jueves, 9 de septiembre de 2010
Insignificante
El color del día se mezcla con la neblina que ciega mis ojos y cada segundo que pasa me concentro en lo mismo. Me levanté temprano, desayuné tranquila y leí un rato. Algunas frases se clavaron en mi mente y otras, simplemente volaron. Amo leer y más si se trata de un buen libro, encuentro en ellos el refugio que necesito, las palabras que me faltan, las ilusiones que nunca cumplí y cada sueño que respira delante de mí. Y a veces también intento convertirme en parte de esas historias que solo viven cuando las sostengo entre mis manos.
Tengo miedo. No quiero salir del encierro que llevo tiempo construyendo y no me creo capaz de poder abandonarlo. Se volvió una costumbre perfecta el hecho de socializar con mi espejo, o de sonreírle a mi propio silencio, o el hecho de oír la mímica de mis propios sentimientos. Aún fuera de eso, se que debe terminar. Tengo que probarme a mi misma hasta el límite máximo, y escribir los resultados. Necesito borrar de mi cuerpo las culpas y sostenerme con verdades de este tiempo, no de otro que solo me hace daño.
Tomo las llaves del auto y sin detenerlo más, simplemente salgo. Arriesgo la calma que me contiene y bebo la cotidianeidad del tiempo, me atrevo a mirar a la cara a una mañana que no me encuentra durmiendo y tiemblo al ver que hay cosas que no han cambiado. El cielo se pinta de varios colores y las nubes se dispersan a su lado, el sol se esconde en el juego y el viento se esmera en encontrarlo. La calle permanece en silencio aunque la gente hace siempre el mismo trabajo, contrasta con la serenidad del pavimento y la puebla de toques de movilidad y cansancio. Nunca reparé en detalles como esos, y hacerlo en este momento me hace sentir tonta.
Me tiento y quiero regresar a mi casa cuando me detengo en un semáforo. El rojo se acumula en mi vista y los dedos se aferran con furia al volante, el viento penetra por la ventanilla y desvío mi mirada hacia un costado. En la vereda las personas caminan, hablan, corren, o simplemente se detienen y permanecen inmóviles y en completo silencio.
Se ahogan en mi alma momentos de hace tiempo y mis ojos se llenan de humedad melancólica, los cierro un segundo y alguien me golpea la puerta. Un niño pequeño, sencillo y algo descuidado, me saluda alegre y me pide que baje el vidrio. Me mira, extiende una tarjeta delante de mí y estira su pequeña mano. Busco unas monedas, se las alcanzo, tomo lo que me entrega y me quedo mirándolo. Luego de un amable gracias, me mira y me dice…
-Sos muy linda para estar llorando…
Y como describir lo que he sentido si ni pude pronunciar palabras coherentes cuando el verde golpea de lleno en mis ojos.
Avanzo unos metros y me detengo. Sin mirar nada, pierdo mis ojos adelante, en la nada, en el aire que me acompaña, en el día que he descubierto, en el sentido que ya no tengo, en las cosas que no entiendo, y en las situaciones que diariamente soporto.
Recuerdo la tarjeta y la miro.
Una imagen se impregna de mis recuerdos y la frase detiene los latidos de mi corazón.
"Hoy, estás vivo. Ayer, puede que hayas muerto, y mañana quizás no conozcas los designios del tiempo, pero hoy, estas vivo y es lo único que importa. No pierdas de vista el momento, por más pequeño que sea."
Y nuevamente las lágrimas comenzaron a nublar la sensibilidad de mis ojos.
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A veces los niños nos dan grandes lecciones ¿no es cierto? El que tú has conocido, tiene mucha razón, el HOY es todo lo que tenemos, es la viviente suma total del pasado. Deberíamos alegrarnos en este soplo presente donde vivimos, pues la vida misma está en el soplo que pasa, pero a veces el futuro nos tortura y el pasado nos encadena, de ahí que se nos escape el presente…. El HOY.
ResponderEliminarImaginé tus lágrimas amiga, ojala hubiera ido de acompañante en tu auto, para secarlas :]
Bonito día hermosa
Se me puso la piel de gallina, porque creo entender un poco de todo lo que sentís, aveces los pequeños detalles son los que nos hacen sentir vivos, solo hay que estar atentos para no dejarlos pasar.
ResponderEliminarQue tengas un lindo día ♥
Cuanta razón: el hoy, el ahora... ¿acaso hay algo más que este preciso instante?
ResponderEliminarBesos.
Estamos tan sumergidos en nuestros propios laberintos mentales, nos encerramos en una capsula sin dejar que nada ni nadie entre, no concentramos en nuestras propias emociones procurando que nadie nos perturbe y nos saque de este trance que cuando se nos presenta lo inesperado nos dejamos sorprender por la magia que esto irradia.
ResponderEliminarhermoso escrito.
como siempre… solo tú y nada más importa... me sorprendes!
Gracias
Leer tus palabras acompañadas de True Colors hace que las lágrimas aparezcan en los ojos mismo del más fuerte y frío de la tierra
ResponderEliminarMaravilloso.
ResponderEliminarCada vez me gusta mas como escribes.
La descripción del lugar es tan linda como esos libros que tambien comparto y me hacen sentir que vuelo o sueño.
Un beso linda!
El ayer ya paso, el mañana esta por venir, así que aprovecha el presente. Que razón.
ResponderEliminarUn beso!!
Me encanto leerte.. Sorprende la manera en que das cada detalle, permites qué el lector pueda ir construyendo las escenas en su mente..
ResponderEliminar¡Te sigo!
Sí, sí, así es. Lo importante cada día es que nos despertamos. A veces, sin motivos a los que sujetarnos, pero otras veces encontramos los motivos en las cosas más pequeñas...
ResponderEliminarAsí debe ser. Hay que caminar, aún con lágrimas y el dolor pisándonos los talones, o jamás llegaremos a nada en concreto.
Tus palabras me conmovieron profundamente. Son como una herida que aún sangra...
Un beso lleno de fuerza.
Y un cielo azul, muy azul
vivir el día a día y valorarlo como si fuera el último.
ResponderEliminarSaludos!
una metáfora tras otra.
ResponderEliminaresta vez no tomo el cierre del texto.
Creo que el punto de inflexión está en una palabra de por ahí, escondida y camuflada entre las demas.
Eres diferente a lo que veo aqui...
ResponderEliminar...totalmente diferente. Eso es lo que me enamora de tus palabras...
Increible como siempre ^^
Un abrazo muy fuerte!!!!
Marlene
ResponderEliminarOjala hubiera tenido a alguien al lado mio...
Paau
Hay que tratar de verlos siempre
Jauroles
Si, hay muchisimas mas cosas...
Univocidad
Totalmente encerrados...
AstFá.
A mi me pasa lo mismo, ese tema hace que me sensibilice muchisimo mas
Cecy
Muchas gracias Ce!
Soñadora E
ResponderEliminarDemasiada...
Almenara
Bienvenida y muchas gracias!
·Êl düêndê (¡n)fêl¡z·
Siempre tan hermosos tus comentarios duende...gracias!
Catta
Como se hace?
Ménage à Trois
Pero...cual será...?
۞ Le Chevalier Mystérieux ۞
Uno es mas de lo que escribe y a veces, menos de lo que dice...
Gracias!
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
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