Es sacudirte en una completa histeria, mientras sentís que se cae el universo entero; y en medio, se sumergen tus pensamientos arrastrándote consigo. Es saber que estás, pero por obra y gracia de un mero designio. Es perderte en palabras que no fluyen y morirte minuto a minuto en cada sentimiento no correspondido.
Siempre que lográs llegar arriba, sucede algo que te devuelve a los suburbios y te recuerda lo que es estar bien abajo...
