
Resumir lo que siento en finas líneas simétricas es imposible, ya que nunca logro salirme de todo lo que observo. Me mirás aún cuando no te hablo y me oís, más allá de la voracidad de mis gritos. Sabes de la rebeldía de mis manos y por fuera de eso, estipulás tus caricias, logrando siempre que te bese a manera de premio.
Sumergirme en sílabas complejas para poder explicar que es lo que me provoca tanta adrenalina. Y lo más sincero sería decir que no encuentro manera correcta para describirlo. Suponer pequeños altos en los sentimientos para tratar de que estos no aniden tan profundo dentro mío. Pero lo siento, no puedo.
Inseguridades a la deriva de mis ojos inquietan cada susurro que brota de mi infierno. Ese, donde siempre se consume cada latir de mis sentimientos.Revive para mi, cada centímetro de tu piel virgen de mentiras, sabiendo que jamás, podría fingir con intenciones de lastimarte.
Una vez me preguntaste el porque de mis silencios y nunca te respondí la pregunta.
Hoy puedo decirte que para saberlo, recorras con tus propios ojos las secuelas que dejan mis labios mientras te acarician…