Soy pura porque no conozco otro modo de describir lo que siento, soy espesa, delicada y me componen rasgos fuertes pero mi carácter es demasiado fino. Acaricio desde el llanto, sonrío desde el alma, beso desde el cuerpo y miento a través de juegos divertidos. Planteo cuestiones sin razón alguna y me río mucho, muy seguido. Alterno inestabilidad con histeria, renglones con signos, dibujos con ondas y dolores con cariño. Adulo la sensibilidad ajena, y siempre la comparo con la mía. Preparo cenas con la ayuda del silencio, bailo en brazos de melodías que son solo mías, y enciendo velas pensando en lo mucho que me gusta ser detallista con quienes admiro. Argumento perder el sentido sabiendo perfectamente que disfruto de quienes creen cuando lo digo.
Soy inquieta en el buen sentido, acróbata en próximo reconocimiento, ciclista de viejos caminos, soñadora de tiempo completo, amiga sin impedimentos y suicida en todo momento. Maquilladora profesional cuando lo necesito, tapando mi esencia para quienes jamás la entenderían. Abogada de lo tácitamente justo, guardiana de los momentos y espectadora fiel del espectáculo menos concurrido. Me escondo de las sentencias clandestinas, ir de frente es lo mío y nunca me inclinaría por el costado contrario.
Duermo mucho, mi sueño es simple, me gusta el contacto con las sábanas y disfruto hacerlo sin intentar comprenderlo. Adoro las sábanas completamente blancas, sí, así, blancas sin ningún tipo de bordado ni dibujo. Me gusta pasar horas en la bañera, uno de mis lugares preferidos en el mundo. Me mojo el pelo, sí, lo hago, nada de atarlo para que no lo roce el agua, no, todo lo contrario. Enciendo mi música y respiro. No pienso, no temo, no olvido, ni tampoco me divido. Me ato a la melodía y dejo que funda su contexto con el mío. Me renuevo en instantes de relajación sincera y luego me visto tranquila, con toda la frescura dentro mío.
Dibujo siempre, y ni decir que escribo todo el tiempo. Entre hojas es cuando me siento viva y entre tinta es cuando comprendo mi mundo. A veces me disperso, me concentro en la poesía y me sorprendo al ver lo que creo. Puedo olvidarme la vida, pero bajo ninguna circunstancia mis escritos.
Me gusta la percepción de los oídos y por eso soy dulce si quiero decir lo que siento. Muero por los detalles y si me dicen algo lindo lloro mucho.
Recuerdo todo y es por eso que sufro tanto. Y lo que más me gusta en esta vida es saber que a veces, hay alguien que siente lo mismo que yo siento…
Sí, exactamente lo mismo…
Aunque me sobren los dedos de una de mis manos para contar quienes lo hacen realmente...
Estoy muy, muy ocupada y con muchísimos problemas, es por eso que subo poco y respondo comentarios cuando puedo. Gracias por seguir pasando y espero que pronto se solucione todo para poder volver a leer y disfrutar tranquila de sus letras.
Un beso grande!
