Oculto mi esencia
Manipulo mi ser.
Disfrazo mi verdad.
Olvido mis ideas.
Resguardo la piel de mi corazón.
Defiendo la ingenuidad de mi alma.
Porque los trozos de aquellos papeles que tiempo atrás escribí aún viven en el fondo de mi cajón.
Ese donde tengo todo lo que siento que es necesario recordar en algún momento…
Porque la tinta representa mi sangre y el papel mi boleto a la salvación.
Esa que curiosamente no llega, ni da señales que me permitan soñar con su posible existencia.
Porque las hojas en blanco develan absolutamente todo lo que debo saber y entender.
Escribir solo alivia lo que realmente se siente.
Eleva el significado de la soledad y realza los lazos con las cuerdas del dolor, (que parecen nunca poderse cerrar)…
Definitivamente sola y en total y completa desolación.
La más macabra.
La más astuta.
La más auténtica y real.
Porque el momento de dejar de marcar papeles aún no llegó y el tiempo me recuerda que los minutos cobran infinita dimensión.
Porque es demasiado iluso llegar a creer que mis palabras pueden ser leídas por los ojos a los que están dirigidas.
Recuerdos enterrados de manera ficticia.
Ilusiones desgarradas de forma incompleta.
Sentimientos clavados en las más profundas fibras de mi ser…
Y los momentos que no dejan de ser lo que inevitablemente tienen que ser.
El reflejo de lo que soy y de todo lo que ya nunca más quisiera volver a ser.
Silencios revolviendo los escombros de cada detalle que concientemente borré.
Y las sílabas conformando palabras que solo realzan el valor de la más pura realidad.
A veces la liberación puede llegar a encerrarte casi sin darte cuenta.
Y cuando la verdad se devela, ya suele ser demasiado tarde para lograr escapar…

El comienzo es espectacular!
ResponderEliminarEntro en mi escritorio para comenzar a escribir algo que empecé a sentir hace mucho pero que hasta hace poco no sabía como escribirlo y me paro a leer antes el nuevo post que tengo en los seguidos, el tuyo y da la casualidad que es lo que siento, que no podría haberlo dicho mejor.
ResponderEliminar"A veces la liberación puede llegar a encerrarte casi sin darte cuenta" muy cierto!!!
ResponderEliminarHermoso. Sin más palabras para describir tu texto que esa.
Muchas gracias, al menos alguien me lee aunque no quien quiero que me lea, y me agrada que te veas reflejada a veces en mis carácteres, que son pocos.
ResponderEliminar"Porque la tinta representa mi sangre y el papel mi boleto a la salvación."
ResponderEliminarLa verdad suele llegar tarde... qué le vamos a hacer :)
Sigue plasmando tu ser en el papel!
Un beso de cristal!
Hay cosas que son imposibles de cambiar, pero no por eso hay que dejar de intentar seguir adelante. Sin prisiones, sin libertades escurridizas ni soledades ambiguas.
ResponderEliminarNo estás sola.
Un abrazo.
"Porque es demasiado iluso llegar a creer que mis palabras pueden ser leídas por los ojos a los que están dirigidas".
ResponderEliminarA iluso me lo encontre saliendo del bar por la madrugaba, me pedia que le ayude regresar, apenas se podia mantener en pie.
Hoy confirmo que aquella aventurada -y presipitada- lectura que te hice en un comentario hace ya un tiempo, cuando descubria este blog, estaba por buen camino. claro, hay tanto que queda en tintero, oculto, ese que es fuente inagotable se sentimientos, sensaciones, recorriendo nuestras venas.
Escribir, no libera, ni corta las cadenas. pero desahoga, fluye. Se nos escapan las palabras que algun dia no quisimos callar, y callamos.
Un saludo en la lejania.
Totalmente cierto...
ResponderEliminarEscribimos para aliviar aunque sea un poco de todos esos sentimientos que tenemos dentro, esos que no aprendimos como expresar, que solo en trozos de papel toman vida
Escribir se ha vuelto el escape de aquello que lleva consigo el horror del dolor, envolviéndolo en la belleza de las palabras.
ResponderEliminarCreo que precisamente esto que escribes es una prueba de ello.
"La tinta representa mi sangre y el papel mi boleto a la salvación" <3
Un abrazo y un beso enorme, muah!
Simepre adelante, pero con hechos, no solo con palabras
ResponderEliminarUn abrazo