
Cuando advertí su mirada comprendí que no quedaba absolutamente nada...
Que no había nada en pie...
Que caminaba entre ruinas antiguas ya...
Que pisaba recuerdos de todo lo que fue, y los aplastaba...
Sus ojos, me penetraban con un adiós dibujado en ellos.
La boca, totalmente fija, simplemente permanecía. Tranquila. Esperando...
Advertía su lejanía...aún teniéndolo delante mío...
Sabía que tenia que irme. Pero no lo comprendía.
Intentaba mover mis pies y todo mi cuerpo entero me lo impedía. Estaba inmóvil...
Tratando de encontrar razones...
Palabras para detener la agonía del último momento, del hasta nunca definitivo...
El corazón ardía encendido en mi interior desecho en miles de trozos.. Trozos de malecancolía conocida...
El tiempo detenido en el instante que será eterno...
Marcando el recuerdo a fuego de una inevitable despedida...
Mis ojos, conteniendo lágrimas para no demostrar mi verdadero sufrimiento...lento y profundo...
El, totalmente indiferente a mi mal disimulada tristeza.
Sería en vano tratar de cambiar el presente... Reintentar vivir en el pasado...
Una vez más...
Decir palabras fuera de momento...
Querer cambiar los sentimientos del otro. Tornándolos de acuerdo a los míos.
Notablemente no le interesa lo que pienso, mucho menos lo que siento...
Mueve constantemente su pie demostrando apuro por acabar con tan incómodo momento...
Nada consigo retrasándolo...
Llegó el momento de marcharme.
Que tormentosamente dolorosas son las despedidas...
gracias por pasar :)
ResponderEliminaryo tenia un fotolog.. hace añosss...
dolorosas despedidas, a veces innecesarias o a veces tan necesarias como cuando quieres respirar aire nuevo :)
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