Penetra en el aire una sensación de ausencia, y cada sitio que recorre lo impregna de sensaciones que olvidaba. El lugar parece no ser el mismo, pero las secuelas son siempre las mismas, al igual que los sentimientos que calan la piel que le queda.
Tiene miedo, aún, cuando no lo demuestra. Su ropa es demasiado blanca y no sabe como es que la ha conseguido. El camino parece recto, pero cada vez que intenta dar un paso, una nueva curva lo encuentra.
Sigue invadido por imágenes esquivas y al mismo tiempo ve cosas que no estaban dentro de sus recuerdos. Tanto ha cambiado todo?, tímidamente se pregunta. Y sabe que nada será lo mismo porque todo el tiempo las cosas cambian y aún sin su presencia esa condición no tendría porque haber sido distinta.
Luego de pensarlo un momento, entra en la habitación visiblemente a oscuras. Una luz tenue y silenciosa alumbra sus pasos en la penumbra y su corazón late inseguro por temor a que alguien lo oiga. Le cuesta mantenerse oculto porque lo que más quiere es que lo vean… Necesita tanto que lo sientan, que sepan que está siempre y que nunca se ha ido…
En la habitación hay una cama, y sobre ella yace un cuerpo.
Es ella…
Duerme, no sabe lo que a su alrededor sucede, y ni siquiera se lo imagina. Su pelo, desplegado sobre las sábanas, le recuerda la suavidad que sentía al acariciarlo y sus piernas lo regresan a los viajes que hacía sobre ellas, a las noches en que solo un abrazo suyo era suficiente recompensa luego de un mal día… Sus manos descansan sobre la almohada y él las observa para retenerlas en las imágenes que más tarde recreará en la oscuridad de su mirada y desea que nunca puedan borrarse de su memoria. Sus ojos, completamente cerrados le dan la libertad necesaria para adorarlos. Las pestañas acarician sus pómulos y el sueña con que sean nuevamente las yemas de sus dedos. Su boca, dulcemente cerrada despierta su nostalgia… Y cada latido de su corazón se clava en su mente…La respiración tranquila, por momentos se altera y él teme que lo descubra. Que decirle? Como explicarle?
Inesperadamente ella se mueve. Cambia de posición, abre los ojos y lo mira…
Él se paraliza pero al mismo tiempo llora. Ella sonríe y nuevamente se duerme. El movimiento ha descubierto su espalda y el la mima, le dice cuanto la extraña y roza su piel delicadamente…en silencio…tan cerca que hasta podría besarla…
Decide dejar de lado su miedo y se dispone a hacerlo, reprime la verdad dentro del amor que siente por ella y se dispone a olvidarse de todo. Se acerca. Pasa su mano sobre las sábanas y cuando está por acariciar su rostro, alguien lo toma por la espalda…
Temblando y sorprendido se da vuelta.
Una voz le habla y él derrama lágrimas en completo silencio. La mira por última vez y le murmura un te amo… se aleja despacio y se pierde en la lejanía del cielo…
Al día siguiente, al despertarse, ella encuentra una rosa en medio de la cama…

corazon, veo que venis escribiendo sobre un concepto hace unos dias, de alguien que se aleja en silencio, que se pierde como si se metiera en un manto de niebla, volteando solo una vez para mirarte e irse resignado, dolorido.
ResponderEliminarno me cuentes, no quiero romper la magia del relato.
abrazo si?
No tengo palabras... sinceramente es triste pero es muy bueno. Y me gustaría leer un poco más.
ResponderEliminarMuy triste. Pero seguro que ella guarda esa rosa por siempre =)
ResponderEliminar¡Un beso!
Es muy triste y terriblemente precioso. A mi tambien me encantaria tener la oportunidad de encontrarme con mis fantasmas.
ResponderEliminarCuidate ;)
Que tristeza puedo respirar en tus palabras. Pero me gusta... escribimos muy parecido, ¿te has fijado? Cuando tengo esos ánimos por el suelo, creo que nos acercamos mucho.
ResponderEliminarBesos!
Que tristeza. Pero me gusto mucho el texto. Bessos!
ResponderEliminarEl último ádios ¿verdad amiga? esa mano celestial que le ha recordado que debe regresar a un lugar a donde algún día todos acudiremos. Me gusto como ambientaste el momento de su visita, la ropa blanca, las imágenes esquivas, las curvas...
ResponderEliminarY la vida durmiendo en esa almohada y el alma que ya no pertenece a este mundo, diciendo un te amo.
"Necesita tanto que lo sientan, que sepan que está siempre y que nunca se ha ido…"
Lo cierto es que nunca se van.
Muy bello :]
Mis cariños
muy bellas palabras
ResponderEliminarme gusta mucho su blog....
ojala pase al mio
saludoz!
Qué dolor más fuerte
ResponderEliminares muy triste...
ResponderEliminary lo de la rosa en medio de la cama me conmovio...
:)
ResponderEliminarMénage
ResponderEliminarA veces los sentimientos se repiten y las palabras los obedecen en silencio
Sophie
Triste, doloroso y muy hermoso...acaso no es eso el amor?
Ana
Más allá del paso del tiempo
Una pequeña niña grande
Tene cuidado, que ese encuentro puede ser muy difícil
Ricardo
ResponderEliminarCreo lo mismo
Soñadora
Gracias!
Marlene
Es cierto, nunca se alejan...
Viviana
Gracias =)
enne
Demasiado...
bixitoluminoso
Es el detalle que le demuestra que a pesar de todo, siempre estara a su lado
Filo
=)