Tantas veces pronuncié la palabra jamás, que ahora, sabiendo que con ella pude haber lastimado a mucha gente, solo me resta intentar anular su sentido expidiendo mi más sincero y sentido perdón... y anhelando que con ello fuera suficiente. En muchas otras oportunidades sentí que era la única que sentía o creía las cosas de tal o cual manera, y sintiéndome denigradamente sola me retiraba del ámbito social que me rodeaba, me encerrada entre cristales inquebrantables y entablaba conversaciones solo con la sal de mis lágrimas. Y sufría...hasta altos grados de desconsuelo.
Me levantaba odiando al tiempo y la inquietud que me generaba ver como otros avanzaban en sus vidas dentro de ideales que jamás fueron partícipes de mi mundo, y me maldecía por eso. Caminaba entre ejemplos de felicidad fieles a mandatos viejísimos, y me veía a mi misma tan lejana a todo eso, que, cada vez que recordaba mi pensar al respecto, cerraba los ojos y me obligaba a sentir diferente, a querer lo mismo que otros querían, a esperar la llegada de ese ángel que cambiaría mi vida y me hiciera ser distinta y me regalara toda la extensión de la felicidad solo con un roce de sus deditos...
Y nada...
nada cambiaba en mi alma, ni en mi esencia.
nada me demostraba que estuviera equivocada...
Hasta hace unos meses...
Hace un tiempo asistí a mi propia muerte. Me vi sola, sentida en lo más profundo de mi persona, y removida tan de raíz, que hubo instantes en que necesitaba del suelo para respirar y levantarme. Me sentí absuelta de dolor y de culpa, sana de corazón y vacía de espíritu, y me compenetré con sentimientos tan desconocidos que no pude de ninguna forma, evitar que se me cerraran los ojos.
Y me entregué por completo.
Entonces volé por encima del cielo. Me vi carente de suciedad en mis pensamientos, me reconocí pequeña dentro de la inmensidad del mismísimo universo y recorrí diferentes y lejanas imágenes. Vi a mi papá con su mueca de hace tiempo, a mi mamá sonriendo como hace mucho no lo hace, a mi hermano chiquito corriéndome por la casa, a mi ayer descolorido, a mi hoy dolorido, y también, curiosa e increíblemente, también pude ver todo mi futuro. Vi lo que quiero ser y tener al mismo tiempo. Me vi siendo parte de otra vida, y sintiéndome la mujer más feliz al respecto.
Muy pocas personas asistieron a mi entierro. Y hasta me atrevo a decir que solo fueron las necesarias, y ninguna de ellas me ha dejado ningún tipo de flores. Al contrario. Creo que lo entendieron todo aún sin saberlo ni escucharlo de mi boca.
Creo que todos, a su manera y dentro de si mismos, entendieron que, realmente...
habían formado parte de un nacimiento...

"necesitaba del suelo para respirar y levantarme.
ResponderEliminarVi a mi papá con su mueca de hace tiempo, a mi mamá sonriendo como hace mucho no lo hace, a mi hermano chiquito corriéndome por la casa."
Este texto realmente me dejó una cierta melancolía, porque me recordó las veces que traté de buscar mi felicidad, y cuántas veces supliqué dejar de sentirme vacía, hasta que parece que me escucharon, hasta que parece que volví a nacer, volví a llorar de felicidad, y eso me provocó esta entrada, como una montaña rusa, subo, bajo, vuelvo a subir, y vuelvo a bajar.
Realmente qué te puedo decir? es realmente preciosa.
Y escuchando la música de fondo, aún más...
Uff, a veces pienso que muero en cada metáfora y revivo cuando leo a personas como tu.
ResponderEliminarLo relatas de una forma tan sencilla, pero tan intensa...
Morir y renacer, y si´, a veces es necesario.Te lo asegura alguien que renació ;)
Besotes preciosa.
p/D El comentario de For the heart i once had , tan sentido como tus letras.
Saludos x 2.
Ahora la vida se ve diferente.
ResponderEliminarCerrando los ojos uno se abandona en ese viaje hacia nuestro sendero interior, transitamos por lo más recondito de las sensaciones y miedos que nos habitan. Es adentro de uno mismo, donde radica nuestra verdadera fuerza.... o debilidad.
ResponderEliminarDesde la altura que alcanzaste viste las cosas desde otra perspectiva y lo has plasmado de un modo que duele. Como si de verdad te hubieras ido. Afortunadamente no esa así. ¿ y sabes? pude percibir nostalgía por el pasado, tu madre sonriendo, tu hermano corriendo... y después todo se destiñe. Amiga, debes sentirte feliz de ser tu... te habitar el cuerpo que habitas. ¿Para que quieres otro cuerpo si el que tienes está dotado de tanta riqueza?.. es sólo que, tal vez.. y sólo tal vez..no te has dado cuenta.
=) Yo si =)
Te mando un trailer repleto de tulipanes blancos... en vida =)
Te quiero amiga
M.m.
Con cada muerte, encontramos un renacer, las oportunidades son óptimas.
ResponderEliminarMuy bueno lo suyo.
Si vuelves a nacer, no vuelvas a morir, aprovecha la oportunidad de vivir!
ResponderEliminarQuizás leyéndote, he muerto ahora...
ResponderEliminarRobas mis lágrimas en este instante, la nostalgia se ha posado días atrás en mi mundo.
Besos, preciosa