
Hoy quiero irme, salir de mi, salir de mi casa, salir del espacio, salir de los límites, salir de vos, salir de ahí, salir de todo, simplemente salir. Recorrer lugares que no conozco y sentirme nueva para todas las cosas que me pudiera encontrar. Saberme diferente pero sin que ésto tuviera importancia catastrófica ni motivación especial. Reconocerme libre, y nada más.
Podría caminar sin pensar en que los pies me duelen, o en que aún sigo sin dormir. También sería divertido desconocer el camino y por fin, sin temor a nada, tener sinceras ganas de sonreír...
Quiero robarle una canción al silencio y que no me diga nada. Que no se interponga en mi camino ni que trate de detenerme. Que no me diga que me calle, que cambie, que espere, que sienta distinto, que sea otra o que eso está total y completamente negado para mí.
Quiero sentirme libre de todo. De días calurosos, de tardes interminables, de palabras que mienten, y de cada ventana que se cierra cuando necesito mirar a través de ella. Necesito una mano que me acaricie, y no una que me marque errores todo el tiempo. Necesito que me ayuden y no que me dejen sola para ver si así aprendo.
Y es que sentirse solo es tan desconcertante…
Sabes que hay gente que dice que te quiere, pero también sabes que de esos, muy pocos realmente lo sienten. Y seria tan reconfortante que el silencio solo fuera tuyo, para que de esa manera nadie te lo quite y se excuse diciéndote que es malo.
Quiero borrarle palabras a mi cuaderno. Para que nunca me diga lo que es real y todo aquello que jamás fue sincero. Quiero quitarle ese poder supremo que le di hace ya muchísimos años…o esa sabiduría…
…de conocerme verdaderamente…
Quiero robarme segundos de la vida para regalárselos a la muerte. Quiero engañarla para que me deje, para que salga de mis recuerdos y comprenda que yo soy un cuerpo presente. Y no un fugaz señuelo que espera que lo encuentren.
Otra vez...llueve...
y todo vuelve...