
Cierro mis ojos para escucharte, y es un reflejo involuntario. Solo que así, siento mejor cada una de tus palabras...Dejo que tus sentimientos me toquen y acaricien a los mios, respiro despacio para así medir el aire que compartimos, aún sabiendo que no es distinto.
Y levito con mis manos...
Alcanzo el cielo en una caricia y bebo todos mis sueños con una mirada. Conozco el amor en un parpadeo y saboreo la calma en una pequeña sonrisa...Te digo que soy esto y que nunca miento, que imagino lo que anhelan tus manos pero que de todas formas mi cuerpo es esclavo de tus caprichos...
Mi piel, te escribe desde los límites del silencio
y mi corazón, te acompaña en los latidos de la soledad más profunda...