miércoles, 16 de septiembre de 2015

Y es decaerme a cada momento, pensar en positivo todo el tiempo pero terminar sabiendo que no me alcanza, que siempre necesito un poco más, ese maldito "poco mas" que precisamente ya no tengo. Odio y acepto los cambios de humor porque es una constante en mi vida, pero al mismo tiempo es lo que me detiene, lo que hace que siempre me sienta menos, parada sobre tierra mojada y con los pies más allá del suelo.
Tengo que aprender que solo son momentos, que más tarde o menos temprano todo pasa y de algún modo la normalidad (de la cual ya creo desconocer el significado) termina volviendo. Pero, cuando es que va a pasarme eso? Cuando voy a poder decir que me siento bien, y lo que es más importante, pode sentirlo?
Me desespera no saber en que termina todo, donde empieza o porque es que no me siento yo en ninguno de los dos extremos. Me duele volver a situaciones pasadas que me lastimaban todo el tiempo, porque se que ante eso soy débil y todo ese sufrimiento viejo puede alcanzarme de nuevo. 
Creía sentirme bien, con una fuerza que desconocía y decidida a poder con todo y con todos, y si...pensando así me sentía...completa. Pero la ilusión me duró poco y ahora se que para eso no me queda tiempo, que debo hacer lo que pueda con lo que tengo y conformarme con el resto.
El resto...
Siempre el resto...
Y me duele ver a otras personas hacer, lo que para mi, siempre formará parte de un sueño...

4 comentarios:

  1. Enhorabuena que los demás lo hagan. Quiere decir que es humanamente posible. Todo llega.

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  2. ¿Qué o quien te frena? No le tengas miedo a tus sueños; si los quieres, sal a su encuentro ya; pero tampoco idealices ese momento, porque incluso aún alcanzando los sueños se sufre igual, principalmente porque hay un mundo exterior y ese mundo no siempre es compatible con nosotros mismos . Aún así valdrá la pena. Se goza y se sufre. Encontrar el equilibrio es la tarea, tal vez constante (no me preguntes la receta, que aún no la descubro). Un abrazo grande!

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  3. Siempre hay buenos y malos momentos, pero siempre los malos recuerdos atan la memoria. Pero es importante dar un paso y sobreponerse para dejar que sean los buenos recuerdos los que forjen días venideros.

    Besos.

    Lunna.

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  4. Me siento muy identificada con lo que has escrito. Pero confío en que podrás. Podremos. Esa fuerza e ilusión siguen estando en ti.

    Saludos!

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Agradezco mucho tu comentario...