
Días enteros frente a si mismo sin llegar a descifrar nada…
Y que es lo que busca?
Algo de calma, un poco de sinceridad y muchísimas palabras para expresar toda la extensión de su verdad.
Sabe que nadie lo escuchará y debe decidir si acepta eso, o si tratará de cambiar…
Camina lento, temiendo perderse en sus propios pensamientos. Ya lo ha hecho y no quiere volver a sentirse tan…tan…orientado?
Ríe, a pesar de todo. Porque sabe que en su inmensa locura todo tiene sentido y lo prefiere así. No podría vivir sin su libertad, mucho menos lejos de sus papeles.
Enreda las manos en su pelo y recuerda que eso duele… Pero que insignificante que se siente!. Si! Pero nunca lo suficiente!
Se detiene y observa todo…
Hace años que tiene las mismas costumbres…”señales”, las llama y ambos parecen pertenecerse mutuamente.
Demasiado tonto como para querer estar lejos… Para qué? Si acá lo tiene todo?
Más allá de lo que conoce un inmenso mar de lodo… (Así describe al mundo)…
Donde no tiene lugar ni espacio para conocerse.
Decide beber algo, y se encamina a prepararlo.
Sabe que lo esperan y teme llegar tarde a la cita.
-“Seguramente no se molestará si no me he arreglado demasiado”…piensa. Y conoce la respuesta.
No escucha voces. Solo el compás del andar de sus propios pasos…
Mira el reloj aún algo adormecido.
Corre, temiendo derramar el café que humea entre sus manos.
Presuroso se acomoda.
La taza ya descansa en la vieja mesita de madera visiblemente algo desgastada…
-Bien, justo a tiempo…
A su lado una ennegrecida foto. La aureola de una taza que años antes, supo estar siempre ahí. A la misma hora. Precisamente en el mismo lugar.
Hoy, solo una imagen
- Merendamos querida…?
- Es linda la tarde hoy, no te parece…?
Y como todos los días solo retumba el eco de su propia voz…algo envegecida
Y que es lo que busca?
Algo de calma, un poco de sinceridad y muchísimas palabras para expresar toda la extensión de su verdad.
Sabe que nadie lo escuchará y debe decidir si acepta eso, o si tratará de cambiar…
Camina lento, temiendo perderse en sus propios pensamientos. Ya lo ha hecho y no quiere volver a sentirse tan…tan…orientado?
Ríe, a pesar de todo. Porque sabe que en su inmensa locura todo tiene sentido y lo prefiere así. No podría vivir sin su libertad, mucho menos lejos de sus papeles.
Enreda las manos en su pelo y recuerda que eso duele… Pero que insignificante que se siente!. Si! Pero nunca lo suficiente!
Se detiene y observa todo…
Hace años que tiene las mismas costumbres…”señales”, las llama y ambos parecen pertenecerse mutuamente.
Demasiado tonto como para querer estar lejos… Para qué? Si acá lo tiene todo?
Más allá de lo que conoce un inmenso mar de lodo… (Así describe al mundo)…
Donde no tiene lugar ni espacio para conocerse.
Decide beber algo, y se encamina a prepararlo.
Sabe que lo esperan y teme llegar tarde a la cita.
-“Seguramente no se molestará si no me he arreglado demasiado”…piensa. Y conoce la respuesta.
No escucha voces. Solo el compás del andar de sus propios pasos…
Mira el reloj aún algo adormecido.
Corre, temiendo derramar el café que humea entre sus manos.
Presuroso se acomoda.
La taza ya descansa en la vieja mesita de madera visiblemente algo desgastada…
-Bien, justo a tiempo…
A su lado una ennegrecida foto. La aureola de una taza que años antes, supo estar siempre ahí. A la misma hora. Precisamente en el mismo lugar.
Hoy, solo una imagen
- Merendamos querida…?
- Es linda la tarde hoy, no te parece…?
Y como todos los días solo retumba el eco de su propia voz…algo envegecida
Precioso relato.
ResponderEliminarBesitos
Muy muy muy bonito :)
ResponderEliminarBesos gordos
a veces es mas facil (facil?) sentarse a tomar un cafe que dejar ir, soltar, olvidar, aceptar.
ResponderEliminares libre, de actuar su papel, o mejor dicho, sus papeles. el de ambos.
muy bueno el texto, me gusto mucho.
un saludo en la lejania.
Yo lo resumiria en " restos del naufragio"...nunca se cierran las heridas, el vacio, ausencia coge cuerpo...
ResponderEliminarBellisimo y triste relato
Un abrazo
Muy muy tierno y triste a la vez. Grande!!!
ResponderEliminarSaludos.
Lindo, triste. Todo a la vez. Me gusto, un besito :)
ResponderEliminarmuy bueno: las rutinas con un fantasma
ResponderEliminarbeso
druida
Uuu. Me ha costado orientarme, suerte que al final has dejado pistas en este laberinto. Qué triste y hermoso. Pobre hombre atrapado en un pasado, del que ya no quiere salir.
ResponderEliminarUn renuncia al mundo, a los vivos.
No, no se molestará si no se pone la corbata.
Genial.
Ahhh bello la forma de escribirlo.... Pero muy triste :(
ResponderEliminarGran sitio!!