Y sin razón aparente, sencillamente te digo…
Que no hay distancia más segura de ver la vida que la que se forja a través de mi propia perspectiva.
Estoy necesariamente lejos de todo como para poder comparar las cosas desde distintos ángulos, pero siempre me sitúo lo suficientemente cerca como para que todo me lastime…
Y con todos los fundamentos posibles también podría pedirte algo...
No corras dentro mío. No me dejes sentir lo que es vivir, no me enseñes a no sufrir si luego, sin más, tomas tus cosas y una mañana cualquiera finalmente te vas…
A veces, duele amanecer...
