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jueves, 1 de abril de 2010

Tristes palabras que jamás lo despedirán


Fue difícil decidir que por fin lo único que hacía falta era olvidar.
Dejar pasar los momentos como si estos no fueran más que eso, secuencias de tiempo sin sentido ni lugar.
Fue insoportable ver como la madera reprimía su cuerpo, mataba su aliento, retenía su mirar.
Largos pasos hacia el último lugar que lo vio caer.
Tristes palabras que jamás lo despedirán.
Lágrimas que acompañaban su último adiós.
Necesito volver a creer que la resignación es un sentimiento posible.
Espero entender que los días me arrastran y me alejan cada vez más.
Es que acaso no hay nada más?
Vi como sus ojos me llamaban desde el silencio.
Sentí que necesitaba mi perdón.
Creí que los deseos se cumplían.
Tomé su mano pálida y temblorosa entre las mías.
Palpité el incesante dolor que le ocasionaban sus culpas.
Tuve que dejarlo ir.
Hoy la distancia me recuerda que el presente es solo una curiosa revelación de lo que fue el pasado y que continuamente me une a el.
Sentí la tristeza que embargaba su corazón y me sentí culpable.
Soy más que un simple error.
Soy más que un recuerdo quebrado en el tiempo.
Soy más que la angustia que me provoca saber donde está hoy.
Soy alguien que quiere y necesita sentirse algo más de lo que es.
Seré lo que el esperaba de mí...?
Y las respuestas que curan el alma nunca parecen llegar....

sábado, 20 de marzo de 2010

Cuando mi alma recuerda...

Me decía “Pitufina”, y yo me reía.
Amenazaba con matar a cuento chico se me acercara.
Siempre miraba mis manos, para notar cuanto crecía.
Temía por mi vida, aunque jamás fue capaz de decírmelo.
Recalcaba mis errores, más que cualquiera de mis actitudes positivas.
Me dejaba de lado casi siempre, pero igualmente yo lo seguía.
Intentaba llamar su atención, pero no lo conseguía.
Sus manos golpeaban fuerte, como con cobardía.
Seguro su mente lo mortificaba.
Creo que en sí, no llegó a conocerme.
Me criticaba mis gustos, y yo me reía.
Me miraba y me decía…”sos linda…”
Pero yo no le creía.
A pesar de todo, sus ojos así me veían.
El tiempo le demostró cada uno de sus errores y su conciencia no lo soportó.
Yo creía que no lo quería, y seguro que el también lo creía.
Fuimos dos extraños unidos por los lazos de la sangre que no elegimos.
Nos costaba hablarnos.
Nuestros ojos se rehusaban a fijarse en los del otro.
Las palabras nos desconocían.
Se sacrificaba por mi y yo…
No se lo que sentía…
Verlo enojado me entristecía…
Verlo cansado me deprimía…
Verlo agonizar se convirtió en el último recuerdo de lo que fue su vida…
Yo se que lo extraño…
No se si el lo sabe.
Yo supe que me quiso.
A su manera…
Yo se que aún así, está conmigo…
O eso es lo que quiero creer…
Yo espero encontrarlo un día, golpeando a mi puerta…
Pero se que eso jamás va a suceder…
El sabe que me va a volver a ver…
El sabe que quise detener el tiempo para correr junto a el…
Yo se que el me detuvo…
Los dos sabemos que así es como tiene que ser…
Yo se lo difícil que es crecer…
El sabe lo difícil que es no poder verme hacerlo…
Los dos sabemos todo.
Aún sin haber hablado casi nunca…
Aún sin terminar de entendernos…
Aún sin poder vernos…
Aún en las peleas…
Aún entre sus gritos…
Aún entre mis quejas…
Yo siempre voy a ser su hija.
El siempre va a ser mi padre.
Me decía “Pitufina”…
Y yo me reía…

lunes, 15 de febrero de 2010

Transcurriendo


Nunca es suficiente cuando se trata de crecer.
Crecer…esa palabra que todos conocemos pero que pocos en realidad llegamos a entender totalmente…
Indistinta del correr del tiempo, se manifiesta de acuerdo a lo que cada uno padece durante el transcurso de la vida.
Esa vida que nos tiene a su merced durante cada suspiro de nuestro aliento, durante cada segundo de nuestra existencia destinada a seguir casi siempre sus parámetros definidos…
Esos momentos de infinita maldad son los que me enseñaron a desconfiar de cada una de las personas que intentan acercarse a mi…
Consiente de que más de una vez me pierdo de conocer a esas personas que si comprenden lo que es la sinceridad, la incondicionalidad y la confianza…
Cual es el punto donde la confianza se pierde y su lugar es ocupado por la duda y la confusión…?
Cuando se confunden la verdad y la mentira, sin duda alguna…
Ese es el punto que tanto buscas. Ese es el centro de tus pensamientos en este momento.
Queres entender el porque de todo y no te das cuenta que de esa manera solo logras quitar importancias reales que cada cosa tiene…
No me doy cuenta…
No defino bien entre la duda y la razón. Entre la mentira y la verdad…
Pero no llegue yo sola a esas conclusiones, sino más bien fui un juguete más en manos de quienes me manipulaban sutilmente…
Con silencios certeros, con caricias falsas y sobre todo con palabras hábil y perfectamente pensadas…
Y como llegaste a darte cuenta de eso si decís que no sos capaz de separar la verdad de la mentira…?
Y…hay veces en que decís las cosas por el simple hecho de decirlas y saber que eso es lo correcto. Pero eso no quiere decir que en verdad las estés entendiendo.
Me seguís…?
Puedo decirte que se perfectamente cuando me mienten y cuando no, pero en ese momento, cuando estoy escuchándolo, no lo distingo…entendes?
Si…te dejas llevar por tu ingenuidad y por esa forma de ser tan tuya, donde crees que nadie tiene porque intentar hacerte mal, ni dañarte bajo ningún punto de vista…
Si… es eso…
Es que toda mi vida he sufrido hasta los límites que me marcaron las lágrimas más profundas que te puedas imaginar…y me duele saber que así fue…
Tuve que atravesar situaciones lejos de ser las que cualquier niño vive en esa época de la vida…y sufro al recordarlo.
Aprendí el verdadero valor de las cosas al no tener nunca nada, considerando hasta la más mínima pertenencia un tesoro invaluable…y me mata saber que así fue.
Entendí que debo conformarme con lo que se puede pero jamás aspirar a lo que se quiere… y es totalmente frustrante.
Sentí el vacío del alma, del corazón y de las manos en toda la dimensión en que estos se puedan materializar…y es horrible esa sensación…
Tuve que sobre ponerme a esa pérdida que marcó mi vida por y para siempre…y se que ese sufrimiento me perseguirá por el resto de mis días.
Dejé de mirar por mi misma, para tratar de alegrarle la vida a mis hermanos, tanto o más devastados que yo…y me olvidé de mi.
Traté de crear realidades alegres para no ver nunca más las lágrimas de mi mamá que lentamente se consumía…y lloré una y mil veces en silencio.
Me escondía y aún hoy me escondo para que nadie note lo mucho que sigo sufriendo, porque no me entienden y nunca lo harán…
Dejé de lado mis propios sentimientos para tratar de olvidarme de lo que antes era…
Olvidé mis palabras antiguas y las hundí en mi imaginación ilusa…
Defendí mis sentimientos aún cuando todos me repetían que estaba equivocada.
Detuve el correr del reloj delator de la verdad cuando los recuerdos de aquellos días me invadieron…
Y me impregné de ellos…
Dejé a mis sentimientos volver…
Le permití a mi pasado que una vez más me detuviera…
Impedí que la luz me alcanzara…
Detuve mis recuerdos en muchos momentos…pero hay uno que no recuerdo…
Ese donde inocente e inconcientemente crecí de un solo golpe…
De un golpe tan duro que aún no logro entender…



Hubiera querido que todo fuera distinto y tener una vida parecida a lo que se llama normal…
Pero eso es totalmente imposible…

miércoles, 27 de enero de 2010

Sin título

Entender se me hace tanto o aún más difícil que aceptar.
Porque eso conlleva demasiadas cosas que ya estoy cansada de analizar...
El tiempo no me ayuda y está siempre en mi contra.
Saber porque ocurre todo casi nunca es suficiente, (casi?), y ésta no es la excepción.
Esperar no está entre las posibles opciones y eso lo complica todo muchísimo más...
Porque saber que es lo que hay que hacer tampoco aplaca la macabra realidad.
Premeditar las posibles reacciones tampoco desemboca en la tan anhelada tranquilidad.
Y las situaciones te consumen, bloquean el poco entendimiento que crees ser capaz de adoptar.
Sentís que las palabras están de más cuando los hechos en gran medida sobrepasan a la más cruda verdad.
Y es cuando ocurre lo que nunca imaginaste.
Ver como se llega hasta el punto del no retroceso es significativamente fatal.
Y las soluciones vuelan lejanas de tu mente y de tu absurda idealización de lo que quisieras que fuera la realidad.
Sabes que planear e imaginar jamás se manifestó como quisiste pero así y todo no te desanimas.
Parece que los ejemplos no te bastaran...
Las imágenes se suceden en tu mente frágil y seducen tus más bajos pensamientos.
Tendrá la capacidad...?
Será tan cobarde como para llegar a hacerlo realmente...?
Tenés miedo de conocer las respuestas y te negás a preguntar.
Notas que hay cosas que definitivamente están mal, pero que son imposibles de cambiar.
De ese lugar jamás se vuelve...
Y otra vez la vieja e insoportable culpabilidad...
El momento menos indicado para pensar en eso pero...
Alguna vez pensaste lo adecuado en el momento perfecto...?
(Prefiero no contestar).
Esa insatisfacción al no encontrar lo que deberías saber con absoluta seguridad...
Pero también sabes que así no debería ser...
No... no se puede...
Estarías dispuesta a arriesgar todo aún sabiendo que perder es tu única responsabilidad.
Y lo aceptas...
Seguís dejandote de lado pero firme en ese amor incondicional.
En esa debilidad reconocida.
Hay cosas que te pueden, que te absorven, que verdaderamente te superan.
Y ésta, es una de ellas, (o la más importante).
Quisieras ayuda para mantener tu mente despejada, tus sentidos alerta, tus convicciones seguras y tranquilo tu corazón...
Ese ya no aguanta...
Tantas espinas lo marcan con más del incipiente dolor... que ya conoce...y al cual se acostumbra...
Deseas ser vos misma y de esa manera poder manejarte.
No caer en la desesperación que sentís que nuevamente te quiere atrapar.
Necesitás que todo pase.
Tenés miedo a fracasar...
Por vos
Por ella
Por el
Por todos
Por quien ya no está








Pd: A veces la tristeza es tan grande que no te deja respirar. El sentido te abandona y de alguna manera lo tenes que canalizar...




El nudo en la garganta es tan grande...

domingo, 24 de enero de 2010

Sin título



Hoy, voy a salirme de lo que tenía pensado escribir acá, y voy a tratar de desahogar mi alma y mi corazón.Porque lo necesito, porque me cuesta respirar si no lo hago y porque me es ya totalmente difícil e imposible dejar de llorar.

He pasado infinidad de momentos malos y situaciones límites a lo largo de toda mi vida y he tenido que sobre ponerme a como de lugar, tratando de buscar siempre la manera de poder seguir, de avanzar. Ayer me tocó vivir una más.

Un día más de esos que decís..."cuando terminará...?"... y parece que durara una eternidad. Uno de esos días precisamente.

Es tan difícil ver como alguien a quien amas y por quien daría todas tu vida y hasta lo que no tenés se desvanece, se deja llevar, vuela... se va...

Es horrible.

Sentirlo a tu lado y no poder ayudar, no poder calmar, no poder aliviar todo su dolor y morir vos misma por sacarle una sonrisa y ver su cara vivir nuevamente...pero no... Al parecer una vez más, pido demasiado.

Ni las palabras más sinceras, ni las caricias más dulces, ni el silencio mas sutil lograron ayudar en el peor momento que transitaba y me sentí morir yo también...

Ahí...dejando de lado mi vida junto a ella, junto a su voz apagada, junto a sus ojos perdidos, junto a su corazón cansado y a su alma...debastada...

Así estaba yo...destrozandome por dentro y por fuera a la vez y concientemente...

Y me hace tan mal no servir en el momento en que mi ayuda debería solucionar algo, tan inútil me hace sentir, que sufro increiblemente... y lloro...

Es tan frustrante saber quien es el culpable de todo y no poder hacer nada, tener tus manos completamante atadas sin poder dejarlas actuar. Es horrible.

Sentir sus manos entre las mías pidiéndome en silencio que me quede, que no desvíe mis ojos, que la escuche, que no me vaya de su lado....Aunque eso jamás lo haría, dejaría absolutamente todo apartado con tal de estar ahí. A su lado incondicionalmante y para siempre.

Le daría mi corazón para que el suyo descansara de tanto dolor, le daría mis ojos para que lloren por los suyos que ya no tienen más fuerzas, y rogaría al mismísimo cielo que me hiciera sufrir a mi aunque fuese toda mi vida, para que ella no sufriera ni un día de la suya. Jamás.

Pero no puedo. Mi imaginación me traiciona, pero debo volver a la realidad. Esa realidad que cada vez se torna más insoportable, mas segura, más astuta y tenaz.

No voy a dejar que se apodere de su vida, nunca. No la voy a dejar sola, jamás. Voy a hacer todo lo que este a mi alcance y un poco más para que cambie y por fin pueda vivir en paz.

Aunque me cueste, aunque me caiga mil veces y me levante la mitad, aunque sienta que no puedo más, aunque pierda absolutamente todo lo que tengo.

Ahí voy a estar...

Perdón a los que me leen siempre por escribir esto, pero realmente lo necesitaba. Seguramente no van a entender nada, no importa. Yo lo entiendo, perfectamente.

Nuevamente perdón. Y gracias por pasar.

viernes, 22 de enero de 2010

Palabras y definitivamente muchisimo más

Mi mente refleja tonterías que mi corazón le dicta y mi mano las escribe porque no tiene otra alternativa.
Y lo disfruta...
El papel espera paciente los desahogos de un pasado nunca ausente.
Siempre presente en palabras y sentimientos.
Si fuera posible separar las cosas alteraría este preciso momento.
Intentaría destrozar el pasado como un bloque de hielo inerte... Y con un solo golpe.
Si pudiera me aferraría a la idea de que solo son mis desvaríos perdidos a los que me aferro con inmensa pasión...
Pero no...
Todo sucedió.
Y fue tal cual lo recuerdo en este momento.
Mi alma oculta objeciones para no reconocer su naturaleza errante...
Y mi cuerpo...
Mi cuerpo es un manojo de apariencias.
Expresiones acéfalas de sentido real, visiones totalmente opuestas a la mera realidad.
Mi corazón llora desilusiones como secuencias de una película...



Mi vida es un paño.
Un paño que alguna vez fue blanco.
Y que hoy...
Está completamente teñido del más oscuro de los negros...

miércoles, 13 de enero de 2010

Cuando es demasiado tarde...

El silencio habló por si mismo y supo definir las sensaciones.
Como siempre lo hizo...y sobraron las expresiones...
Nunca supieron encontrar las exactas palabras para decirse lo que realmente sentían... o lo que su corazón sinceramente pensaba...
Optaron por callar...
Pero eligieron mal el camino...
Se olvidaron de sentir...
Se perdieron de tantas cosas que cuando lo notaron el sonido del reloj les perforó los oídos...
Era demasiado tarde...
Tarde para el tiempo pero no para el corazón...
El corazón es atemporal y se maneja de forma individual...independiente a todo lo demás...
Y llegaron a este momento...
El inolvidable...
El definitivo...
Ese en que necesitaron decirse todo y no se dijeron nada...
Ese donde recopilaron errores y sintieron que se estrangulaban mientras pensaban en ellos...
Ese que nunca olvidarían y que los marcaría para siempre...
A ambos.
La última mirada...
El último aliento...
El último latido del corazón...
El último soplo de vida...
El último vestigio de razón...
Fue entonces cuando temerosa y delicadamente decidiste tomar su mano...
Y te recorrió un escalofrío insoportable e imposible de explicar...
Solo trató de apretar lo más fuerte que pudo la tuya y notaste que se esforzó demasiado...
Dio vuelta su pálido y hasta el momento quieto rostro y te miró...fijamente...
Sentiste que duró siglos aún sabiendo que fue solo un instante...
Tus lágrimas se fundieron en sus ojos y se entendieron perfectamente...
Y soltó tu mano...dejándola caer suavemente...








Porque supieron lo que sentían cuando debían separarse para siempre...?
Porque no supieron expresarse en la vida y lo aprendieron con la muerte...?

viernes, 8 de enero de 2010

En cuerpo y alma


Ayer te acordaste de el.
Sabías que el momento llegaría... Todos los años te pasa, (y sos consiente de estar negando que lo haces absolutamente todos los días)...
Volcaste sensaciones en el papel aún contradiciendo los designios de tu corazón. El solo quería gritar sabiendo que ni haciéndolo se podría desahogar.
Tomaste en comparación lo que fuiste con lo que aparentas ser hoy...
Y caíste en obtusas conclusiones...
Destrozaste aquella pared y sabes que nunca la vas a volver a revocar.
Los muros se construyen tan despacio... Que sería totalmente en vano querer intentarlo.
Tu alma recordó sus manos...Marcadas por el arduo trabajo de toda una vida. Por la constante presión de tener que ordenar una vida. Por el peso de no lograr avanzar...
Ni saber como hacerlo...
Y te asaltó una lágrima.
Después mentalmente visualizaste sus ojos, (y se nublaron los tuyos)...
Siempre tras esos increíbles lentes...que te provocaban algo de risa...
Aunque eso era antes...Distante y distinto de como ves todo ahora...
Prolija y delicadamente los guardaste en aquel cajón... Pretendiendo hacer de cuenta que desaparecieron y no conoces su ubicación...
Pero el corazón traiciona...
Y todo tu cuerpo escucha su voz...
Tantas veces los miraste, los tocaste, los limpiaste, los acariciaste...hasta les hablaste...
Pero nada...
Y sinceramente lloraste...
Con todas tus ganas y algunas más.
Luego pensaste en todo lo que no dijiste, lo que no miraste, lo que no entendiste, lo que no aclaraste...




Y te destrozaste en miles de partes totalmente desiguales...
Que nunca jamás se unirán para volver a formarte...

miércoles, 6 de enero de 2010

Melancolía pura...


Si alguien en este momento me dijera que espere paciente porque todo vuelve, estaría tranquila, porque sabría que me mienten...
Irónicamente se lo harían a alguien que está compuesta de perfectas y claras mentiras. Que convive con ellas y lucha para no ser vencida...
Si quisieran plantearme el hecho de saber o aprender a perdonar, sin duda que me reiría. Con carcajadas fuertes y explícitas. Francamente me burlaría.
Perdonar y ser perdonado...?
A eso se referirían...?
A olvidar y dejar de lado estocadas mortales que pretendían acabar con mi vida?
A eso...?
O a pasar por alto obras de teatro montadas sobre macabras traiciones?
Como si fuera fácil...
Como si pudiera!
Incansablemente me ha tocado pedir perdón. Aceptar errores y sobre ponerme a ello.
Y nunca nadie lo notó.
Nadie se percató de mi dolor.
Tan difícil es entender un corazón?
Apaciguarlo con dulces caricias y acunarlo con una bella canción...
Observarlo con ojos transparentes y atravezar su caparazón...
Es que está tan callado...Que muchas veces su llanto no se percibe.
Grita en silencio y ya se ha hecho compañero inseparable de la nefasta noche...
Habitan juntos en un mundo de sombras donde la luz ya no se reconoce...
Las ausencias llevan su nombre y los grises carecen de definición...
Conjugan expresiones desoladas para sobrellevar su frágil existencia sin razón...
Las marcas lo agobian...
Oprimen y duelen tanto que se ha cansado de luchar... ya no... ya no más...
Está entregado a la incertidumbre y a no encontrar su salvación.
Se siente seguro de si mismo pero las cadenas le cortan la respiración. El aire nunca llega a sentirse en su vacío mundo sin ventilación...
Sobrevive segundo a segundo con mezquinos soplos de esperanza que aún guarda perdidos en algún cajón...
Se estremece de deseos de quitarse esa insoportable coraza...
Porque siempre algo lo atrapa, lo asfixia, se lo impide...
Siempre algo lo acobarda...
Y se envuelve... se mezcla... se entrelaza...
Arquea su desdicha y nuevamente la cubre...
La tapa con falsedades sutiles y desgarradoras promesas...
Y le duele
y llora
y ya no siente
y ya no lo soporta...

martes, 5 de enero de 2010

No me ves?



Que fácil es exigir cosas sin brindar absolutamente nada...
Pedir cambios, detalles, acciones, o palabras que se necesitan, sin ocupar su propio lugar y asumir responsabilidades...
Que fácil es envolverse delicadamente en al papel de víctima y esperar tranquilo que alguien deshaga tan hermosa envoltura...
Pretender obtener todo lo que se desea olvidándose de todo lo malo que se hizo o se padeció anteriormente...
Que fácil creer que por tener lo que muchos suelen denominar, "género sexual dominante", (con lo cual yo no coincido), se puede humillar y rebajar a quienes pertenecemos al género opuesto...
Aprovechándose de tener ese tipo de fuerza superior que te hace sentir menos y que siempre te obliga a callar... A saber ubicarte en tu lugar, del cual nunca nos debemos apartar...
Que fácil es hablar ahora, cuando las cosas ya fueron dichas y las marcas ya son absolutamente imposibles de borrar...
Sosteniendo absurdas razones para respaldar lo que ya se hizo... Y que dolió tanto... Tanto...

El pedir perdón, es, a mi parecer, (en algunas ocasiones), una manera rápida de escapar y de fingir hacerse cargo de errores ya cometidos... Pero no reconocidos, y muchisimo menos significa que se esta "realmente arrepentido"...


Lo que no sabe es que hay cosas que nunca se olvidan... Que te marcan por y para siempre... Que te hacen ir olvidandote de vos misma poco a poco... Que te provocan infinita tristeza...
Y esa respuesta desconocida a esa pregunta que ya me cansé de pronunciar...

-Qué te hice para que me hagas esto...?




Tan fácil es lastimarme...?
Tanto se nota mi vulnerabilidad...?