaran mi camino
Invierno, si supieras que aprendí a amar al invierno
Y a sus texturas
Que muchas veces me emborraché a escondidas
Y que mi cuerpo fue ajeno.
Lo llamaría entrega.
Me entregué. A eso que llaman Amor
Deseo
Sexo
Lujuria
Y la necesidad de sentir la calidez de las lágrimas surcando mis heridas
Mis mejillas
Mi boca
Esa boca que te pertenece
Siempre
En invierno
En otoño
En el cielo y en el mar
En el río y bajo las nubes
En tu patio y en la luna
Luna.. alguna vez le recé a la luna
Fui su hijo, pero más contemplaba a las nubes
Y al viento. Si habré volado en él
Viento de invierno
Que me hizo su obediente admirador.
Y no le temía
él me hizo feroz.
hasta que caí de bruces
enamorado
perdido
sin nada
muerto
sin vida
sin invierno
sin otoño
sin colores
sin música
hecho nada, un insignificante puñado de lamentos
y de ira
y de muerte
sólo quedarían ecos que me acosarían
y me perseguirían
y empecé a tener mucho miedo
del viento
de la primavera
del sol
de mí
y de los pájaros
que volaron
alto
hasta volverse inalcanzables
-Ménage
https://www.youtube.com/watch?v=WrQyPHzzfCA
Más de una vez quise retener el tiempo, acapararlo todo tal vez, al menos en lo que duraba un café, una mirada, unas manos apretadas. He sentido tan cercano este texto. Hermoso. Un abrazo.
ResponderEliminarPreciosas palabras.
ResponderEliminarMas puro y sentido imposible de pedir.
ResponderEliminarBesos.
Tomando café entre las flores de los pies para que nuestro andar ofrezca perfume.
ResponderEliminarUn abrazo
Gracias.
Que palabras tan bonitas.
ResponderEliminarSaudos
No se puede decir más, tus palabras llegan muy dentro y acarician el alma.
ResponderEliminarPrecioso tu espacio, te sigo si no te importa.
Besos.
Lunna.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarA veces un simple café, se nos transforma en un mundo, con un te amo como colofon.
ResponderEliminarBesitos
"Un café, una mirada y una palabra en cada mano"... me hace pensar que la grandeza de los sentimientos preciosos no tiene nada que ver con la posesión, la pertenencia o la proximidad, que tal vez consista sobre todo en la mera existencia de esos sentimientos preciosos.
ResponderEliminarPreciosos, como tu poema.
Un beso fuerte