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jueves, 6 de mayo de 2010

Impotencia


Despertó al día, como quien encuentra algo sin querer.
Y pensó en las largas noches donde todo dejaba de suceder.
La mañana lo encontró tranquilo, y junto a las finas líneas de su luz le revelaron todo.
Antes era difícil no caer en cada rastro que le quedaba de su propio destino.
Antes se retraía queriendo convertirse en alguien más.
Ahora simplemente trata de trascender lo más tranquilo posible.
Y el día depositando todo su resplandor en cada rasgo de su cara.
-Voy a salir a caminar…( se dijo a si mismo).
-Tal vez así sea posible aclarar las dudas de la mente.Seguro el roce del aire me tranquilizará como yo no he podido hacerlo.
Fuera de la casa intenta ubicarse. Encajar cada sensación imprecisa. Develar los secretos escondidos. Recordar y olvidar al mismo tiempo.
Fuera de la casa se siente totalmente desubicado.
No conoce las huellas de sus propios pasos. No logra sentirse identificado.
No siente lo que debería


- Mejor será que vuelva enseguida...No se donde estoy…


Y corrió tan rápido como se lo permitió su cuerpo.

 
Algunos sentimientos pesan en el cuerpo...

lunes, 5 de abril de 2010

Helando mis venas


Hacía mucho tiempo que no lo veía.
Muchos años esperando que volver se convirtiera en una posibilidad y dejara de ser solo una ingenua ilusión mía.
Demasiado tiempo manteniendo charlas conmigo misma.
Largos silencios acompañando mis preguntas e infinitos gritos manteniendo mi llanto.
Ayer fui de visita.
El viento me hizo sentir frío, un poco más, del que ya sentía.
Mis pasos fueron algo débiles, pero todo mi cuerpo le obedecía.
Le compré flores.
Una hermosa rosa roja a punto de abrir sus hojas.
Un clavel blanco muy suave.
Una margarita delicada y una flor de la cual no conozco su nombre, pero que supe que seguramente le gustaría mucho.
Comencé a caminar hacia el.
El tiempo se detenía.
Los recuerdos me arrastraban.
La piernas me temblaban.
Los ojos me molestaban.
El silencio me acompañaba.
Siempre me cuesta llegar.
Pero es raro.
Siento como si la propia inercia me depositara exactamente en frente
Es indescriptible la sensación que me embarga cada vez que me decido ir. Solo quienes entienden de lo que hablo saben exactamente que es lo que quiero decir.
Y la tenacidad de su foto.
La rudeza de la realidad describiendo cada segundo de mi vida.
La simplicidad con la que se mantiene algo que ya nunca más pertenecerá a ella.
Y vi de nuevo su sonrisa.
Esa que no recuerdo haber visto en alguna otra ocasión.
Y lo extrañe.
Y borré de mis memoria cada uno de sus golpes. Cada grito de impotencia. Cada indiferencia. Cada desprecio. Cada decepción. Cada palabra. Cada sensación. Cada momento perdido. Cada desilusión.
Los errores parecieron borrarse de mi misma y volví a preguntarme todo lo que me atormenta.
Algún día entenderé porque?
Y la respuesta la tengo yo, solo que no quiero reconocerlo.
Y es un perfecto no.
Nunca voy a entender porque.
Y entonces lloré.
Acaricié su foto, limpié el tarrito de las flores, como acariciándolo y tratando de llegar hasta sus manos.
Esperando que me sintiera.
Esperando que la verdad fuera otra.
Despacio coloqué las flores de manera que se vieran coloridas, y lindas.
Lo miré una vez más.
Me arrodillé y besé su foto.
Pero el frío recorrió mi cuerpo y no pude evitar cerrar los ojos.

viernes, 26 de febrero de 2010

Ese último día

Si todo se derrumba es simplemente porque no estabas bien apuntalado.
Si olvidas cada momento que viviste es porque los recuerdos no estaban lo suficientemente aferrados a vos como lo creías.
Pero…
Y si queres morir?
Eso que significa?
Que todo perdió el sentido, o…
Que simplemente te rendiste y sentiste que era tu final.
Ese que se anunciaba pero que nunca quisiste mirar.
Tantas cosas se dicen sobre el último día que ni sabes si alguien en realidad sabe de lo que habla o simplemente finge.
Y pensas en cono sería el tuyo…
(Muchas veces te visualizaste deteniendo tu vida, pero siempre el intento fracasó)
Crees que te levantarías como normalmente lo haces, (escondiendo los inminentes nervios y la desorientación propios de ese día)
Te levantarías de manera sutil, para que nadie notara que tus ojos se abrieron, tal vez para que no sientan tu respirar entrecortado.
Porque cada centímetro de tu piel te lo recordaría.
Y mentalmente te dirías…
Esta soy yo. La que llora sola. La que camina lento. La que ya no sueña. La que mira tras una vidrio empañado.La que suspira ante cada gota de melancolía. La que borra las huellas que marcaron su camino. La que se muere tan lenta y delicadamente como puede”
Luego, seguramente escribirías.
Como siempre.
Como cada segundo donde necesitaste vivir y no supiste a que te referías.
Donde la fuerza de las palabras te devolvió la tuya…Esa que perdiste haca ya tantos años…
Marcarías papeles donde dirías todo lo que tu corazón guarda con tanto cuidado.
Dedicarías algunas sílabas a el.
Que seguramente no entenderá el porque de tu decisión.
Pensará que sos muy débil, aún sabiendo que la fuerza nunca fue tu característica distintiva.
Le dirías que gracias a el aprendiste a soñar con todo lo que te faltó siempre.
Que sus manos guiaron las tuyas hacia esos caminos que creía cerrados.
Después te vestirías tranquila.
Elegirías esa ropa que tanto te gusta, y soltarías tu pelo.
Los rulos caerían suaves acariciando la piel de tus hombros. Y sonreirías.
No es tan difícil hacerlo después de todo…”
No maquillarías tu rostro, ya que la naturalidad es la mejor expresión de las sensaciones más divinas.
Así lo entendiste mientras viviste”
También observarías por última vez el espejo. Ese que tanto te ha traicionado. Ese que tantas veces te mostró lo que eras aún cuando inútilmente lo negabas.
Y te dijiste a vos misma…Esta soy yo…”
Tomarías todas tus fotos.
Esas que te acompañaron siempre. Cuando quisiste y cuando no. Ya que hubo veces en que algunas aparecieron mágicamente en esos rincones donde buscabas algo que necesitabas.
Como esa donde estaban juntos… En ese árbol…”
Y las llevarías con vos.
Es que tenes miedo de que en el momento se pierdan y ya no recuerdes todo lo que necesitas para saber quien sos…”
Hablarías con esas personas que no se merecen participar de tus juegos macabros.
No les dirías tus planes, solo las mirarías.
Tus ojos a veces hablan…”
Te encargarías de que te vean contenta, como les gusta, diciendo tonterías a las que están acostumbrados.
Desearías abrazarlos y regalarles parte de tu amor fracturado por el pasar del tiempo que lo tortura.
Irías al cementerio.
Hablarías con el.
Es que su silencio me entiende”
Le dirías una vez más que te perdone. Y a el si le contarías lo que queres hacer.
Aunque sea imposible que te conteste”
Pero tu alma estaría tranquila y en paz consigo misma.
El día acabaría de la misma manera en que comenzó.
Con el dolor tratando de ganarle a la tristeza más absoluta…”
Y la noche sería la única testigo de tu partida.
Nadie más se merece verte así.
Con las manos vencidas.
Con los ojos vacíos.
Con el cuerpo desangrándose…
Con el filo del momento en la palma de tus manos…
Con el dolor triturándote por dentro…
Con las marcas dibujándose por fuera…
Con al adiós escapándose por tus poros…

Nadie entendería lo que hiciste.
Las preguntas serían imposibles de responder para ser entendidas.
Nunca lograrían retener tanto dolor acumulado.
Y no queres que nadie más sufra por tu culpa.

La soledad ya está a tu lado.
El celeste se refleja en tus ojos.
Una sombra aparece y roza tu hombro…

Y tu corazón quiere salirse del pecho…


Sabía que me estabas esperando.
Perdón por haber tardado.
Me costó mucho llegar hasta acá…
Algunos caminos son demasiado largos…”

Pd: hoy solo tengo ganas de llorar..