Esto no tiene que ver con vos, con todo eso que crees de importancia cuando no la tiene, no se relaciona con tu forma de decirme cosas hirientes sabiendo donde apuntarlas...o si...tal vez sea todo lo mismo. Todos los años que llevamos en la espalda ayudan al conocimiento personal y más allá de eso, también a la más oscura profundidad que habita detrás de las palabras del otro, cuando creemos conocerlo más que a todo.
Nunca terminé de saber que era lo que quería para mi futuro, aun muriendo por seguir una carrera para la cual había nacido pero que por razones económicas siempre me estuvo negada. Y no lo siento mi culpa, pero al esforzarme por hacer otra cosa más me enamoraba de ella...y no hallaba el modo de terminar lo que empezaba. Pero vos solo hacías que todo me resultara más difícil de lo que naturalmente era.
Alguna vez me preguntaste que era lo que sentía? o que pensaba con respecto al tema?. Preferiste hacer que todo lo malo fuera peor que eso y que lo bueno que había dentro de mi persona fuera muriendo, tan de a poco, que hoy puedo asegurar que nunca me di cuenta. Porque la autoestima nace de uno mismo, pero entendí también lo mucho que contribuye a eso la opinión y el apoyo de las personas que te acompañan. Tanto a su nutrición como a su propia muerte lamentablemente...
Hoy estoy frente al fruto de todo eso, me siento nada y me molesta. El enojo es tan grande que ni se como manejarlo, y como siempre, pienso que la culpa es mía, y no tuya. Pude haber reaccionado distinto y no lo hice, pero a la par estoy convencida de que me queda tiempo, y mucho, o todo el que yo quiera. Y eso me reconforta.
Me creo capaz de todo, tengo ganas de salir, seguir, aprender, olvidar; pero por sobre todo tengo necesidad y ganas de dejar de escucharte. Porque aun siendo la mejor persona que pudo formar parte de mi vida, dándome todo lo que tenes y muchas cosas más allá de tus propios alcances, sos capaz y el único que me lastima hasta arrancarme el alma, logrando que la culpa me ahogue y no quiera salir de eso. Y me duele más que cualquier otra cosa que ya viví o pudiera vivir a futuro. Es por eso que no entiendo como fuiste capaz de decirme que lo que le pasó a mi bebé cuando nació fue culpa mía...
No puedo entenderlo. Y no lo haré nunca.Y duele...Dios mío...
duele mucho...
Las palabras son fuertes y contundentes, pero uno debe sacar fuerzas de flaqueza.
ResponderEliminarEvidentemente es un relato muy fuerte y estremecedor.
ResponderEliminarUn abrazo.
Ha cosas hermosas que de alguna manera acabamos retorciendo con palabras hasta que es algo distinto, algo más horrible que la verdad.
ResponderEliminarUn abrazo
Hay cosas que no siempre comprenderemos. Me alegro leerte muchacha, aunque este relato sea triste y lleno de angustia tal vez. Besos!
ResponderEliminarnunca pares de escribir por favor. Aunque duela es increible.
ResponderEliminarnunca pares de escribir por favor. Aunque duela es increible.
ResponderEliminarte diría que a esas personas que nos dicen esas cosas sabiendo como saben el daño que van a causar es mejor tenerlas lejos... pero de sobra sé que no es fácil... que a veces no se puede... porque pasado el dolor de alguna manera se nos olvida, aunque jamás se nos olvida del todo...
ResponderEliminary como en estas situaciones es mejor no dar consejos, porque cada una de nosotras es la única que sabe lo que le conviene de verdad, me vas a permitir que te mande un abrazo muy, muy, muy fuerte, contra el dolor y contra el frío que nos dan a veces las palabras...
Las palabras a veces son peores que las armas.
ResponderEliminarPor eso debes ser una luchadora guerrera, con armadura a la que le vaya resbalando la culpabilidad que no siempre se tiene.
Muchos besos y vamos que somos mujeres y podemos con todo, aunque no lo creamos.