
Sucumbió ante esas miradas vacías...
Cayó tan rápidamente que ni tuvo el tiempo suficiente de sentir el dolor de la aguda pendiente.
Entendió que una vez más había sido engañado...
Y...
Que en lo más profundo de su débil "ser", lo sabía...
Sabía claramente a que se exponía.
Pero la debilidad fue definitivamente más fuerte que la fuerza de su frágil e ingenua mente.
Su piel se impregnó de abandono y de sus poros emanaba muerte...
Esa muerte en vida al saberse no querido...no deseado...
Olvidado y rechazado por quienes deberían cuidarlo y amarlo por y para siempre...
Marcado por el candor de las despedidas decidió intentar darle un dulce fin a su inmenso sufrimiento...
Despacio pero decidido se depositó en sus brazos...
Ella siempre lo esperó...sin decir nunca nada.
Aguardó paciente...
Exigiendo únicamente sentirse lo suficientemente pequeño como para poder disfrutar de sus caricias y de sus dulces besos ardientes...
Y se durmió...
Eternamente...
Fue consiente de ser un títere complaciente en manos de lo que más tarde...
Supo que se llamaba vida.
Hola! :)
ResponderEliminarsiempre me gusta agarrarme de un pedazito de tus textos . . .
me gustó :
"Que en lo más profundo de su débil "ser", lo sabía...
Sabía claramente a que se exponía"
si bien aun a veces sabiendo las cosas, las hacemos igual . . . y eso requiere Pasion!!!
aun perdiendo, aun saliendo dañado pero creo que eso nos hace diferentes a muchos.
Un besito!
Me ha encantado este texto.
ResponderEliminarNo esperemos a darnos cuenta tarde de lo significativo de la vida, de nuestra vida.
Besitos.
¡¡¡Genial niña!!! hoy lo has bordado.
ResponderEliminarBesinos
Nos vendamos los ojos y nos quedamos quietos en la misma casilla. No sabemos por dónde salir ni queremos sentirnos olvidados. Así, que desesperados, intentamos escapar de la manera más fácil.
ResponderEliminarUn abrazo!
en este vida esperamos y espermos tal vez algo que nunca llegue, guardamos nuestros sentimientos y palabras de los demas esperando que nos nos dañen pero eso nunca pasa
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