
Vení, buscame. Acercate a mi cuerpo que te llama y quedate a su lado. Tomá mis manos con dulzura y si es posible, acaricialas en silencio. Vení, quedate conmigo.
Ayudame a ver las cosas de manera distinta y por favor demostrame el costado probable. Mirame de manera sincera y no pretendas que hable. No puedo ser otra cosa más que esto. Lo que ves a simple vista y lo que te demuestran mis sentidos.
Tapa mis ojos con algo, un simple pañuelo, o quizás, solo con tus manos, si es que soportarías mantenerlas firmes durante mucho tiempo. Y llevame. Sin pensarlo, sin recrearlo, ni siquiera imaginarlo. Llevame lejos…Mostrame que hay más detalles por cuestionar y menos problemas que analizar lejos de todo lo que conozco. Por favor, lo necesito. Susurrá en mi oído algo gracioso que contagie mi risa, y reíte conmigo. Pero no me dejes, por favor, nunca lo hagas.
Caminá a mi lado y escuchá mientras respiro, porque no tengo deseos de pronunciar ninguna palabra. Las amo, y eso es muy importante, pero últimamente solo han hecho que me desconozca y pierda de vista mi norte. Hoy no quiero necesitarlas y probarme a mi misma que aún fuera de ellas subsisto.
Dibujame un paisaje diferente, marino, montañoso, celestial, o total y completamente inexistente. El que quieras, y el que sientas que puede coincidir conmigo, con mis ojos húmedos convencidos de verdades que no quiero, con mis manos cansadas de acariciar corazones que ya no laten, con mis piernas perdidas en caminos sin salida, y con todo mi cuerpo vencido por tanto pasado triste…
Por favor.
Quiero solo eso, y no es mucho…
Solo acompañame y juntos, deambulemos por un mundo distinto…
Aunque solo sea por un momento