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miércoles, 15 de septiembre de 2010

Oblicuo

El silencio de mis labios desespera tras las rejas de la cordura. El límite de mi alma se marca con sangre y la estructura de  mi cuerpo se afirma sobre dudas. Las yemas de los dedos escaman la piel de las manos queriendo escribir lo que no se puede, y el placer de saberse superior sonríe por lo bajo. Mientras que la sabiduría de la humildad mutila los rasgos de la soberbia.
El aire se disuelve frente mis ojos y toda mi existencia se hunde, se esparce, se dilata, fluye y se desenrieda. Deja de formar parte de una masa ardiente para convertirse en ceniza de un recuerdo, y se siente muy cómoda al hacerlo. La liviandad de los sentidos me permite disfrutarlo. Sobrevivir a una experiencia desconocida para luego poder contarlo. Romper mis lazos con el miedo para que luego la vida no me pese tanto.
La sinceridad del momento hace que mis piernas se encojan, y cada centímetro de mi piel se contraiga, dejando espacios vacíos donde antes hubo llanto, y permitiendo que la calma sea quien guíe mi mano.
Hay un peso que cede, que entiende que ya no hay lugar para su existencia dentro de la mía, y que sabe que le queda poco tiempo. Hay un peso que se debilita, mientras que mi alma regresa a la vida...

lunes, 30 de agosto de 2010

La inmovilidad rebelde de su cuerpo…

El agua cae sin culpas, moja el vidrio difuminado y lentamente cae. Su reflejo se pierde y sus labios ya no reclaman nada. Cada segundo que pasa se asemeja al dolor que acumula.
La noche aulla en un silencio macabro y ella teme asociarse con su murmullo desprevenido y desbordado. Tanta impaciencia contenida no hace más que deprimirla y todo el aliento la ahoga con pensamientos espesos.
Tanto esperar para verse siempre de la misma manera, y tanta indecisión manipulando sus ganas de correr hasta ese punto marcado con fuego. El marcador en el suelo y las fechas que sangran en el experto calendario. El signo de su decadencia y la insignia de su más tímido miedo.
Las gotas atraviesan el cristal y el vapor las ayuda, hace que se reflejen con más nitidez de la que las caracteriza y acentúa sus contornos imborrables. El espejo delinea la silueta de la imagen y la ausencia remarca la inmovilidad rebelde de su cuerpo. Un hilo de aire corta el insomnio y la respiración lenta agudiza el sufrimiento.
El líquido resbala cada vez con más fuerza y con agilidad desconocida amenaza con rasguñar la superficie del suelo. El silencio se mezcla con la duda y ambos se resguardan de cualquier sentimiento.
El cuerpo se desvanece despacio y sus manos arañan su propio reflejo. Los cristales se desploman en el suelo y conforman una melodía extraña, el ruido es sutil pero demasiado fuerte para quien no quiere escucharlo…
El agua sigue su curso tranquila, suave e inconsciente de lo que está pasando…
Las gotas acarician el suelo y se enredan con la sangre que tiñe su esencia cristalina.
Aún respira y el aire atestigua sus movimientos, pero el corazón quiere detenerse y no esta dispuesto a que lo contradigan…

domingo, 15 de agosto de 2010

Todavía llevo conmigo el reloj que marcó nuestro último momento a solas...


Aún siento que todo tenía que ser de esa manera, y que por más que volviera a intentarlo, finalmente nada de lo que sucedió hubiera podido cambiar. Aún creo que di lo mejor, y que a cambio solo recibí un poco menos de lo que merecía, pero eso también me sirvió, ya que entendí que nunca más tendría que mentir.
Todavía llevo conmigo el reloj que marcó nuestro último momento a solas, antes de que la gente comprendiera lo que pasaba e inundaran de figuras aquella habitación. Todavía creo que las agujas saben lo que es un tic tac, y que solo permanecen en silencio para acompañarme a mi y que ya nunca más sienta que te extraño así.
Aún me mantengo adormecida y escucho tu voz, alegando demencia para no tener que dejarte ir.
Aún me siento en la cama fría y creo que estás por venir, pero lo único que retengo son los recuerdos que nunca escondí…
Y lo recuerdo todo…




Tenía frío y mis manos, al igual que mis pies que no paraban de temblar,  me delataban. No se si te lo dije, o simplemente te diste cuenta, en verdad no lo se, pero esparciste las viejas frazadas sobre mi cuerpo. Pude gritarte que era lo que sentía pero en lugar de eso me encogí, deslicé mi cuerpo bajo el calor de la tela y me dejé envolver. Pude tocarte pero no sabía si lo podría resistir.
Cerré mis ojos un momento y más tarde te vi. Estabas a mi lado, cerca de la mesita que sostenía mi libro, mi cuaderno, mis anteojos y las marcas de mi viejo teléfono muerto. No se cuanto tiempo hacía que estabas ahí, pero mis oídos nunca se dieron cuenta de la compañía de tu respiración, al igual que mi sueño no supo que estaba siendo velado por ti. Nunca sentí la cercanía de tu corazón, aunque este siempre se mantuvo de pie, frente al mío, por si acaso lo necesitara para vivir.
Traté de hablarte al mismo tiempo que quise sentarme en la cama y acomodaste las almohadas para que no abandonaran la silueta de mi cuerpo débil por estar casi siempre en la misma posición, y te lo agradecí.
Froté mis manos y te vi salir, al instante volviste sosteniendo una taza de té, (no sabía si efectivamente lo era, pero sabiendo que conocías mis gustos a la perfección, lo intuí),y no hizo falta más. La colocaste entre mis manos y delicadamente acariciaste mi pelo, dibujando caricias sobre él, derramando lejanía y colmándolo de vos, queriendo lo mismo de ellos y entendiendo que eso, era demasiado pedir…
El humo empañó mi silencio y una lágrima habló por mí. Pero me escondí, no quería que me vieras así, no quería que pensaras que no estaba siendo feliz. No te lo merecías y entonces te mentí. Si, te mentí, y esforzándome horrores…sonreí…(espero no te culpes, ya que no deseaba que me vieras sufrir).
Sorbí la infusión despacio y una calidez hermosa se posó dentro de mi, sentí un alivio infinito y quise volver a llorar…”Tanto tiempo invertido en algo que finalmente morirá, y cada sentimiento derramado sobre algo que nunca se romperá…tantos años junto a tus ojos y ahora tengo miedo de tener que olvidar…”
Seguías mirándome, de pie, ahora frente a mi.
Juro que pude hablar con tus ojos y transpirar a la par de tu corazón, pero lo que no pude fue alejarte de tanto dolor…No pude y me entristece que sea así.
Luego, sin más…mis ojos se cerraron y me dormí…
Cuando retiraste la taza de mis manos pude rozar tu piel. Las líneas hablaban entre sí, y los dedos se mezclaban con la nostalgia al igual que se alejaban de la razón, el calor estaba latente pero ya no provenía de mi. Pude sentir el latir de tu alma y una lágrima escurridiza se cayó sobre mi nariz…
Llorabas, y era para mí.
Llorabas y era por mí.
Llorabas y yo ya no estaba ahí.
Ya no podía mirarte y fingir que aún tenía fuerzas para sonreír…

miércoles, 4 de agosto de 2010

Refugio inexistente

La desesperación lleva talladas las letras de tu nombre
el dolor es parte de tu poesía
la oscuridad de la noche te absorbe
y cuando todo el mundo se oculta
tu alma se siente viva…
El silencio habla de tus sueños
la soledad es la enemiga de tus días
la desolación pretende colmar tu espejo
y tus reflejos aturdidos le responden
Para que ser otra si el corazón es quien te define?
Porque alejarte de vos misma si nadie te persigue?
Para que olvidarte de todo si ya nada es demasiado importante?
La verdad te dice infames mentiras
la casualidad a veces es tu más fiel compañía
de noche las cosas toman diferentes formas
y vos ya no sos la misma...
Reíste por saberte sola
lloraste al entender las alternativas que tenías
criticaste al destino que te atrajo
y siempre ideaste como sería...
No quieras culparte de algo
porque nada tiene una culpa definida
cada suceso es producto de lo que decidimos
y querer negarlo solo es otra de tus absurdas teorías...



lunes, 2 de agosto de 2010

Un Lunes con algo de ésto...

Hoy vamos a hacer algo distinto...
Te pediría que trates de sentir de una manera nueva, relajada, tranquila y si es posible…natural.Pasa, camina despacio, no sientas apuro alguno,(no es necesario), y sentate donde más te guste.
Tenés una silla de caño, sin apoya brazos, pero bastante cómoda. Y por otro lado tengo para ofrecerte un sillón. Es grande lo suficiente para la comodidad y el relax necesario para el cuerpo de una persona, tapizado en cuero negro, muy suave, mullido y demasiado llamativo…Tiene unos delicados detalles en color blando…Quién podría resistirse no?...(Yo no lo haría).
Ahora bien, sentáte donde elijas y escuchame. Sería muy bueno e importante que cerraras los ojos. Es algo muy común para disfrutar de situaciones como ésta, pero pocas veces uno los cierra enserio…queriendo hacerlo…realmente sintiéndolo.
Disfrutá del delicado roce de las pestañas sobre tus propias mejillas y decime…Alguna vez te detuviste a pensar en sentir cosas como esa en algún momento del día?
Ahora, voy a ponerte algo de música, escuchala en silencio, tranquilo, sin pensar en el porque de estar haciéndolo…y no quieras convencerte de que es algo imposible porque, cuantas veces pensas cosas que necesitan ser solucionadas y no encontrás la salida?
Mientras escuchas mi voz mezclándose con la melodía imaginate solo…parado en una inmensa montaña. Trata de sentir el viento en tu cara y como discutirías con tu pelo para que no te molestara…Que discusión tan exquisita no te parece…? Comparada con tantas otras…
Sustituí el frío con un sol hermoso mirándote desde el cielo y olvidate de las veces en que lo miras maldiciéndolo…No es hermoso lo que te regala en este momento? Ahora mirá hacia abajo pero no quieras medir la distancia con el suelo, simplemente camina despacio. Comenzá a bajar lento, disfrutá del camino y nunca intentes olvidarlo, no es necesario. Tus pasos siempre serán parte de tus recuerdos y estos no son para nada predecibles, entonces, para que contradecirlos?
Ahora imagino que estarás siendo vencido por el sueño, pero no te rindas. Escuchá como la música va terminando y acompañala abriendo tus ojos…lento…suave…despacio…muy despacio…
Espero que te sientas mejor y que te haya gustado, espero que te sirva y haya sido de tu agrado. Unas caricias para el alma no pueden molestar a nadie, y momentos de tranquilidad y encuentro con uno mismo son absolutamente necesarios.
Solo que comúnmente no tenemos tiempo para concretarlos.



Quien no quisiera un momento así, alguna vez en la vida…?

jueves, 29 de julio de 2010

Imaginemos un supuesto encuentro...

Imaginate que un día nos conocemos. Pensa que coincidimos en un momento cualquiera, y nos sentimos. Recrea la situación y después pensa si sos capaz de responderme una pregunta.
Podemos quedar para vernos en un bar, uno medio retirado, uno pequeño. Uno que tenga las paredes de ladrillos vistos, aún por dentro. Uno que posea algunos cuadros, que adornen su pared desgastada. Uno que tenga mesas pequeñas, con servilletas acomodadas sutilmente, o que simplemente, sobre la mesa no haya nada. Uno que sea simple y donde la sencillez característica sea suficiente brillo para el reflejo de nuestras miradas. Uno donde, fundamentalmente, suene muy buena música de fondo. (lo cual, encuentro demasiado importante). Puede ser lenta, como también subyugante, pero lo que no puede faltar, es que sea cautivante, y nos tiente constantemente, a regalarle segundos de nuestro cuerpo.
Si lo preferís, nos vemos en una plaza, como vos quieras. También debería reunir algunas pautas, para sentirnos cómodos, no por ninguna otra cosa.
Tendría que tener árboles, muchos y de variados colores. Me gustaría que tuviera bancos de esos de madera despintada, esos que suelen escribirse por cuanta persona posa su cuerpo sobre los límites de su figura, o donde las marcas del ineludible paso del tiempo hayan dejado sus huellas. Debería contar con el silencio suficiente, no soporto esas plazas demasiado céntricas, donde lo que conforma la mayoría de las escenas, son los autos escapando de los relojes macabros, o la ausencia de la tranquilidad que tanto me gusta. Definitivamente siento un sincero amor por las plazas de pueblo…Siempre tan ellas que sería imposible confundirlas con otras, e inútil el hecho de no sentirse en absoluta paz si se decide caminar por sus veredas…
También aceptaría si me propusieras encontrarnos en una esquina…una cualquiera, una al azar, o una que emane ausencia… Una donde el tiempo parezca detenido y nos permita desvirtuarnos de las marcas de su contenido. Una esquina perfecta para encuadrar nuestros destinos. Una calle indefinida para así no sentirnos comprometidos con un primer encuentro. Una señal de que nada sería insuficiente…nunca…
Sin duda que llegaría temprano, y es que no puedo evitarlo. No es que tenga miedo a perderme de algo, sino que no me gusta que me hagan esperar por algo que quiero, por lo cual, yo tampoco lo hago.
Elegiría una ropa normal, por llamarla de alguna manera, de la que es mi costumbre usar. Una jeans simple, y muy cómodo, más largo de lo normal, ya que me encanta que sobrepase la suela de mis zapatillas, (y si roza el suelo, mucho mejor). Una remera común, por supuesto que sería negra, y unas zapatillas clásicas, seguro con cierto aspecto deportivo. No imagines verme con una cartera! No! No me gustan mucho, y solo las uso en casos de absoluta necesidad absurdamente innecesaria, pero bueno… Llevaría mi bolso preferido…el que me compré hace algunos días. Uno de cuero color chocolate, cruzado. Es grande en el tamaño justo, ni inmenso ni notablemente pequeño. Tiene tachas y detalles muy buenos,( de los que me gustan), hebillas, cadenas y algunos cierres con una terminación bastante delicada. Sin duda que llevaría puestos mis lentes, que son grandes y negros en lo que considero suficiente (he usado algunos excesivamente oscuros que dañaban mis ojos), y por eso busqué otro matiz al momento de elegirlos. Y seguramente…tendría las manos en los bolsillos…
Para seguir con las líneas de la imaginación de esto que escribo, te pediría que imagines también, que sería invierno…Es reconocido mi amor hacia esa estación del año, y lo feliz que me siento mientras sus meses transcurren…Así que de ninguna manera pospondría un encuentro tan importante para otra estación del año…
Supongamos que habría sol, y algunas nubes estuvieran intentando ocultarlo. Un poco de viento sería muy lindo, ya que le daría otros toques al momento (las brisas desprenden la negación de algunos sentimientos), y me gustaría ver fluir la libertad en todos y cada uno de sus aspectos… Las hojas faltarían en ciertos arbustos, y en otros, serían de un marrón oscuro, delicado y perfecto para contemplar la visualización de nuestro cuadro…La gente estaría abrigada, y por supuesto que llevaría una campera sobre mi remera negra (ya que soy de enfermarme mucho). Y vos…No se, no imagino que llevarías puesto…
Lo primero que haríamos sería mirarnos y reconocer nuestros ojos…y a partir de eso…lo demás sucedería solo…
No quiero imaginar como serías, porque eso rompería las consecuencias de la incertidumbre, ni quisiera recrearte en mi mente, porque de esa forma estaría condicionándome el momento de verte… Quiero que eso sea real y nada pueda considerarse ficticio…
Hablaríamos, nos conoceríamos, intercambiaríamos pensamientos, intercalaríamos silencios, reiríamos, estaríamos serios, gesticularíamos, nos quedaríamos quietos.
Nos preguntaríamos cosas…
Y como eso es parte de mi instinto más característico, sería yo quien primero te preguntaría…
Lograste imaginarme mientras leías?
Te gustaría conocerme y compartir conmigo una pequeña, simple e inocente salida?
Y la última sería…
Si tuvieras que definirme de acuerdo a lo que sabes de mi, lo harías?
Que palabras utilizarías…?






Y en ese momento, no imaginaría tu respuesta.
Solo me detendría a oír en absoluto silencio todo lo que posiblemente me dirías…

miércoles, 28 de julio de 2010

Odio ese maldito nombre que te dieron...(aunque sea una verdad que no permita apelación)

Si, soy yo.
Son mis manos.
Es mi cuerpo.
Es mi espíritu.
Es mi sueño.
Es mi deseo.
Es mi desilusión.
Es mi respiración.
Es mi eterno desasosiego.
Es mi dolor.
Es mi desesperación.
Es mi duda.
Es mi reflexión.



-Hace tiempo que no hablamos no?
-Si, es cierto. Te confieso que estaba medio perdida.
-Estás segura?
-De qué?
-De que estabas perdida, no te creo. Y si vas a mentirme hacélo mejor. No subestimes mi inteligencia y el conocimiento natural que poseo sobre vos.
-Eso crees? Sentís que sos capaz de conocerme tanto que no tengo nada que te pueda ocultar?...
-Si...
-Estás equivocada...
- Jajaja...no lo creo!
- Ese es tu problema, el hecho de sentirte mejor y más fuerte que yo, cuando en realidad toda tu existencia depende de mí. Si yo quiero te hablo y si no, no lo hago, en ese caso podés querer seguir la conversación pero si yo no lo quiero te quedás con las ganas. Por ejemplo también dependés de mi para crecer, ya que si yo no te proporciono mis dudas no tenés nada en que pensar, y por lo tanto no te expandís. Por otro lado me debés tu poder para participar en mis desiciones, porque si no fuera por mi afán de dejarte formar parte de mis cosas tampoco tendrías nada que hacer... Así que mejor calláte y no me vengas a molestar, que como estaba me sentía bien...
- Como quieras...pero se consiente de que fuiste vos la que me pidió que me fuera...
- Si, fui yo, y qué? No tengo ganas de escucharte las críticas y las cosas que me decís siempre, hoy no.
- Bien...pero ese es tu problema..."te sentís tan omnipotente, que cuando alguien quiere ofrecerte tu ayuda, querés probarte a vos misma que no la necesitás...que no sos tan débil y que no sos capaz de darte cuenta de las intenciones que tengo cada vez que me detengo a hablarte..."
- Entonces...?
- Sí, venía a ayudarte. Acaso no pediste ayuda vos...?
- Si, lo hice, pero vos siempre me criticás...y ya no lo soporto...bien puesto tenes ese maldito nombre que te dieron..."la voz de la conciencia"...
- Podrías probar con hablar y pensar menos...tal vez así te vaya mejor...Y ahora me voy, no estás preparada para ver las cosas como son...
- Si, mejor! No quiero escucharte! Siempre lo mismo con vos!
- Vos me orillaste a hablarte así...ahora no te lamentes ni quieras victimizarte...
- Andate!
- Si... me voy...de todas formas lo que tenía para decirte de alguna manera ya lo hice...





No se como lo hace, pero siempre, tiene una carta más...

martes, 27 de julio de 2010

Si pudiera, quisiera oirlo otra vez...

Seguís ahí?
Todavía sentís los latidos de tu corazón o los escondiste para tratar de entenderte un momento más?
Valoraste el hecho de poder encontrarte más veces de las que necesitás?
Evaluaste lo que sos y a donde verdaderamente pertenecés?
Lo hiciste...?


Puedo desistir de sentirme confundida y aún a pesar de eso remarco aquellos errores que debilitaron las garras de mi razón, esos que me juegan en contra cuando lo que más me beneficiaría sería un poco menos de indecisión...
Cuando sentía que el frío era una parte más de mis huesos los veía a ellos y silenciosamente lloraba...Pedía al cielo mismo por un trozo de compasión...una marca menos,o un poco de amor...
Algunas palabras de apoyo hubieran bastado para que pudiera creer en la posibilidad de una pequeña salvación... Un silencio macabro era el dueño de todo y nada era más importante que sus propios designios...
Para que existió el ayer si cada segundo del hoy te dice que lo mejor es dejarlo atrás? Porque se escribió la historia desde antes, si hoy, ahora, en éste mismísimo momento, te dicen que el pasado es algo que tenés que borrar?
Nunca creí en escribir cosas que más tarde tendrían como único destino..."Ser borradas"... No apuesto a arrugar papeles que luego se perderán el el fondo de algún cesto. Nunca acepté que las cartas estuvieran marcadas, y mucho menos me presté a sentarme a jugar con ellas.
Hace tiempo alguien me dijo..."te quiero, pero no en la manera en que vos esperabas. Pero si, lo siento. No te aferres a las perfectas definiciones de tus pensamientos, porque en verdad no las tienen, no provienen de ahí. Nada se concentra donde lo buscas y cada cosa que necesites siempre se esconderá...solo para que entiendas que el sacrificio es una pequeña parte más de la realidad de tu vida...Recordá que nadie detiene los pasos del otro, ni acelera los suyos cuando lo desea, solo el tiempo se considera superior a eso...Nunca dejés de pensar de esa manera tan particular, porque la encuentro única...Podés desvirtuar una realidad a tu antojo y decisión, así como también desprendes conceptos que nadie más se da cuenta que las cosas tienen pero no te quedás ahí. Vas más allá de vos misma y eso es digno de admiración. No sientas miedo de ser a tu manera una persona especial... No confundas significados...La rareza no siempre es lo que está mal..."
Hoy, esas palabras me persiguen.
Y quisiera que quien me dijo eso...
También me ayudara a darme cuenta de que es lo que estoy haciendo mal...

lunes, 26 de julio de 2010

Un momento...

Ayer sentí que tenía fuerza, que nada era más importante que mi cuerpo sobre el piso y mis ojos pegados a las nubes tratando de entender su recorrido. Ayer creía que todo lo que sueño se haría realidad algún día.
El momento transcurrió tranquilo y la magia parecía entrometerse en mi cuento. Ayer sentía que no había nadie, solo yo y un único pensamiento de fondo...
Tomé mi birome negra y mientras sostenía mi cuaderno nuevo, pensaba lo que segundos después mis dedos escribirían...
"Puedo estar de una manera y describirme sintiéndome de otra, completamente distinta...Soy capaz de recrearme un silencio indefinido para tratar de saber que es lo que me esconde. Pero también puedo perderme, y no regresar nunca de ese lugar que simplemente...aún no conozco..."
Mientras dibujo garabatos en los bordes de la hoja sostengo en mi memoria recuerdos que me persiguen y repito las línea de aquella hoja...Una carta suya que decía...que a su manera me quería...
"Se que las palabras a veces, no son suficientes, y ante esto, lo único que resta es desprenderse de lo que se siente. Seguro creerás que es algo iluso y acepto todos y cada uno de tus pensamientos. Sabes que odio los límites. Lo que siento es tan grande que ni la más sincera de las expresiones bastarían para que lo entendieras. Hoy solo te escribo ésto y espero que se asemeje a una carta..."
Pienso que tal vez quiso decirme que el hecho de quererme era su más grande mentira, y si lo pienso un poco más profundo a lo mejor si, en verdad me quería. Es difícil sentir a través de su escritura, y hubiera dado todo por sentir sus manos en las mías...
Miro al cielo y cierro los ojos...deseando que este día no termine nunca.
Puede que más tarde deje de sentirme de ésta manera, y comprender así que cada silaba que me repito no es más que mi sinceridad demasiado profunda. Puede que me resigne a haber perdido lo que tenía y vea todo de diferente manera, o, puede que todo ésto desemboque en una lágrima pasajera...Puede pasarme todo o puede que no me pase nada...Pero nadie me quita el momento y la magia de mis propias sensaciones...
Cuando abro mis ojos las letras parecen bailar ante mi mirada...
Minutos antes mis manos escribieron...lo que mis ojos ahora reflejan...
"Que pensamientos pasan por una mente solitaria? Que recuerdos quedan en un corazón dolido? Que se hace cuando el tiempo pasa y se lleva todo consigo?...Arrastro palabras que no son mías perforando la coraza de mi alma y dejo que mis propias lágrimas sean las que me alejen de mis sueños. Olvido que hay mucho más porque sentirme viva y que no necesariamente las cosas pasan por una razón. Siento un profundo respeto por aquello que no tiene remedio pero siempre trato de cuestionarme el porque de cada situación..."
Cierro el cuaderno y vuelvo a mirar el cielo...
Me siento tranquila, porque nada de lo que escriba tiene porque dejar de ser parte de la imaginación...
El sol calienta mis párpados y mis ojos descansan bajo la luz de sus rayos...



Pensaba que tal vez, no había nada mejor...

viernes, 9 de julio de 2010

Es lo que vos creías?

Que creíste que era esto?
Ni por casualidad quieras asociarlo con la palabra fácil y muchísimo menos a la palabra verdad. Bueno, seguro no querías que nadie te lo dijera, pero ojala no te pase como a mi, que me dejaron sola y de esa misma manera tuve que entender todo, cosa que aún hoy no he logrado. Podes sentir que te quiero asustar, y creeme, eso llega solo, el tiempo hace su trabajo demasiado bien, y vas a ceder. Ni todas tus fuerzas alcanzan, cuando algo, definitivamente, tiene que pasar.
Te vas a sentir solo, optarás por pensar que así está bien, y por alguna razón desconocida se dio así, y no! No pienses así!, estando solo, es poco lo que se puede llegar a solucionar. Está bien, hay excepciones en las que si, y seguro dirás que estoy loca por hablarte así, pero no, lejos está de ser locura temporaria o divagar demencial. Solo trato de contarte y explicarte la verdad, (mi verdad). No pretendo manipular tu sentir y mucho menos tu pensar, porque es algo que odio cuando lo quieren hacer conmigo!, y ese es otro punto, no hagas a otro, lo que no quieras que te hagan a vos, y aunque parezca o sea un cliché, así es. Tantas veces dije cosas que detesto escuchar y cuando las tuve que oí dirigidas hacia mi, me dolió muchísimo, y sufrí.
Por otra parte llegará el momento en que tengas que decidir, y ahí si que aprenderás lo que es la indecisión. Las necesidades tratan de disuadirte, la razón impone sus pensamientos, la responsabilidad te explica las posibles consecuencias y siempre, termina entrometiéndose el corazón. No quieras tratar de ganarle a alguno, porque estos siempre creen poder hacerte flaquear. Ante eso somos muy pequeños, lo tenemos que reconocer. Podes intentar miles de jugarretas, pero si o si, vas a tener que decidir. Tampoco creas que todo es una tragedia, pero si comprende que es una gran posibilidad.
En algún momento te encontrarás con la palabra final, y bueno…ahí llorarás. Puede ser un final feliz o uno muy drástico, pero siempre las lágrimas lo acompañan con toda su posible fidelidad. No quieras cambiar eso, porque cuando más se trata, menos se consigue y lo único que queda es reconocer la debilidad. No se es menos por reconocer algo como eso, sino más bien, por el hecho de no aceptarlo.
Podrás tener momentos buenos, (si, no todo tiene porque estar mal), y es en esos momentos cuando ves todo de una manera más natural y te embarga una gran tranquilidad. En ese momento, estarías conociendo a la felicidad. Decís cosas como…”no, si es bueno, el que está mal soy yo”, o…”perdoname, me equivoqué”,o, “que lindo día que hace hoy!”… y no será cursilería, nada que ver. Es que el hecho de estar bien, hace que veamos la pincelada blanca en un dibujo negro, o la luz en la noche sin luna, pero bueno, hay que disfrutarlo, porque no suelen ser así por siempre. Mis momentos de felicidad tienden a ser muy esporádicos y yo, me he acomodado a reconocerlos y a aceptarlos así.
Otra cosa importante es que, nunca quieras creerte más de lo que sos, al menos eso te aconsejaría yo. No es bien visto alguien que es soberbio y que mira por arriba de uno, así como tampoco es bueno ser demasiado sencillo. Es cuestión de equilibrio
Y bien, a ese punto quería llegar…
Todo se trata de mantener las cosas en el mejor y mayor equilibrio posible, para poder sentirnos de manera más o menos normal. Y claro, como toda verdad es sincera, a esta altura tampoco te puedo mentir.
Aunque ese sea el único secreto, obviamente, es lo más difícil de conseguir…


Pero bueno, amigo mío, eso es, ni más ni menos, lo que significa vivir…

martes, 6 de julio de 2010

Dibujame!!

Dibujáme, que me quiero recordar!
Dale color a mis ojos, y trata de que se sientan cómodos, no los dejes que traten de decidirlo ellos mismos, (no confío en sus deseos). Remarcá mi rostro de manera firme, algo imprecisa, pero siempre en el mismo lugar. Redoblá las líneas de mi cuerpo, ya que, casi siempre, tienden a borrarse sin importarles nada más. Coloreá mis mejillas, pero de manera normal, no pretendas captarlas solo en los momentos en que se comienzan a sonrojar. Se fiel a mis rasgos, no los quieras cambiar. Se que es difícil representarme y mucho más en la blancura del papel, mi piel es muy clara, y se puede difuminar en él.
Afiná tu lápiz y dame pinceladas en la piel, cuidá a mis tatuajes, sabes lo que siento por ellos. Sobretodo por el de la luna, aunque, al estar custodiada por las estrellas, no lo podrás borrar. El de aquel viaje es pequeño, y también conocés el porque, pero lo que seguro desconocés es el significado que tiene...Y es simple...encierra la palabra amor...
Dibujáme, que me quiero conocer!
Explicame porque siento como siento, o porque en tantas ocasiones lloro sin querer. Demostrame como me veo, ya que muchas veces, sola no lo puedo hacer. Delineá mi contorno y solo de manera fiel, no me engañes que me puede gustar. Pintame despacio para poder sentir la textura del pincel, no siempre es fácil dejarse reconocer. Sombreá mis miedos y solo cuando estén lo suficientemente oscuros, te doy permiso, para que también los puedas borrar.
Dibujáme, que me quiero entender!
Mostrame todos mis detalles, porque sinceramente, nunca los quise aceptar. Separá las líneas hasta que las pueda acomodar, ya es tiempo de que me pueda ordenar. Planteame los cambios necesarios, porque me quiero gustar a mi misma, y sentirme conforme. Pintame de manera que ya no necesite del reflejo de algún cristal, porque éstos, a veces, me hacen muy mal. Redondeá lo lineal, y alisá lo que sea demasiado circunstancial.
Dibujáme, que me quiero aceptar!
Llename de colores, que quiero vivir así, como soy...

viernes, 2 de julio de 2010

Obsesión y deseos...(según ÉL)

Odio tener que asistir a compromisos aburridos, odio ser un idiota vestido como menos me gusta, odio no poder decir que no cuando es lo único que quiero y lo que también odio con todas mis fuerzas…es tener que encontrarme con ella…Pero sin mucha decisión me resigno.
Decido ducharme y mientras el agua tibia moja mi cuerpo repaso lo que hice en el día. Me levante temprano y desayuné algo liviano…(pensé en ella)…salí hacia el trabajo, (imaginé cruzarme con ella), hice mis tareas rutinarias, (escribí las sílabas de su nombre)…volví a mi casa…(pensé de nuevo en ella)…El baño si que desacelera las locuras de la cabeza!.
Me visto tranquilo, intentando que llegar tarde, siempre sea una de las características que me distinguen. Abrocho mi camisa, (la negra, la que más le gusta, la que compré aquel día, la que debo tener desprendida en los dos primeros botones)…Un pantalón de vestir a tono, y los zapatos que según ella, “mejor me quedan”, medio informales pero lo suficientemente importantes como para asistir a una fiesta. Algo de gel en el pelo y su perfume…el que la mata…Y las llaves del auto que nunca las encuentro!!! “Si cambiara un poco…tal vez todo…” me digo mientras cierro la puerta.
Afuera, la noche parece perfecta, el cielo enmarcado por la justa cantidad de estrellas y las horas lentamente realizando su cuenta…La calle colmada de autos con destinos que desconozco, atestadas de gente totalmente despreocupada y yo…nervioso, esperando que pronto pueda sostener una cerveza bien fría entre mis manos. Y, bueno, para que negármelo, debatiéndome entre las ansias de verla vencida
Llego entre los últimos pero creyéndome uno de los primeros…Y la siento…se que está al otro lado del salón y quiero gritarle lo que siento pero no…no debo hacerlo!. Está vestida de la forma que me gusta, con esa ropa que nunca usa, pero que cuando lo hace, se (y sabemos) que desencadena en algo muy especial…Y eso me perturba…
Es tan sencilla que me da ganas de protegerla y de prometerle que nunca le faltará tiempo para cumplir sus deseos, y la sinceridad que emana es, simplemente, envidiable…Decir todo lo que uno quiere no es nada fácil…y se muy bien de lo que hablo!...Es tan…ella, que hace que todo el resto sea lo más parecido a una mentira…Es auténtica…Y por eso me gusta.
Pocos la conocen de la manera en que verdaderamente se muestra y eso es perfecto, nadie entendería lo que nos pasa y tampoco jamás descubrirían el porque de lo que yo siento.
Opiniones recibo muchas, y muy variadas, las más repetitivas son las que me dicen mis amigos…”esa mina es traicionera, tené cuidado”… y francamente, me dan mucha risa. Si escucharan como defiende lo que piensa, o la forma en que articula sus sentimientos entenderían…Pero no, mejor que nunca lo hagan, así podríamos mantener resguardados nuestros secretos.
A lo lejos veo a Claudia, y me acerco a saludarla, (se que eso le provoca celos), le hablo de cualquier cosa y finjo estar muy a gusto…Casi instantáneamente puedo describir la furia que siente en éste momento, y me divierto con eso! Sigo recorriendo el salón y decido ir en busca de mi cerveza, sus ojos me queman y su cuerpo me extorsiona…
La frialdad de la bebida le devuelve la temperatura al cuerpo y camino hacia un rincón lo suficientemente expuesto, simulando esconderme pero con la claridad justa para que ella me vea…
Segura y desinteresada camina, toma una copa y deja una tenue marca de sus labios sobre ella…saborea la textura del vino…Y yo quisiera compartirlo con ella.
Gira su rostro y me mira…
Sus ojos me hablan de lo que siente…
Ya está…(pienso)
Es parte de mi tablero…


Voy a jugar con ella…




( Continuará...)



Éste texto, ya es la segunda parte de la historia, "lo que piensa ella", fue la primera, la cual subí ayer. (Lo aclaro porque muchos me han preguntado).
De todas maneras, al costado del blog, a la derecha, he añadido una lista de enlaces, los mismos son para poder leer todas las partes de la historia. A medida que vaya avanzando, allí encontrarán los títulos de las entradas.
Un beso y me alegra que hasta el momento les haya gustado, porque francamente, a mi, me va gustando bastante, (cosa muy difícil de conseguir).
Gracias por leer mis locuras!!

jueves, 1 de julio de 2010

Obsesión y deseos...(según ELLA)

Sabía que yo lo miraba, que recorría las marcas que dejaban sus pasos y que trataba de perderme entre el sabor de sus palabras. Lo que seguramente no sabía era…porque lo hacía…porque necesitaba de su reflejo deteniendo el parpadear de los míos.
Los problemas suelen surgir cuando las cosas ocultas se reusan a ser escondidas durante más tiempo y eso, fue lo que finalmente sucedió. Dejar o no, de entender las razones de las cosas que ocurren es totalmente irrelevante cuando en medio, se entrometen las palabras que vienen directamente de la profundidad del corazón.
Me convertí en una más de las sombras que lo marcaban de cerca, pero no lo suficiente, para dejar el camino libre a la imaginación… y a las sutilezas…Exponerme demasiado hubiera sido un error demasiado trágico, sobre todo conociendo la dirección que tomaban todos sus pensamientos…El dilema que le representa la responsabilidad y la atracción que ejercían sobre él todos y cada uno de sus deseos…
Decidí abstenerme de recurrir a las palabras, ya que más que nada, me interesaba que me viera…Que notase que era capaz de transportarme y formar parte de su mundo, ese otro, el que esconde, el que cree que nadie más conoce. Sabe que soy especial en ese aspecto, pero tiene miedo de demostrarse básico y algo débil. Opinamos diferentes sobre algunas cosas, y tratamos de no basarnos en eso, para no tener que alejarnos definitivamente…
Casi siempre nos detenemos antes de caer en los errores que nunca reconocimos, pero otras veces…no logramos dejar de mirarnos…Nos atraen diferentes cosas, pero también compartimos muchas otras. No importa si somos parecidos, lo verdaderamente inquietante, es lo que uno en el otro producimosY, cuando nos creemos inteligentes, hacemos que eso, sea lo único importante.
Me detengo a una distancia segura, donde sea capaz de sentirme, pero que le cueste describirme correctamente, quiero que sufra
Decidí hacer uso de mis encantos, esos que algunos dicen que tengo, y salí a comprarme ropa. Escogí un vestido algo corto, algo sofisticado…algo que le guste…Indudablemente de color negro, para que termine de agudizar su sufrimiento, e increíblemente, me gustó como se me veía. El pelo suelto cayendo tranquilo sobre mis hombros, delineando mi espalda con la suavidad de mis rulos. Un flequillo delicado, siempre hacia el mismo costado, como tapando un ojo…siempre espiándolo…El perfume tenía que ser determinante…y me esmeré en ello. Un maquillaje cálido y en tonos claros, con accesorios indispensables, pero nada demasiado exagerado.
Llegué sin estar pensando en nada, y al minuto siguiente ya estaba con toda mi existencia pendiente de él…
Caminé lentamente hacia la mesa de las bebidas y tomé una copa, la bebí tranquilamente. Me confundí con el sabor del vino…intenso, dulce y algo fuerte
Y de pronto, sentí lo que esperaba
Di vuelta mi rostro y mis ojos encontraron lo que buscaban…
Lejos, en un rincón que pretendía ser discreto, estaba él, creyéndose agazapado, oculto entre la maraña de gente…
Y miraba…
Solo miraba…
Me miraba…




Estaba exactamente donde, y como, yo lo quería...



(Continuará...)




Ese tema de George Michael, es mi más sincera y reconocida debilidad...
Dios! Que temazo!

viernes, 25 de junio de 2010

Esto...tampoco te provoca nada...?

No quieras condicionar a una mente que ya conoce los límites que la mantienen sumisa, no observes largamente sus acciones con el afán de encontrar cuales son sus errores. Los no son demasiado recurrentes y los si se pierden en absurdas indefiniciones.
No ves que cada palabra que se desliza de las llagas que lastiman su garganta , quiebra su voz de una manera casi instantánea?
Eso no te dice nada?
Eso... no te provoca nada?
Es totalmente inoportuno tu deseo de lograr que algo sea más importante que el encierro mismo... Ni te imaginás el tiempo que le llevó esconderse de manera tan meticulosa. Fue tratando de no dejar huellas que más tarde pudieran demarcar su camino, así como también se ocupó de hacerse lo suficientemente fuerte como para llegar hasta este punto. Seguro te preguntarás, que punto es ese del que tanto habla...y la respuesta es simple...
Ese punto nulo...donde cada cosa que intenta acercarse a la poca razón que le queda es rechazada, impidiendo que acabe con su paciencia desgastada, e interponiendo obstáculos nuevos, para que nunca más puedan mimetizarse con ellos y así, atravezar sus barreras sin ningún problema...
Puede que te suene a locura... y, sinceramente, no se si me atrevo a decirte que estás equivocado, porque si me detengo y lo pienso tranquila...acá los locos son varios... Decir todos, sería muy abarcativo, y decir unos pocos  sería como cerrar el círculo con un trazo entrecortado...
No quieras tampoco acceder a los recuerdos que ésta conciencia también guarda, porque de ninguna manera te lo permitiría. Demasiados años le hicieron falta para zafarse de sus cuerdas, como para que de un día para el otro, vos quieras volver a entrelazarlos...Si, entiendo que la debilidad puede llegar a ser una costumbre propia de alguien tan...humano, pero no le des el espacio que necesita para lograrlo.
No viste que hubo veces en que trataba de evitarte?
Eso, no te dice nada?
Eso...no te provoca nada?




Un paso llevó a otro paso, y la historia pareció escribirse sola...
Una madrugada fría donde las lágrimas conversaban entre ellas sin el afán de molestar al cuerpo, pero éste, cauto y sigiloso tenía sus oídos esperando ante cualquier palabra que intentara ganarle a su astucia…

miércoles, 23 de junio de 2010

Gotas de ilusión

- Hoy necesito a la lluvia...
- Necesitás "lluvia..."?
- Si, por?
- No se, me suena muy raro lo que estás diciendo. Si hubieras dicho, necesito que llueva sería muy distinto...
- Sería distinto con esas palabras?
- Si!
- Bueno, lo siento, yo dije que hoy necesito a la lluvia, y eso es lo que necesito.
- Y para qué?
- Ah...La necesito para que me ayude a despintar el pasado, y para que me devuelva el sentimiento que fui perdiendo.
- Estás loca...
- Puede ser! Pero lo prefiero a estar siempre tentada de acabar con todo, o encerrada solo porque me da miedo el rugido del viento.
- Definitivamente loca...
- También quiero darme permiso de tener un sueño...Pero uno distinto...
- Para?
- Para sentirme capaz de dominar mis miedos, y poder sumergirme en las muecas de mi propia imaginación. Quiero dejar de depender de los "demás" y centralizar mucho más los efectos de mi atención...
- Ah, eso si lo entiendo, porque pienso lo mismo.
- Ves? No es cosa de locos pretender que se haga realidad una pequeña ilusión...
- Pensándolo de esa manera...tenés razón...
- Ese es otro problema...
- Cual?
- Creer que hay que darle la razón a alguien, porque no es así. El tema es aceptar las diferentes maneras de entender las cosas y con eso, volver a intentar.
- Si...estoy de acuerdo con vos...
- Bueno, no hablemos más...Vamos a esperar que llueva...
- Presiento que lo hará...





Momentos diferentes...

domingo, 20 de junio de 2010

Revelaciones a uno mismo


Estamos unidos.
Heredar algo tan valioso, nunca tendrá el precio adecuado, y muchísimo menos la verdadera importancia que se merece. Seguro tendrá una leve tendencia a perderse en los confines del tiempo, o a colgar en las telarañas del olvido. Pero, podemos hacer que todo sea distinto.
Decidir que hacer en el momento más cercano al adecuado, o, no parpadear cuando estamos a punto de encontrar la salida. Girar en sentido contrario a las malas compañías o quedarnos solos si es absolutamente necesario. Redimirnos en el momento preciso, y no perder las oportunidades que se nos presentan.
Sentir que somos más que nada humildes, es una sensación que con ninguna otra se compara. El hecho de saber que nadie es mejor que otro, ni que hay escalas de diferentes valores. Aceptar las cosas de la manera en que se presentan y con eso, tratar de hacernos cada vez, un poco mejores.
Sobrevaluar cada sentimiento que se nos obsequia y tratar de entender que nadie regala nada y que es muy difícil, expresar lo que se siente. Las palabras pueden esconder muchos significados, pero los actos son los que mayormente nos convencen.
Describirnos de manera sencilla, dejando de lado las complicaciones que tantas veces nos derrotan. Se podría demostrar algo de eso, pero encontrar la manera precisa, es algo un tanto incorregible.
Olvidar que hay más cosas de las que tenemos, aunque tal vez, esto sea lo más difícil. Solemos añorar lo que está lejos de nuestro alcance y despreciar lo que todos los días palpamos…Y luego…simplemente lloramos
Dividir cada día del resto de los momentos que vivimos. Los deja vou existen, pero casi siempre se presentan como pequeños espejismos sin retorno. No confundir ilusión con posibilidad sería un buen camino.
Alterar los estados de ánimo de manera más controlada. No dejar que la razón se bloquee y tratar de ser un poco menos exigentes. Si parto de mis propios defectos, porque no aceptar los de mis pares?
Doblegar el odio ante algo que verdaderamente nos molesta. No permitir que eso se convierta en costumbre y practicar un poco más seguido la aceptación, para con quienes definitivamente, pensamos distinto.
Y finalmente, lo que considero más difícil que cualquier otra cosa….
Perdonar todo aquello que nos han hecho...
Cada golpe que recibimos sin merecerlo, cada rencor que acumulamos, cada sensación que nos arrebataron, todos los días que perdimos, las manos que jamás encontramos, los momentos que despreciamos, las miradas que esquivamos, los malos instintos, las malas acciones, los malos tratos y todas las marcas que no borramos…
Perdonar.
Y perdonarnos también a nosotros mismos, porque, a pesar de todo, puede que no sepamos a cuanta gente hemos lastimado…

sábado, 19 de junio de 2010

Metaforizando un momento

Los cristales se rompen y es el viento quien recoge sus cenizas. Las eleva para que sientan la tranquilidad del cielo y también las cubre de polvo para que conozcan la profundidad del suelo. El aire las arrastra, las sumerge en lugares desconocidos y les devuelve la capacidad de creerse mejor que cualquier otro cristal que se encuentre entero. El viento vuelve a tomarlas y en silencio se los lleva...
Un reloj que suena, queriendo retrasar la inexpresividad del momento. Su sonido quieto altera el apacible sentimiento y cada marca se forja en medio de la negación que lo altera. Un eco débil impone palabras que solo reviven de cuando en cuando, y las líneas de un cuerpo demuestran que momentos antes, supieron recorrer los límites que estaban marcados.
Pasos sin longitud determinada acompañan a la imaginación que también se hace presente, e intentan sobornarla. Dibujan realidades que no quieren ser vistas y solo moviéndose un poco. Estafan a las ilusiones que crecían y como por arte de magia desaparecen.
Hilos inmóviles forman aquello que de alguna manera debe comprometerse, pero sin encontrar aristas por donde poder encastrarse. Se recuerdan desvaratándose ante el más mínimo indicio de cobardía y sienten miedo. Sueltan sus ganas de enmarañarse y abandonan la sensación de entenderse.
Cadenas de recuerdos sosteniendo el momento adormecido.
Conjuros de pensamientos queriendo darse finalmente por vencidos...

viernes, 18 de junio de 2010

Tal vez divago...tal vez estoy inspirada...o simplemente no se como llamarlo...


Hoy sentí que tenía que escribir, aún  cuando no sentía demasiadas ganas de hacerlo. Un malestar de varios días y unos dolores acumulados hacían que mis pensamientos estuvieran esperando en otro lado...pero finalmente la fuerza del día, simplemente me dictó otras indicaciones.
De repente, las manos comenzaron a sentirse algo inquietas  e intranquilas y mi cuerpo no tardó en notarlo. Para ese momento fue tan difícil como nulo, el hecho de querer negarlo. Un pequeño zumbido del viento hizo que entendiera que éste, era el momento. Cuantas veces trato de retener lo que ocurre como para tenerlo junto a mí por mucho más tiempo, o bien, hago todo lo necesario como para que algo sea lo más breve posible para así lograr que rápidamente se vaya de mi lado. Cuantas veces desisto ante los intentos fallidos, contrario a aquellas ocasiones en que tal vez, simplemente me callo.
Suspendí todo lo que fuera necesario como para poder internarme con una tranquilidad sincera, en los recodos que los pensamientos me presentaban, y busqué una silla. Hubiera querido que sea un enorme sillón de cuero negro de esos giratorios con respaldo alto que tanto me gustan, y cuando finalmente comprendí que solo tenía a mi vieja y conocida silla, me dije a mi misma que estaba bien de esa manera, ya que al final, no era un detalle del todo importante. Bien podría decir insignificante pero tampoco quise perder tiempo deliberando sobre eso.
Luego, busqué aquel cuaderno mediante el cual hace algunos meses, decidí retomar mi amor por la escritura y lo dispuse frente a mis ojos, en la mesa de la computadora, y no me sentí satisfecha. Fue entonces cuando dejé de limitarme a su compañía y encendí la pc. Me cuesta recrearme a mi misma dentro de tanto sueño recurrente, o dentro de una ilusión que me motiva, puedo decirme que soy de una manera determinada y al instante siguiente sentirme totalmente distinta...
El monitor se enciende y sus luces me encandilan...Siempre llamó mi atención el sentido del alumbramiento, el significado de las luces o el porque de su existencia, el uso que se les da o el desprecio que a veces se les atribuye. Y como siempre voy mucho más allá del común denominador de las cosas, también pensé en lo que para mí, éstas significan... Como siempre digo, mis luces están, a veces enfrente pero escondidas, otras detrás mío y totalmente expuestas, y el resto de las ocasiones prácticamente me encandilan, solo que mis ojos parecen no querer sentir su calor dilatando mis pupilas.
Enciendo el reproductor y busco un par de canciones que siempre me funcionan...Esas que logran lo que nadie puede...Llegar dentro mío como una pequeña daga clandestina, abriéndose camino entre tanto  sufrimiento extraño y todos los sentimientos que tengo escondidos...Escucho la siguiente frase y, creo, que se me escapa una lágrima..."la vida es demasiado corta...", como dice mi tema preferido de Scorpions... e inmediatamente lo entiendo. Son palabras que aunque no quiera o intente negarlo por razones que no se si conozco, significa demasiadas cosas para este ser tan pero tan distinto...
Recuerdo que me encuentro sin ganas de sentir nada y es cuando precisamente los sentimientos me golpean. Cierro las ventanas de un corazón que a veces tiene que recordarme que existo y a pesar de eso, ellos lo penetran...No puedo negar que son parte de la vida que tengo y muchísimo menos de las elecciones que hago, pero aunque nunca se los diga, también hay momentos en que sinceramente los odio.
Vuelvo a mirar la tapa de mi cuaderno y reconozco que posee también algo muy mío...las expresiones que guardo en el silencio, los pretextos que albergan mis pensamientos, las historias que nunca cuento y algo de cada sufrimiento que hasta el día de hoy retengo.
Escucho como, afuera, el viento trata de doblegar la traba de mi puerta, y recuerdo mi amor por el invierno...el frío incesante, los abrigos gigantes, las bufandas inquietas y los guantes de colores...Amo cuando hace frío...
Pronto lloverá, ya lo anuncia cada color que delinea el cielo...cada estruendo de su voz y todos las hormigas corriendo hacia sus hormigueros...
Nuevamente una frase que me sacude...
"Donde estás...te busco...solo encuentro...un lugar de piedra y silencio...", otra de mis canciones favoritas...
E inmediatamente me pregunto...
Qué es lo que yo busco?
Qué es todo esto que de repente siento...?
Y la canción que continúa..."voy cruzando puertas tras de ti..."

miércoles, 16 de junio de 2010

Pensamientos traidores

Mi cuerpo tiembla…Todo, cada hueso que lo forma se desencaja y todas las articulaciones que lo mantienen erguido parecen arrepentirse del trabajo que les toca, y se revelan…
Mi cabello se eriza y por momentos se posa hermoso y vivaz sobre la fragilidad de mi cuello…que a pesar de todo no lo siente…La suavidad de su roce me lastima y siento unas ganas terribles de arrancármelo para ya no tener que verlo…ni saber que en algún momento fue hermoso, y me haya provocado un inmenso orgullo…
Las manos se desvinculan del resto de mi persona, y tratan de escaparse de cada sentimiento macabro que las acecha… Mis uñas, yacen roídas en el suelo, cubriendo todo el espacio que me rodea…Recordándome como, poquito a poco, yo también me desvanezco… Las veo y siento unas ganas incontrolables de llorar…justo ayer había logrado dibujar unas hermosas florcitas sobre ellas, y habían quedado muy bonitas…
Los pies, manipulan con dificultad lo que debería ser un caminar normal y desinteresado…pero en realidad solo marcan el camino hacia lo desconocido...Más allá de ellos, el dolor ya no existe y eso intentan decirme…Pero resulta totalmente inútil
La mente observa desde muy lejos como todas mis expresiones carecen de su sinceridad compleja, y se burla de cómo intento doblegarme a mi misma, para que mi interior, logre responderme…Se regocija cuando nota que me veo indefensa y ríe frente a eso. Se reconforta con todos los intentos fallidos para recobrar mi cordura y se siente plena…
Observa…acecha…delibera… y sobre todo piensa
Inmersa en su venganza incierta lentamente se acerca…
Lo se, porque de pronto, mis oídos abandonan el aturdimiento con el cual me ensordecían y en su lugar me colman con un espeso silencio…las agujas del reloj vuelven a marcarme de cerca y cada sonido repetitivo, nuevamente me devuelve el eco de la habitación completamente vacía…
La siento cerca…cada vez más cerca de mi conciencia…Y rompiendo una barrera que yo misma le impuse…lentamente me susurra…
“Te dije que no era fácil obedecer ciertos pensamientos…Éstas son las consecuencias…Te sentís capaz de seguir soportándolas…?”

martes, 8 de junio de 2010

Momentos


A veces es bueno tener un sueño de referencia, y así saber para que se camina, porque se hace cada esfuerzo que marca el cansancio más sentido o para que se tiene que decidir tanto.
Es satisfactorio el hecho de verse a uno mismo sobre definiciones totalmente conclusas y no divagando entre posibles soluciones que no se distinguen. Es necesario sentirse pleno con cada paso que se marca en la arena del camino, o con cada huella que concientemente se borra.
Para entender porque son necesarias las explicaciones no hay que esperar tanto, basta con despertar a un nuevo día, y cada pregunta estará ahí, como siempre, como naturalmente ocurre. Puede que tal vez, tarden en materializarse ante los ojos, pero tarde o temprano lo hacen y es algo que no se evita.
Es factible que un cambio finalmente ocurra, solo que para eso, primero se atraviesan infinidad de pruebas, marcas que se deben afianzar en la piel desgastada o heridas que el alma acumula conforme pasa el tiempo y el dolor se dilata.
Puede que en algún instante de claridad notemos que estamos transitando aún las líneas que escribimos en el pasado y tratemos de salir de eso…pero no es tan fácil…
No se puede revivir de algo que aún palpita dentro nuestro, tampoco se debe. Es pesado el hecho de sacarse de encima una mochila que durante años interminables hemos estado arrastrando. Es irónico
Hay veces en que se puede sentir que se tiene toda la fuerza que se necesita y animarse a correr algún riesgo, pero no siempre es eso suficiente. A veces no bastan los sentimientos que parecen impregnarse dentro nuestro, porque sigue faltándonos algo…
En ocasiones gritamos cada sensación que nos inunda y solo conseguimos un momentáneo desahogo, pero eso no era lo que buscábamos… Porque lo que queríamos era ser correspondidos o sentirnos acompañados en lo que decimos.
Debemos tomar decisiones hasta en los momentos en que no nos encontramos preparados para hacerlo, y de todas maneras eso a nadie le importa. Las tomamos y listo. Lo que nos pasa después es cosa nuestra y a nadie más le preocupa eso.
En ciertos momentos tenemos que salir adelante a pesar de lo que sea que nos haya pasado y hacer de cuenta que es posible comenzar de nuevo…Cuando por dentro estamos muriendo…y sentimos que necesitamos hacerlo…
A veces, es necesario saber que no somos lo que quisiéramos, para así poder actuar como nos viniera en gana, dejando de tener que dar explicaciones a quienes no nos importa. Otras, sería bueno también, ser un poco egoístas y centrar nuestros pensamientos solo en nosotros…
Pero también hay momentos diferentes...
Momentos de los otros...
Esos donde es absolutamente necesario para y sentarnos a ordenar el curso de nuestros pensamientos, atravesar los duelos olvidados y entender lo que significa estar como y donde estamos…