
Construiría un refugio.
Un lugar enteramente mio.
Que me pertenezca tanto como yo a el.
Lo haría suave, para sentirme cómoda en el. Delicado, para llenarlo de mi. Fuerte, capaz de contenerme y soportar mis ataques recurrentes de pánico existencial.
Lo pintaría de negro. Como mi alma, como mi corazón, como el traslúcido fondo que rodea mis ojos claros.
Lo ubicaría lejos.
De todo, de todos y de mi.
Para no tentarme. Para no querer vivir en el. Para no confundirlo con el exterior maquiavélico.
Tomaría mis recuerdos más sangrientos y los colocaría dentro. Para mantenerlos resguardados, pero lo suficientemente lejos de mi hoy, para no volver a vivir en y de ellos.
Y los repasaría de vez en cuando...
Amarraría mis miedos más profundos y los acomodaría cuidadosamente. Para desatarlos cuando lo decidiera.
Y volver a experimentarlos...
Adjuntaría mis sentimientos ocultos a mis palabras más difíciles de decir, y los ubicaría cerca del borde.
Para buscarlos cuando me sienta preparada y segura de saber usarlos...
Por último, le construiría una cerradura firme y segura.
Y me guardaría la llave en el único lugar donde podría encontrarla.
Y rogaría tener la fuerza suprema para abrirla y recurrir a ella, solo cuando fuera necesario...
Muy bonitas palabras ;)
ResponderEliminarYo también quiero una caja como la tuya me fabricas una? te lo agradecería mucho..
Gracias por tu comentario y tu visita a mi blog.
Y también me vuelvo tu seguir, me a gustado mucho tu blog por eso.
Salu2
Hagasmolo juntas esa cajita magica la verdad vale la pena
ResponderEliminarQue lindo(:
ResponderEliminar-Y si, él era un muñeco. (todavia es hermoso).
Un besote (L) suerte