martes, 8 de noviembre de 2016

Tenia tanto miedo que podía verme quieta aun sin estar sintiéndolo, e interiormente saber que solo quería escaparme. Tenia dolor acumulado que no reconocía, porque saber que algo te molesta no es afirmar que este lastimándote por dentro todo el tiempo. Y eso es lo que me pasa, absorbo, acumulo, reservo, y archivo. Pero no suelto.
Y el cuerpo decidió llamarme la atención sintiendo todo eso, un ahogo tan grande que me impedía llorar cuando tenia ganas y necesidad de hacerlo. De hacer solo eso.
De decirme a mi misma que estoy,distinta, pero igualmente teniendo miedo. Como cuando te vi convulsionar y sentí que nuevamente era mi culpa. Como cuando no sabia que tenia que hacer y aun así, no poder reconocerlo.


Ataques de pánico.
Así le llaman a lo que yo tengo.

2 comentarios:

  1. https://www.youtube.com/watch?v=61IYTUlymA4

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  2. De algún modo el cuerpo siempre nos pasará factura por todo lo que sentimos y callamos, reprimimos, pareciera que es más sabio y entiende que debemos hablar y soltar

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Agradezco mucho tu comentario...