Son mis manos.
Es mi cuerpo.
Es mi espíritu.
Es mi sueño.
Es mi deseo.
Es mi desilusión.
Es mi respiración.
Es mi eterno desasosiego.
Es mi dolor.
Es mi desesperación.
Es mi duda.
Es mi reflexión.
-Hace tiempo que no hablamos no?
-Si, es cierto. Te confieso que estaba medio perdida.
-Estás segura?
-De qué?
-De que estabas perdida, no te creo. Y si vas a mentirme hacélo mejor. No subestimes mi inteligencia y el conocimiento natural que poseo sobre vos.
-Eso crees? Sentís que sos capaz de conocerme tanto que no tengo nada que te pueda ocultar?...
-Si...
-Estás equivocada...
- Jajaja...no lo creo!
- Ese es tu problema, el hecho de sentirte mejor y más fuerte que yo, cuando en realidad toda tu existencia depende de mí. Si yo quiero te hablo y si no, no lo hago, en ese caso podés querer seguir la conversación pero si yo no lo quiero te quedás con las ganas. Por ejemplo también dependés de mi para crecer, ya que si yo no te proporciono mis dudas no tenés nada en que pensar, y por lo tanto no te expandís. Por otro lado me debés tu poder para participar en mis desiciones, porque si no fuera por mi afán de dejarte formar parte de mis cosas tampoco tendrías nada que hacer... Así que mejor calláte y no me vengas a molestar, que como estaba me sentía bien...
- Como quieras...pero se consiente de que fuiste vos la que me pidió que me fuera...
- Si, fui yo, y qué? No tengo ganas de escucharte las críticas y las cosas que me decís siempre, hoy no.
- Bien...pero ese es tu problema..."te sentís tan omnipotente, que cuando alguien quiere ofrecerte tu ayuda, querés probarte a vos misma que no la necesitás...que no sos tan débil y que no sos capaz de darte cuenta de las intenciones que tengo cada vez que me detengo a hablarte..."
- Entonces...?
- Sí, venía a ayudarte. Acaso no pediste ayuda vos...?
- Si, lo hice, pero vos siempre me criticás...y ya no lo soporto...bien puesto tenes ese maldito nombre que te dieron..."la voz de la conciencia"...
- Podrías probar con hablar y pensar menos...tal vez así te vaya mejor...Y ahora me voy, no estás preparada para ver las cosas como son...
- Si, mejor! No quiero escucharte! Siempre lo mismo con vos!
- Vos me orillaste a hablarte así...ahora no te lamentes ni quieras victimizarte...
- Andate!
- Si... me voy...de todas formas lo que tenía para decirte de alguna manera ya lo hice...
No se como lo hace, pero siempre, tiene una carta más...

Eso, no se como lo hace, pero se las arregla bastante bien, para siempre tener una palabra mas.
ResponderEliminarBesos.
creo que juega con un mazo en el que solo hay Aces.
ResponderEliminaro tal vez sean todos cuatro de copas, y nosotros vemos lo que queremos ver (lo que no queremos ver), aces.
un saludo desde la lejania.
Un dialogo de tragedia cotidiana
ResponderEliminarSuponer la presencia del otro, y tomarla por sobrentendida, el error mas grande que solemos cometer a veces...!!!
ResponderEliminarMe impresiona tu capacidad de siempre pensar en todo, y de siempre hacerlo tan misteriosamente (porque tus textos son misteriosos, y es hermoso!)
besitos!
regresé de mis vacaciones hace dos días y en la oficina me están MATANDO!
ResponderEliminardisculpa que no hago tiempo todavía a leer tu relato (de hecho estoy en la oficina escribiendo de incognito)
Quería agradecerte por la constante buena onda y por haberte conocido por este medio.
Besos que sigan los éxitos!
Me encanta el texto, tiempo atrás escribí algo de ese estilo. Me gusta tu blog :)
ResponderEliminarTe sigo,
Un beso :*
me gusta la musica que pones no se , era que le va muy bien a los textos algos dramaticos, pero en general me encanta ♥
ResponderEliminarA veces tú mismo eres tu propio enemigo, ¿noo?
ResponderEliminarQUE diálogo!
ResponderEliminarMe gusto mucho tu blog ..
seguiré leyendote. Besos :)
Muchas veces estas conversaciones parecen no querer parar... y siempre, siempre, ella tiene la última palabra... :S
ResponderEliminarUn abrazo cobertor :)
..."La voz de la conciencia"
ResponderEliminarMuy bueno , me gusto!
BESOS.. :*
qué dialogo! me gustó :)
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