viernes, 27 de agosto de 2010

Caminante nocturno

Camina a un ritmo normal, ni muy descuidado ni con apuro determinante. Obstruye sus pensamientos y delibera sobre las verdades. Camina mientras mastica su propia vida y recuerda tantos sucesos lamentables.
Sin creerlo verdaderamente, siente que no hay pasos detrás suyo, aunque interiormente reconoce que se miente. Permanece en silencio y se detiene, respira lentamente y espera a que todo pase. Deja de verse a si mismo y comienza a reflejarse, aparta los deseos odiosos y los reemplaza por verdades irrefutables.
Camina de nuevo. Soporta el peso de la noche y la premura de sus sentimientos. Aspira el aire cargado de vanidades y ensucia el entendimiento. Escucha voces a lo lejos y comprende que finalmente no estaba totalmente solo.
A su paso, la calle se colma de sombras gigantes, de formas variadas y colores independientes, pero todas, persiguen a un mismo caminante. Único el silencio de una palabra y universal el silencio eterno, indescriptible el susurro del miedo e irreconocible el sentido del momento...
Más adelante, lo sorprenden un par de vidrieras. Los cristales empañados detrás de las miradas pasajeras, y los objetos inquietos dentro de sus marcos inmóviles. Libertad reprimida dentro de esperanzas encubiertas…
Gente que ríe, alejados de posibles problemas futuros e inmersos en burbujas de un alejamiento idealista, marcas de momentos sin importancia y gestos de sensaciones que lentamente se olvidan. Sueños por momentos imposibles…
Arriba, el filo del cielo que vigila. Quieto, y en un perpetuo silencio, delatando la silueta de quien lo observa y remarcando los detalles de sus propios pasos. Y él sigue su camino.
Un cruce de calles lo detiene, los autos golpean sus oídos, sacuden sus pensamientos y lo devuelven a la ambientación que lo rodea. Luces. El que avanza, el que se detiene, el que nunca descansa y el que permanece inerte, el movimiento descuidado y el desprecio por todo lo que vive. Luego las focos intercambian colores, y de nuevo el vaivén de lo recurrente.
Pasos más delante, el indicio de la ausencia. Personas en conjunto, manos encontradas, cuerpos entrelazados, caminos unificados, latidos acordes y respiraciones en compañía. Y sus huellas en un magnífico camino uniforme… Nunca una marca de más, ni un rasguño que lo desvíe, jamás lejos de lo conveniente y nunca demasiado cerca de lo evidente. La cotidianeidad y la patética costumbre. La soledad absoluta.
Ya no demasiado lejos, el final del camino. Las dagas del sufrimiento y la pasión por los recuerdos, el susurro del silencio y los gritos del arrepentimiento, el eco de los errores y la impotencia del remordimiento. El presente.
Se detiene sin quererlo y de su bolsillo saca una llave, sus manos las acarician lento y le murmuran sus pensamientos…”ya nada queda luego del dolor y de tanto sufrimiento, más no quiero que lo haya. Se que he errado infinidad de veces pero es por eso mismo que ahora  comprendo que me merecía esto…”
Abre la puerta despacio y se somete a los reproches de la oscuridad de su casa…

17 comentarios:

  1. Amiga, te comento que tengo un proyecto que se me ocurre podríamos poner en práctica. Escríbeme a escritulalia@gmail.com y te la comento.
    Con respecto a tu entrada, mucha oscuridad se respira.
    Besitos.

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  2. Pues que encienda aunque sea velas, todo el mundo necesitamos segundas oportunidades ^^

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  3. y se somete a los reproches de la oscuridad de su casa…
    a su cama vacia..

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  4. hola, lamento irrumpir asi en tu blog.
    llegue por casualidad
    y debo decirte que me a gustado mucho como escribes...
    voy a quedarme... te sigo...

    saludos

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  5. Buen texto, y yo por aquí seguiré creyendo que nunca estamos solos del todo.

    Saluditos...

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  6. Si no te dan una segunda oportunidad....por algo será. Hay que analizar mucho las circunstancias.
    Besos......Leo

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  7. Y es que estar solo, no es lo mismo que “sentirse” solo. La vida siempre cobra factura, por lo errores cometidos, la factura en este caso… es esa casa oscura… y vacía.
    Me gusta mucho tu narrativa :]
    Un abrazo

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  8. ”ya nada queda luego del dolor y de tanto sufrimiento, más no quiero que lo haya. Se que he errado infinidad de veces pero es por eso mismo que ahora comprendo que me merecía esto…”

    increíble, como siempre ^^

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  9. Pues no tiene porque entrar, es una opción, no tiene que escuchar reproches, o al menos no esta noche.

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  10. Admitir los errores y enfrentarlos es la clave para seguir avanzando.
    Dios, me encanta :)

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  11. Me gusta este relato.
    Me gusta la manera de ver y mirar los errores, el camino y lo que sigue.
    Me gusta cuando se dice, aunque cueste cambiar algunas cosas.
    Me gusta porque tiene movimiento.

    Un abrazo!

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  12. si tuviera que decir algo de tu blog, es que la persona que lo escribe tiene una capacidad impresionante para trasmitir sentimientos y no solo narrarlos...

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  13. Aquellas noches en donde el paisaje nos ayuda a reflexionar sobre nuestros buenos y malos actos si que ayudan. Enfrentar los errores siempre con dignidad, es lo que he aprendido desde hace un tiempo, despues de todo, no hay ser en la tierra que no los cometa.

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  14. Maravillosa tu narración. No sé si realmente se puede estar sólo del todo, pues tienes tus recuerdos, los recuerdos de la gente que tenías antes, ¿no? Quizá no estemos mentalmente solos, sino físicamente.

    Besos, amiga^^

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  15. Ricardo
    Es un relato oscuro, pero a veces, de eso se trata la vida de alguien. Por mas que se empeñe en darle claridad hay puntos que jamas la tienen...

    Maaaaire
    Gracias!


    Shara
    Segura?

    alba*
    De eso se trataba


    †вΛи§ħәә†
    Gracias y pasa cuando quieras!

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  16. Jorge Ampuero
    Buena creemcia

    LEONORCITA
    Siempre hay motivos

    Marlene
    Claro que no es lo mismo

    Bruma
    A veces las cosas se merecen aunque duela

    Maria
    No tiene opciones, no en este momento

    Pequeña niña
    Gracias niña!

    Cecy
    Es un halago que te gusten mis palabras

    bixtoluminoso
    Me ecmocionaste con tus palabras! Gracias!

    Fernanda
    Asi es, no hay excepciones para eso

    Alma
    De eso hablaba, de la soledad física y en los pensamientos

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Agradezco mucho tu comentario...