Mostrando entradas con la etiqueta dolor. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta dolor. Mostrar todas las entradas

jueves, 1 de abril de 2010

Tristes palabras que jamás lo despedirán


Fue difícil decidir que por fin lo único que hacía falta era olvidar.
Dejar pasar los momentos como si estos no fueran más que eso, secuencias de tiempo sin sentido ni lugar.
Fue insoportable ver como la madera reprimía su cuerpo, mataba su aliento, retenía su mirar.
Largos pasos hacia el último lugar que lo vio caer.
Tristes palabras que jamás lo despedirán.
Lágrimas que acompañaban su último adiós.
Necesito volver a creer que la resignación es un sentimiento posible.
Espero entender que los días me arrastran y me alejan cada vez más.
Es que acaso no hay nada más?
Vi como sus ojos me llamaban desde el silencio.
Sentí que necesitaba mi perdón.
Creí que los deseos se cumplían.
Tomé su mano pálida y temblorosa entre las mías.
Palpité el incesante dolor que le ocasionaban sus culpas.
Tuve que dejarlo ir.
Hoy la distancia me recuerda que el presente es solo una curiosa revelación de lo que fue el pasado y que continuamente me une a el.
Sentí la tristeza que embargaba su corazón y me sentí culpable.
Soy más que un simple error.
Soy más que un recuerdo quebrado en el tiempo.
Soy más que la angustia que me provoca saber donde está hoy.
Soy alguien que quiere y necesita sentirse algo más de lo que es.
Seré lo que el esperaba de mí...?
Y las respuestas que curan el alma nunca parecen llegar....

martes, 9 de marzo de 2010

Si me preguntaran si quisiera volver


Si, quisiera volver.
Sentir de nuevo esas palabras que endulzaban mis oídos en esas tardes donde el frío rompía los límites de mi propio entendimiento.
Si, quisiera volver.
Desearía sentirte de nuevo.
Esos besos que dibujaban el amor más puro e ingenuo que jamás había soñado conocer.
Y que fuera mío, nada más.
Pocas veces tuve cosas que fueron mías…
Pocas veces disfruté de tener algo que quería.
Recibía otros regalos…
Soledad, llanto, dolor, desilusiones…despedidas
Minutos enteros he pedido a la bondad del cielo por un anhelo que nunca se me concedía.
Pero pasaba el tiempo y mis manos ya se acostumbraban a estar siempre vacías.
Mi mesa siempre estuvo colmada de nada. Los platos brillaban a la luz de las velas que me recordaban la oscuridad de la noche infinita.
Mis pies descansaban fríos tocando la aspereza del mismísimo suelo.
Mis manos se rozaban unas con otras imaginando esos juguetes que todos tenían…Y que yo tan solo soñaba…
Y cuando dormía, mis propios sueños me traicionaban.
Como si no tuviera suficiente con las traiciones que ya tenía…
Las noches me atrapaban y no sabía como pedirles que por favor me abandonaran. Que me dejaran tranquila, para poder dormir igual que cualquier otro niño…
Pero nadie oía cuando yo pedía algo…
Si, también quisiera volver a esos momentos donde las imágenes se me borran.
Porque se que están conmigo, pero no las logro ver bien.
Noto distintas cosas que no quiero, y que quisiera borrar.
Pero eso no está permitido para mi. No. Nunca lo estará.
Y si.
Si me preguntaran si quisiera volver a nacer, también diría que si.
Si, quisiera volver a nacer.
Tan solo algunos detalles cambiaría.
Aunque nunca tuviera las mismas cosas que me faltaron, y aunque fueran muchas, y aunque nunca jamás tuviera nada, si, elegiría volver a nacer.
Pero desearía, rogaría, suplicaría, imploraría ser un poco más feliz y si es posible…
Quisiera no tener que sufrir tanto…

miércoles, 27 de enero de 2010

Sin título

Entender se me hace tanto o aún más difícil que aceptar.
Porque eso conlleva demasiadas cosas que ya estoy cansada de analizar...
El tiempo no me ayuda y está siempre en mi contra.
Saber porque ocurre todo casi nunca es suficiente, (casi?), y ésta no es la excepción.
Esperar no está entre las posibles opciones y eso lo complica todo muchísimo más...
Porque saber que es lo que hay que hacer tampoco aplaca la macabra realidad.
Premeditar las posibles reacciones tampoco desemboca en la tan anhelada tranquilidad.
Y las situaciones te consumen, bloquean el poco entendimiento que crees ser capaz de adoptar.
Sentís que las palabras están de más cuando los hechos en gran medida sobrepasan a la más cruda verdad.
Y es cuando ocurre lo que nunca imaginaste.
Ver como se llega hasta el punto del no retroceso es significativamente fatal.
Y las soluciones vuelan lejanas de tu mente y de tu absurda idealización de lo que quisieras que fuera la realidad.
Sabes que planear e imaginar jamás se manifestó como quisiste pero así y todo no te desanimas.
Parece que los ejemplos no te bastaran...
Las imágenes se suceden en tu mente frágil y seducen tus más bajos pensamientos.
Tendrá la capacidad...?
Será tan cobarde como para llegar a hacerlo realmente...?
Tenés miedo de conocer las respuestas y te negás a preguntar.
Notas que hay cosas que definitivamente están mal, pero que son imposibles de cambiar.
De ese lugar jamás se vuelve...
Y otra vez la vieja e insoportable culpabilidad...
El momento menos indicado para pensar en eso pero...
Alguna vez pensaste lo adecuado en el momento perfecto...?
(Prefiero no contestar).
Esa insatisfacción al no encontrar lo que deberías saber con absoluta seguridad...
Pero también sabes que así no debería ser...
No... no se puede...
Estarías dispuesta a arriesgar todo aún sabiendo que perder es tu única responsabilidad.
Y lo aceptas...
Seguís dejandote de lado pero firme en ese amor incondicional.
En esa debilidad reconocida.
Hay cosas que te pueden, que te absorven, que verdaderamente te superan.
Y ésta, es una de ellas, (o la más importante).
Quisieras ayuda para mantener tu mente despejada, tus sentidos alerta, tus convicciones seguras y tranquilo tu corazón...
Ese ya no aguanta...
Tantas espinas lo marcan con más del incipiente dolor... que ya conoce...y al cual se acostumbra...
Deseas ser vos misma y de esa manera poder manejarte.
No caer en la desesperación que sentís que nuevamente te quiere atrapar.
Necesitás que todo pase.
Tenés miedo a fracasar...
Por vos
Por ella
Por el
Por todos
Por quien ya no está








Pd: A veces la tristeza es tan grande que no te deja respirar. El sentido te abandona y de alguna manera lo tenes que canalizar...




El nudo en la garganta es tan grande...

domingo, 24 de enero de 2010

Sin título



Hoy, voy a salirme de lo que tenía pensado escribir acá, y voy a tratar de desahogar mi alma y mi corazón.Porque lo necesito, porque me cuesta respirar si no lo hago y porque me es ya totalmente difícil e imposible dejar de llorar.

He pasado infinidad de momentos malos y situaciones límites a lo largo de toda mi vida y he tenido que sobre ponerme a como de lugar, tratando de buscar siempre la manera de poder seguir, de avanzar. Ayer me tocó vivir una más.

Un día más de esos que decís..."cuando terminará...?"... y parece que durara una eternidad. Uno de esos días precisamente.

Es tan difícil ver como alguien a quien amas y por quien daría todas tu vida y hasta lo que no tenés se desvanece, se deja llevar, vuela... se va...

Es horrible.

Sentirlo a tu lado y no poder ayudar, no poder calmar, no poder aliviar todo su dolor y morir vos misma por sacarle una sonrisa y ver su cara vivir nuevamente...pero no... Al parecer una vez más, pido demasiado.

Ni las palabras más sinceras, ni las caricias más dulces, ni el silencio mas sutil lograron ayudar en el peor momento que transitaba y me sentí morir yo también...

Ahí...dejando de lado mi vida junto a ella, junto a su voz apagada, junto a sus ojos perdidos, junto a su corazón cansado y a su alma...debastada...

Así estaba yo...destrozandome por dentro y por fuera a la vez y concientemente...

Y me hace tan mal no servir en el momento en que mi ayuda debería solucionar algo, tan inútil me hace sentir, que sufro increiblemente... y lloro...

Es tan frustrante saber quien es el culpable de todo y no poder hacer nada, tener tus manos completamante atadas sin poder dejarlas actuar. Es horrible.

Sentir sus manos entre las mías pidiéndome en silencio que me quede, que no desvíe mis ojos, que la escuche, que no me vaya de su lado....Aunque eso jamás lo haría, dejaría absolutamente todo apartado con tal de estar ahí. A su lado incondicionalmante y para siempre.

Le daría mi corazón para que el suyo descansara de tanto dolor, le daría mis ojos para que lloren por los suyos que ya no tienen más fuerzas, y rogaría al mismísimo cielo que me hiciera sufrir a mi aunque fuese toda mi vida, para que ella no sufriera ni un día de la suya. Jamás.

Pero no puedo. Mi imaginación me traiciona, pero debo volver a la realidad. Esa realidad que cada vez se torna más insoportable, mas segura, más astuta y tenaz.

No voy a dejar que se apodere de su vida, nunca. No la voy a dejar sola, jamás. Voy a hacer todo lo que este a mi alcance y un poco más para que cambie y por fin pueda vivir en paz.

Aunque me cueste, aunque me caiga mil veces y me levante la mitad, aunque sienta que no puedo más, aunque pierda absolutamente todo lo que tengo.

Ahí voy a estar...

Perdón a los que me leen siempre por escribir esto, pero realmente lo necesitaba. Seguramente no van a entender nada, no importa. Yo lo entiendo, perfectamente.

Nuevamente perdón. Y gracias por pasar.