De todo lo que no puedo decir porque si lo hago, no imagino como terminaría todo. De tener que encontrar razones de porque siento lo que siento o de porque no siento lo que debería.
Me duele, pero no es dolor, más bien es molestia. Me enferma haber tenido que aprender a pretender vivir sin tener problemas con nadie.
Si a nadie le importa nada si yo estoy bien, mal, si necesito que pasen a buscar las cosas que me encargan o si simplemente trabajo por gusto y no porque realmente lo necesite.
Más difícil es cuando las cosas vienen de quien más te importa, de quien tiene ese lugar que los corazones solo guardan para personas únicas y especiales... más mierda se siente uno, más idiota e impotente. Y hasta más vulnerable.
Tal vez la equivocada soy yo, al querer que se cumplieran mis sueños y deseos en vos, que aparentemente eras diferente, y podías con todo y no dependias jamas de nadie.
Pero no, al final sos una persona común y corriente. Y terminaste teniendo una realidad tan ordinaria como la del resto de la gente.
Estúpida yo, que te creía distinta, cuando sos la misma mierda que el me dijo que eras.
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