domingo, 20 de junio de 2010

Revelaciones a uno mismo


Estamos unidos.
Heredar algo tan valioso, nunca tendrá el precio adecuado, y muchísimo menos la verdadera importancia que se merece. Seguro tendrá una leve tendencia a perderse en los confines del tiempo, o a colgar en las telarañas del olvido. Pero, podemos hacer que todo sea distinto.
Decidir que hacer en el momento más cercano al adecuado, o, no parpadear cuando estamos a punto de encontrar la salida. Girar en sentido contrario a las malas compañías o quedarnos solos si es absolutamente necesario. Redimirnos en el momento preciso, y no perder las oportunidades que se nos presentan.
Sentir que somos más que nada humildes, es una sensación que con ninguna otra se compara. El hecho de saber que nadie es mejor que otro, ni que hay escalas de diferentes valores. Aceptar las cosas de la manera en que se presentan y con eso, tratar de hacernos cada vez, un poco mejores.
Sobrevaluar cada sentimiento que se nos obsequia y tratar de entender que nadie regala nada y que es muy difícil, expresar lo que se siente. Las palabras pueden esconder muchos significados, pero los actos son los que mayormente nos convencen.
Describirnos de manera sencilla, dejando de lado las complicaciones que tantas veces nos derrotan. Se podría demostrar algo de eso, pero encontrar la manera precisa, es algo un tanto incorregible.
Olvidar que hay más cosas de las que tenemos, aunque tal vez, esto sea lo más difícil. Solemos añorar lo que está lejos de nuestro alcance y despreciar lo que todos los días palpamos…Y luego…simplemente lloramos
Dividir cada día del resto de los momentos que vivimos. Los deja vou existen, pero casi siempre se presentan como pequeños espejismos sin retorno. No confundir ilusión con posibilidad sería un buen camino.
Alterar los estados de ánimo de manera más controlada. No dejar que la razón se bloquee y tratar de ser un poco menos exigentes. Si parto de mis propios defectos, porque no aceptar los de mis pares?
Doblegar el odio ante algo que verdaderamente nos molesta. No permitir que eso se convierta en costumbre y practicar un poco más seguido la aceptación, para con quienes definitivamente, pensamos distinto.
Y finalmente, lo que considero más difícil que cualquier otra cosa….
Perdonar todo aquello que nos han hecho...
Cada golpe que recibimos sin merecerlo, cada rencor que acumulamos, cada sensación que nos arrebataron, todos los días que perdimos, las manos que jamás encontramos, los momentos que despreciamos, las miradas que esquivamos, los malos instintos, las malas acciones, los malos tratos y todas las marcas que no borramos…
Perdonar.
Y perdonarnos también a nosotros mismos, porque, a pesar de todo, puede que no sepamos a cuanta gente hemos lastimado…

13 comentarios:

  1. Muy cierto, a cuantos sin querer y hasta a veces sin saber como seguramente ha ocurrido con nosotros.

    Besos y buen domingo!

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  2. Cada dia escribis mejor :)

    Sin palabras!

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  3. Es verdad, muchas veces pensamos que hacemos cosas para el bien de los demás cuando la verdad es que las destruimos de a poco...
    Cuidate,bye!

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  4. Wou.. me encanto tu blogsito.. y lo que escribis.. por ahi como que te ace reflexionar un poco cn las cosas de la vida cotidiana..
    estaria bueno llegar a conocerte . tenes face amiga (? si qeres pasalo o msn o noce xD
    jejej.
    en fin.. espero que andes bien.. besito

    ah ah.. i segí biendo asi porqe la vdad q tu palabras hacen reflexionar :D

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  5. La última frase da para pensar muchísimo. Me gusta que me hagan pensar, tú siempre lo haces.

    Besos.

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  6. Cierto. Siempre pensamos en los que nos lastiman, pero... y todos a los que hemos lastimado?
    deberíamos mirar eso.

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  7. Es una gran entrada, y si tienes razón hay que trata de perdonar las cosas malas que tal vez alguien nos ha hecho :)

    http://princesailusa.blogspot.com/

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  8. muy profundo, escribis realmente maravilloso
    beso

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  9. Eso se llama ser tolerante, y es algo que debería inculcarse. Sin embargo, yo creo que no es necesario doblegar el odio, sino controlarlo; si algo no te gusta, simple y llanamente, no interfieras en ello. Así evitas hacer daño. Y tampoco todo se puede perdonar en este mundo; hay errores que no pueden ser lavados, aunque sea una visión horrible.
    Un beso

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  10. Bonito post.
    Estoy de acuerdo con ''La chica de las sonrisas''. A veces nos hacemos demasiado las victimas, incluso nos lo llegamos a creer nosotros mismos. A veces, aunque no lo sepamos ver, somos unos egocéntricos.

    Besitos de una pequeña mente insana:)

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  11. Es una falacia creer que todos somos iguales, no lo somos, que propugnamos y mediante los credos y doctrinas filosóficas querramos creerlos es una cosa; pero REALMENTE nadie es igual a otro, somos superiores e inferiores a muchos; por ello la VERDADERA justicia no estriba en dar a todos en partes iguales sino lo que cada quien necesita y le corresponde. Todo está basado en la desigualdad y en buscar la manera de hacer palpable esa desigualdad mediante el dinero. ¿Acaso no es una exageración que los jugadores de fútbol (por mencionar un ejemplo) ganen tantísimos millones de dólares sin hacer ningún bien a la sociedad??? Que las empresas transnacionales sigan acumulando ingentes riquezas a pesar de ser las más ricas del planeta. ¿Sabías que las empresas petroleras no dejan que se abastezcan los mercados automóviles con otro tipo de energía menos contaminantes? (solar, a vapor, eléctrica)

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  12. cuanta certeza hay en cada una de tus entradas...
    siempre consigues hacerme pensar... GRACIAS
    ;D

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Agradezco mucho tu comentario...