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miércoles, 22 de septiembre de 2010

Locura

Hablarnos mediante palabras hirientes también es acercarnos y reconocernos en el dolor que el otro siente. Es definir los límites del dolor nuestro en las lágrimas del sufrimiento ajeno, y eso es locura. Es decisión de la más sana, e indecisión de la más pura. Es, querernos sin ningún tipo de medidas.
Dedicarnos momentos de furia, es una forma de acrecentar el deseo de tenernos, porque ambos medimos fuerzas y nos dedicamos a probarnos. Mal interpretamos nuestros actos y hacemos que todo parezca una batalla. Donde ganadores nunca sobran y perdedores jamás faltan.
Recorrernos con sílabas dolorosas es señal de que nos conocemos demasiado, y de que juntos sabemos como y hasta que punto maltratarnos. Podemos rever nuestros errores pero jamás borrarlos, al mismo tiempo que entendemos, que nunca podríamos juzgarnos.
Esperar a que alguien diga basta, es el momento que más esperamos. Nos obligamos a volver a mirarnos y nuestros ojos terminan por perdonarnos. Suena a locura el hecho de ser parte de una misma vida, así como también, el instinto de incondicionalidad que nos une.
Ser dos es muy difícil, pero ser solo uno, es lo más complicado. Dejar de lado el sitio del cuerpo para que lo ocupe el alma, y alejarse del propio pecho para fundirse en el del otro. Posicionarte sobre la sombra de sus manos pero siempre bajo la suavidad de le textura de sus besos.
Porque la piel puede ser tuya, pero puede sentirse viva, solo cuando se deshace entre sus manos.


Y que alguien me diga si es posible definir exactamente la locura...

viernes, 2 de abril de 2010

Sentencias personales


Porqué no entienden que en la diferencia está el verdadero ser?
Tan inútil resulta cada esfuerzo por demostrar el sentido que tiene el interior?
Fue siempre una realidad ficticia o en algún momento logró conformar situaciones verdaderas?
Me debo reacciones que jamás me permití sentir.
Me debo palabras que fueron armando paredes a mi alrededor y que hoy son demasiado altas.
Restos de mi impaciencia aún juegan con la inseguridad que me alimenta.
Viven sin mirar que a su lado alguien los necesita.
Viven sin notar que alguien se desvanece producto de sus propios desprecios.
Y no les importa.
Renuevan sus sentimientos con los ojos puestos en personajes irreales.
Se desviven por cada uno de esos que los manipulan con inteligencia perfecta.
Creen tener razón.
Pero el tiempo siempre demuestra lo contrario y elige el peor momento.
Ese donde la conciencia ya no tiene posibilidades de revertir todo lo que ha hecho mal a lo largo de toda su vida.
Ese donde es imposible demostrar la carne destrozada por la agudeza de la culpa.
Ese donde todos los sentidos te abandonan.
La boca se petrifica y cierra los labios tan fuerte que sos incapaz de abrirlos.
Las manos toman una rigidez casi cadavérica y no podes moverlas para gesticular absolutamente nada.
Los ojos de desbocan y no podes fijar tu mirada en ninguna parte.
Todo tu cuerpo te recuerda que la venganza es inevitable e implacable.
Cada día perdido toma hoy la importancia que siempre le quitaste.

martes, 23 de marzo de 2010

Ser reflejo


Para que entender todo lo que pasa si no puedo sentir nada?
Para ocupar en algo el tiempo que me queda.
Que es demasiado poco…
Nunca alcanza cuando se trata de aceptar, nunca.
Es intermitente el hecho de no saber que es lo que se esta haciendo. Que es lo que está por venir…
Para que pensar en el futuro sin saber donde empieza el presente y muchísimo menos donde quedo el pasado?
Ah…que pregunta.
A veces cansa repetirse una y otra vez lo mismo cada día, cada minuto, cada instante de una existencia destinada a la más perfecta indecisión…
Y la mutua compañía que le brinda la más clara soledad.
Fue en ese momento cuando supiste cual era la palabra clave…
Solo en ese momento?
Vamos, no te mientas…
Está bien. Siempre lo supe.
Solo que…
Solo que es tan difícil reconocerse a uno mismo en la mirada de otro que lo lógico sería escapar… y eso fue lo que hice.
Me fui.
De donde temía encontrarme por completo.
Me fui de donde sabía que se encontraba toda la verdad.
La que siempre busqué, la que me motiva a pretender seguir.
Si…
Mis contradicciones una vez más.
Esa marca que limita mi vida y expone mi corazón, que no quiere ser visto.
Desea estar siempre solo, para no tener que molestar a nadie con su dolor natural, con sus deseos inconclusos, con sus dudas infundadas, con sus causas olvidadas y con sus lágrimas sinceras y silenciosas…
Si, eso es lo mejor.
Para que creer que alguien lo puede salvar y luego caer en las mismas respuestas ya conocidas?
“Nadie lo logrará jamás…”
Eso te fue demostrando el lento pero seguro correr del reloj que siempre te hizo caer en la realidad de la cual te ocultabas…
Pero no lo entendiste.
Seguiste disfrutando de la incertidumbre al no encontrar nadie que fuera “esa persona”.
Pero esa misma sensación es la que hoy te tiene así…
Triste, apagada, separado de vos mismo, apartado de lo que fuiste y convertido en lo que nunca quisiste ser…
Porque esa es la verdad.
Simplemente sos.
Algo, alguien o nadie.
Simplemente un manojo de palabras.
Papeles deshechos que vas dejando de lado.
Simples sensaciones que escondes por pura costumbre.
Sombras de una persona que en algún momento logro sentir algo.
Y que hoy…
No se refleja ni en el más claro de los espejos…