miércoles, 15 de diciembre de 2010

Ese fuego que nace mucho más allá de las letras...

Nada se detiene para que yo me decida, nada cambia su pensamiento para encontrar una salida y mucho menos se destruye para facilitarme así el descubrimiento de las cosas. Las sombras desembocan en palabras que olvido y todos lo días rememoro como fue que llegué a salirme del tiempo. Obtengo caricias a destiempo y notas que se salen de pianos que descansan en silencio, retorno a las misma situación irreversible y me mimetizo con ella la mayor parte del día.
Más allá del cuerpo solo descansa en un sublime recuerdo y apretado en medio del alma se resguarda en un mudo silencio. Secuelas del ayer diluidas en frascos llenos de cemento, y partículas confinadas a convertirse en destino sobre vuelan el aire pero nunca caen delante mío.
Las flores anuncian la llegada de una nueva vida pero mis ojos siempre se nublan buscando excusas que perfectamente los esconden. El lápiz ya no escribe como antes lo hacía y miles de libros sin marca descansan encima de la mesa. Un vaso con agua retiene una nota bajo la inmovilidad de sus pies y mis dedos nunca llegan a sacarla de su encierro.
Si quisiera podría volar e irme lejos. Redescubrir el valor que me habita y de esa forma nutrirme de nuevas y porque no, también añejas y descoloridas fuerzas. Sería posible que así, desalojara a tantos fantasmas que descansan tras mis puertas y forzosamente quitarles mis llaves para que jamás encuentren la forma de vivirme de esa manera.
Más luego me sentaría a morir sobre una piedra. Dibujaría en mi interior cada tonalidad de su apariencia y las haría mías para que su esencia nunca se perdiera. Cerraría mis ojos delante del cielo y con la luna como testigo neutro mordería la incapacidad de mi lengua para poder reescribirlo luego.
Con miedo y convencida de estar sintiéndolo, más tarde tomaría mi cuaderno. Buscaría la marca que recuerdo y lo abriría sin despertarlo. Sus hojas sentirían mi contacto pero no les daría tiempo para tratar de detenerme. Al tenerlo abierto, lo apoyaría levemente sobre mis piernas, leería detenidamente cada palabra que vive en su interior despeinado, y cuando me sienta capaz, (y solo en eso momento), comenzaría a hacerlo…
Arrancaría una a una las hojas del recuerdo, las rompería en silencio y las odiaría entre lágrimas de encierro. Las liberaría de las mismas manías que ayer las crearon y aliviaría el peso que, hasta ese momento, circundaba mis dedos. Las dejaría libres para que mueran en el viento o para que, donde ellas quieran, finalmente se conviertan en fuego. Y no digo cenizas porque estas de alguna forma siempre vuelven y yo, no estoy dispuesta a correr ese riesgo.
El fuego siempre quema y por dentro arde la fluidez de su veneno, pero eso irremediablemente hace que te sientas vivo y es eso, justamente, lo que quiero que haga el tiempo conmigo.



Sí, sobre eso no tengo dudas
hoy también me duele
igual o peor que siempre...

13 comentarios:

  1. Suerte con todo este tema del olvido. El pasado pesa. Pero ojala no lo suficiente para condicionar el futuro que nos quede.

    Un abrazo grande.

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  2. El fuego y las letras a veces van de la mano...

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  3. Si por un instante Dios se olvidara de que soy una marioneta de trapo y me regalara un trozo de vida, posiblemente no diría todo lo que pienso, pero si pensaría todo lo que digo. Daría valor a las cosas, no por lo que valen sino por lo que significan. Dormiría poco, soñaría más, entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos perdemos sesenta segundos de luz.

    Andaría cuando los demás se detienen, despertaría cuando los demás duermen. Escucharía cuando los demás hablan, y cómo disfrutaría de un buen helado de chocolate.

    Si Dios me obsequiara un trozo de vida, vestiría sencillo, me tiraría de bruces al sol, dejando descubierto no solamente mi cuerpo, sino mi alma.

    Dios mío, si yo tuviera un corazón, escribiría mi odio sobre el hielo y esperaría a que saliera el sol. Pintaría con un sueño de Van Gogh sobre las estrellas un poema de Benedetti, y una canción de Serrat sería la serenata que le ofrecería a la luna.

    Regaría con mis lágrimas las rosas, para sentir el dolor de sus espinas y el encarnado beso de sus pétalos.Dios mío si yo tuviera un trozo más de vida. no dejaría pasar un solo día sin decirle a la gente que quiero, que la quiero ¡!!!!!!

    Convencería a cada mujer u hombre de que son mis favoritos y viviría enamorado del amor. A los hombres les probaría cuan equivocados están al pensar que dejan de enamorarse cuando envejecen, sin saber que envejecen cuando dejan de enamorarse. A un niño le daría alas, pero le dejaría que él solo aprendiese a volar. A los viejos les enseñaría que la muerte no llega con la vejez sino con el olvido.

    Tantas cosas he aprendido. He aprendido que todo el mundo quiere vivir en la cima de la montaña, sin saber que la verdadera felicidad está en la forma de subir la escarpada. He aprendido que cuando un recién nacido aprieta con su puño, por vez primera el dedo de su padre, lo tiene atrapado para siempre.

    He aprendido que cuando un hombre sólo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo, es cuando ha de ayudarle a levantarse. Son tantas cosas las que he podido aprender de ustedes, pero realmente de mucho no me habrán de servir, porque cuando me guarden en esa maleta, infelizmente me estaré muriendo.

    GABRIEL GARCIA MARQUEZ

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  4. Nose que poder decirte para ayudarte, pero enserio, recordar el pasado es algo que ayuda a poder solucionar el presente.

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  5. Me acaban de regalar una pócima mágica en un frasquito violeta del tamaño del dedo pulgar. Sirve para volver a respirar, espantar los fantasmas, tener buen sexo, despertar el tercer ojo... Creo que te haría bien echarte un poco. Esta noche estaré en el sueño azul estrellado bajo la nube naranja de un beso con los ojos cerrados faltado un cuarto para la sonrisa. Si, en tus sueños, pasas por ese lugar te puedo regalar un poco de mi pócima.

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  6. Amiga, hablas en tu escrito de "querer" que sucedan ciertas cosas, todas buenas.. todas con la ilusión de que algo bueno suceda.

    ""Si quisiera podría volar e irme lejos"
    ""Dibujaría en mi interior cada tonalidad de su apariencia y las haría mías para que su esencia nunca se perdiera."
    "Cerraría mis ojos delante del cielo"
    "Las liberaría de las mismas manías que ayer las crearon y aliviaría el peso"
    ""que te sientas VIVO y es eso, justamente, es lo que quiero que haga el tiempo conmigo."

    Tal vez el remedio sea quitarle esas llaves a los fantasma ¿no crees?
    Un beso hermosa
    :]
    Mar

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  7. Sentirse vivo, dejar los recuerdos lejos para que no duelan más.

    A veces cuesta tanto... tanto y el dolor sigue ahí.

    Cómo siempre un enorme placer leerte querida amiga. Me gusta tanto la forma en que describes cada sensación.

    Un abrazo fuerte en la distancia

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  8. Muy bello, muy bello. Poco más se puede decir.
    El ser buscando, anhelando. Lo de los libros apilados (¿te lo puedes creer?) me ha llegado al corazón. Supongo que me he visto reflejado, como con el paralelismo de las flores, que anuncian un cambio de ciclo, y tú te niegas a verlo.
    Un abrazo,

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  9. Qué facilidad para encontrarle el hueco perfecto a cada palabra, cada sentimiento vertido... Me encanta leerte. Besos y mordiscos.

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  10. Me dejas sin palabras, creo que lo hay decir lo has dicho ya allí. Espectacular entrada.

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  11. Me encanta ese fuego que quema y acaricia a la vez. Cualquier cosa es buena si te hace sentir viva. Siento ser tan breve, espero tener más tiempo :)

    Un beso enorme

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  12. Me ha encantando la historia...A ver si consigo pasarme más por tu blog estas navidades.

    Bisous!(L

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Agradezco mucho tu comentario...