Y bueno, se ve que al final mi trabajo no era más que este. Aguantar. Aguantar tu mal humor una de tantas y tantas veces. Aguantar insultos, faltas de respeto y junto con todo eso, el hecho de conocerte realmente. Porque no creo que uno cuando se enoja habla desde la furia, no, no lo creo. Creo que cuando uno se enoja dice lo que realmente siente. Y hoy me doliste tanto. Me hiciste pedazos, y no exagero, me rompiste.
Durante todos estos años juntos las vivimos a todas, pero nunca me habías tratado como hoy lo hiciste. Me dijiste y llamaste de formas horribles. Me faltaste el respeto. Me dejaste tan pero tan chiquitita y sola que ni se como hice para llegar hasta esta hora del día. Como de llorar y llorar tanto todavía veo lo que escribo. Me arde la vista tanto como el corazón se me desconsuela, y por lo visto no te importa.
Me siento estúpida. El otro día hablaba justamente de esto, diciendo toda orgullosa que esto a nosotros no nos pasaba...y mira donde y como estamos ahora. Es como dije hoy a la mañana...de esto no se vuelve...y se que no hay otra forma posible.
Pero como pudiste.
Como no pensaste como iba a sentirme.
Como fuiste capaz
Como
como pudiste....
Lo peor de todo es que no te hice nada. Y sabes que es cierto. Las veces que te he hecho algo que merecía algún tipo de enojo justificado tuyo te he pedido perdón hasta conseguirlo, arrastrándome, suplicando y más importante que eso. Lo he reconocido.
Pero hoy no pasó nada de eso, por eso me duele tanto tanto tanto. Por eso no pedo dejar de llorar y reponerme. Y es que no se que me pasa. Antes podía mantener peleas durante horas, incluso días. Me mantenía firme en mi punto de vista y lo defendía como sea. Pero ahora es distinto. Ahora ya no puedo. Me descompongo y es horrible. Me duele la cabeza, me tiembla el cuerpo entero, siento que me desmayo y no se como manejarlo. Me asusta mucho.
Máximo me vió llorar y se tapó la cara con las manitos y empezó a llorar muy fuerte.
Como fuiste capaz...
Como pudiste tratarme así.
No lo hubiera esperado nunca.
Me decepcionaste tanto...
Y me humillé para que me hablaras, para explicarte, para que entendieras que estabas equivocado y obviamente no me contestaste. Y acá estoy, haciendo lo único que puedo que de alguna forma me calma. Desahogándome. Porque hasta esa oportunidad me quitaste. Sos re macho para cortarme el teléfono pero no te dan los huevos para escucharme. No te bancas lo que yo tengo para decirte.
Pero no te preocupes. cuando te decidas a volver a hablarme yo voy a atenderte como si nada, y tampoco voy a decirte lo que te mereces, ni tampoco voy dejarte. Pero no te equivoques, solo lo voy a hacer por el nene. Vos no vales nada. Ya lo tengo claro.
Si me insultas por la izquierda me voy a dar vuelta para esperar que la próxima vez venga por la derecha y asi no me duela tanto si recibo todo del mismo lado. Por eso lo haces, porque sabes que para eso estoy. Para aguantar. Y nada más chico ni más grande que eso.
Entendí que ser la mujer de una familia es un trabajo muy muy difícil, el cual casi nunca es valorado como se debe y todo es muy muy injusto. Pero bueno, es como dice una de las canciones que más me gusta en el mundo...."y la que paga los platos rotos siempre es ella...la de adeveras...la que me cuida...la que me espera...la que me aguanta..."
Al final yo voy a estar tranquila y vos por siempre arrepentido.
De visita en tu blog.Me gustó mucho.Te invito a leerme.Mi saludo con infinito respeto.
ResponderEliminarDe visita en tu blog.Me gustó mucho.Te invito a leerme.Mi saludo con infinito respeto.
ResponderEliminar"si me insultas por la izquierda , voy a esperarlo de la derecha" . excelente. un abrazo
ResponderEliminarVeo que algunos hemos dejado esto un poco de lado, pues yo me reincorporo, supongo que el vicio de la escritura me puede.
ResponderEliminarEn cuanto a lo he leído, creo que cuando amamos no definimos bien límites, en situaciones así lo mejor es darse cuenta y acabar por lo sano.
Saludos.