miércoles, 8 de septiembre de 2010

Volver

La mesa está completamente vacía. El vidrio me observa en silencio y detiene las lágrimas que deshacen mis pupilas, impidiéndoles que lleguen a tocar el suelo. Mis manos intentan aquietar el dolor de mi memoria tomándose unas a otras como si juntas, hilvanaran las fuerzas de las que carezco. Mis brazos descansan sobre la mesa que los acuna, temiendo que, de no estar sobre ella, pudieran desprenderse de mi cuerpo. Debajo, mis piernas se alejan, pero los pies en rebeldía contínua siempre se cruzan, se tocan, se recorren, se ayudan… El cristal me permite verlos y no hay rincón de mi misma que no vea como se desvanece…como se dispersa…
Decido levitar con los pensamientos y me detengo en algunos momentos donde nada era como hoy lo veo, ni se sentía como hoy lo recuerdo. Me veo siendo otra. Esa que dormía y se levantaba temprano para ir a la escuela, o esa a la que le gustaba ir a casa de sus amigas a hablar de cosas sin importancia. Esa que no era víctima del tiempo… Aquella desconocida…
Vuelo mirando todo lo que hacía y me detengo a pensar en el porque del abandono de todo eso, en el porque del avance de la vida, y en las razones que nada tiene cuando siento que ya no lo tengo… Y me duele saber que yo no lo veo y que él sabe lo que siento, pero saber que nunca pude decírselo es la culpa más grande que pesa sobre mi conciencia, y por la cual día a día me debilito…
Como cuesta levantarme si no encuentro el equilibrio para mantenerme erguida, ni las pautas para encadenarme al presente, ni las motivaciones que necesito para construir mi futuro…Como se hace…
Nuevamente estoy dentro de mi cuerpo y decido levantarme, porque quiero, porque lo necesito, y porque es lo que debo…aunque no se si podré hacerlo o solo será otro triste intento sin remedio.
Me despego de la mesa no sin antes notar que siguen grabadas las líneas de mis brazos y un halo de resignación denota la presencia de mis manos, y el roce con ella. Debajo, mis pies se sueltan lentamente y las piernas los acompañan, el cuerpo se levanta y comienzo a moverme. Camino despacio, suave y muy lentamente. Tengo miedo. Nunca caminé hacia atrás y no he aprendido a detectar las cosas si no las veo…No se lo que es ir en sentido contrario…
Cierro los ojos y el retroceso se vuelve mucho más difícil, pero aún así continúo y sigo, y sigo, y sigo… Camino como puedo, sin necesitar aferrarme a nada, aún cuando no estoy viendo mi entorno. Y es curioso…porque siento que conozco el camino…Regreso sobre los pasos que di hace mucho tiempo y marco exactamente las mismas huellas que marqué en su momento, esas que llevo ancladas en los recuerdos más perversos…Esas que me alejaron de todo, y esas mismas que hoy parecen haber estado durante años esperando mi regreso…
De pronto, me topo con una puerta que me detiene. Estiro la mano y la abro, no veo nada pero no me hace falta…Se donde me encuentro…Se que hay una silla vacía al lado de una cama que contiene un cuerpo y se que ese cuerpo está en ese lugar desde hace doce años, esperando al mío para que juntos se dijeran lo que antes no pudieron…
Me siento y mis ojos se abren. Y estamos solos… Él, sigue acostado y mira hacia la ventana, y yo estoy sentada y en silencio lo miro. Cuando se da vuelta y nos encontramos él estira su mano y busca la mía. Se la extiendo. Siento que el tiempo es nuestro y que va a volver a dolerme lo que va a pasar dentro de unos momentos, pero no me importa, ya no pienso en eso, solo lo siento… y acaricio sus dedos…y dejo que él tome los míos..que los conozca y que sepa que ésta es su hija…
La que llora sin consuelo desde hace muchísimos años, y son tantos que ya perdió la cuenta, esa que odia que le mientan y la que siempre dice lo que piensa, y la que se deja llevar por sus sentimientos…Ésta, la que lo acaricia, la que lo siente, la que lo necesita, la que supo lo que es volver aún cuando nada de eso sea posible…La que volvió, para verlo de nuevo…
Y cuando ya no puedo contener las lágrimas lo miro y ambos volvemos a conectarnos en silencio… Él me dice que va a cambiar y que le de tiempo… Y yo le digo que nunca me olvide y también le digo…
Le digo que lo quiero…

12 comentarios:

  1. Sabes que digo: nunca segundas partes fueron buenas. Si para funcionar tenemos que ser quienes no somos, lo mejor es dejarlo y abrir las puertas a lo nuevo.

    Besos..........Leo

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  2. Un "te quiero" dicho a tiempo o a destiempo, siempre es hermoso.. porque cuando se dice, cae como lluvia suave desde el cielo a la tierra. Es dos veces bendito; bendice a la boca que lo exhala y al alma que recibe ese aliento.

    Mis cariños
    Mar

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  3. Los afectos deben ser conducidos por el sentir, mas no volverse conductas por alcanzar...
    El amor es mas amor cuando no deja sea cegada la realidad.-

    Te abrazo, te contengo y me quedo para acompañarte.-
    besos!

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  4. tienes una manera muy hermosa y sutil delicada de escribir...pero siento que necesito saber más sobre la historia para dar un comentario minimamente acertado...

    es esta una historia sobre ti? es tu realidad?

    besitos..

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  5. Genial, rebosa ternura, realmente me gusta como escribes (:
    Un beso de nube de golosina quemada!

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  6. Excelente tu relato, oscuro e incierto, pero con uno de esos finales que a veces nos encanta leer. ¿Eres tu esa que se cuestiona tanto al final?

    Besitos.

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  7. y te leo y no es mas de lo mismo.
    este texto tiene una dinamica, una tension y una velocidad de caida muy estrepitosa.
    me sorprende como llevas el ritmo esta vez, haciendome ver que las cosas pasan por nuestros ojos y depende de nosotros mismos saber leer entender que ocurrio en ese paso fugaz del tiempo.
    como siempre, el tiempo, factor de todo.
    podemos verlo, o no, pero todo pasa rapido, como esa caida al vacio.

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  8. Tienes la capacidad que me imaginé tu texto :)

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  9. Sin palabras. Me ha conmovido tu relato hasta lo más hondo de mi ser. Los sentimientos del ser humano son tan complejos que nunca llegaremos a entenderlos del todo, pero sí es cierto que leyendo y escribiendo sobre ellos nos damos cuenta de muchas cosas.

    Besos y que tu pluma siga llegando hasta mi corazón en los próximos relatos como lo ha hecho hasta ahora^^

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Agradezco mucho tu comentario...